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Clase 15
Artículos del Dr. Ryke Geerd Hamer

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

Lista de artículos:

1. El S.I.D.A.
2. El cáncer de próstata.
3. El cáncer de pulmón.
4. El cáncer de ovario.
5. El infarto coronario, "enfermedad" del alma.
6. La leucemia.
7. El cáncer de mama.
8. El cáncer de colon.
9. Riñones - conflicto de abandono.
10. Prólogo de libro del Dr. Hamer.
11. ¿Qué significa la resolución biológica de un conflicto?
12. Definición del concepto: "conflicto" en la 1ra Ley Biológica.
13. Riñones: conflicto existencial.
14. Epílogo del libro: "SIDA: la enfermedad que no existe".
15. Leucemia.


1. El S.I.D.A.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

Las últimas ediciones de la revista científica raum&zeit han presentado a los lectores suficiente cantidad de documentos y hechos, que me dispensan de repetir ahora esos conocimientos introductorios, y me permiten entrar de lleno en materia.

En 1987, cuando la campaña de pánico del S.I.D.A., perfectamente orquestada, se hallaba en pleno apogeo, yo escribía en el libro "Fundamentos de una Nueva Medicina" que el S.I.D.A. era la mayor estafa del siglo. Y lo hacía por varias razones... siendo la más importante de ellas el descubrimiento de la "Ley de Hierro", la correlación sistemática entre "enfermedad" física y causa psico-cerebral. El principal argumento contra las teorías que afirman que el S.I.D.A. es una enfermedad autónoma se basa en el Sistema Ontogenético de los Tumores y el Sistema Ontogenético de los Microbios (hongos, micobacterias, bacterias o virus) que se deduce de ello.

Hagamos una breve recapitulación:

Tal como han demostrado mis investigaciones empíricas, llevadas actualmente sobre más de once mil personas, es absolutamente inconcebible que un virus pernicioso, cuyo objetivo es por así decir, la destrucción de las defensas del organismo, pueda actuar independientemente de los procesos psíquicos y cerebrales, casi "in vitro".

La 1ra Ley enuncia que todo proceso biológico, y no únicamente el cáncer, es desencadenado por un DHS (Síndrome de Dirk Hamer); por un choque conflictual biológico muy específico, que de forma instantánea, impacta simultáneamente en el cerebro y en el organismo creando un Foco de Hamer, visible en el escáner en el centro de control cerebral que representa al órgano afectado, y creando alteraciones en el órgano correspondiente.

El Sistema Ontogenético de los SBS, descubierto por mí en 1987, ordena todas los procesos cancerosos y equivalentes en función de la capa embrionaria (Endodermo, Mesodermo Antiguo, Mesodermo Nuevo y Ectodermo) de la cual provienen, y que se forma en las primeras semanas del desarrollo del embrión.

Por razones ontogenéticas, a cada una de estas capas embrionarias le corresponde una zona específica del cerebro, un cierto tipo de temática conflictual, así como una estructura histológica bien definida.

El Sistema Ontogenético de los Microbios los clasifica en función de las cuatro capas embrionarias, de lo que se deduce:

1. Los microbios arcaicos, los hongos y las micobacterias, son de incumbencia del Endodermo y del Mesodermo Antiguo, gobernados por el Tronco Cerebral y el Cerebelo.

2. Las bacterias son simbióticas con tejidos mesodérmicos nuevos y ectodérmicos gobernados por la Sustancia Blanca y la Corteza Cerebral.

Este contexto significa que cada grupo de microbios no trata más que con grupos determinados de órganos, derivados de una misma capa embrionaria. El momento a partir del cual los microbios pueden trabajar no es, como erróneamente lo habíamos creído hasta ahora, en función de factores externos, sino que es determinado por el ordenador que es nuestro cerebro.

Para los microbios el "objeto a tratar" no es fortuito, sino exactamente determinado por la historia del desarrollo embrionario, para cada grupo de microbios. El momento en que los barrenderos reciben la autorización para entrar en faena tampoco es fortuito, sino determinado con precisión en función del sistema ontogenético, por el ordenador que es nuestro cerebro: se trata siempre del inicio de la Fase Postconflictolisis (Pcl), luego de la solución del conflicto biológico (CL).

Los microbios, a los que siempre habíamos tomado como a malvados enemigos, ejército de adversarios temibles intentando aplastarnos, y a los que en consecuencia era preciso eliminar a cualquier costo, se descubren ahora como nuestros mejores amigos, valiosos auxiliares, barrenderos y restauradores bienhechores de nuestro organismo. Sólo empiezan a trabajar cuando nuestro organismo les da la orden concreta, desde el cerebro. Y esta orden siempre les llega desde el cerebro en el momento justo en el que se inicia la 2da Fase, cuando el organismo, pasando de la inervación simpática a la inervación parasimpática, entra en una Fase de Vagotonía permanente.

El carácter bifásico de los SBS

Hasta ahora la medicina moderna imaginaba conocer un millar de "enfermedades", repartidas más o menos mitad y mitad entre "frías", como el cáncer, la angina de pecho, la esclerosis de placas, la insuficiencia renal, la diabetes, etc., y "calientes", como el reumatismo articular, la leucemia, el infarto de miocardio, las "infecciones", etc. En las "enfermedades frías", los microbios nos aparecían siempre como apatógenos, desactivados, en tanto que los encontrábamos en plena efervescencia en las "enfermedades calientes", con lo que imaginábamos siempre que ellos invadían o atacaban un órgano.

Pensábamos que era necesario movilizar a cualquier precio la armada defensiva de nuestro organismo, reforzar el sistema inmunitario contra la armada temible de los invasores, contra los microbios o contra las células cancerosas que buscaban destruirnos. Era una idea completamente falsa. ¡Debemos empezar por el principio, desde cero!

En el esquema fundamental que sigue todo SBS se comporta en dos fases:

- 1ra Fase de conflicto activo con simpaticotonía duradera. Al inicio de esta fase de simpaticotonía duradera existe un Síndrome Dirk Hamer (DHS). Antes, estas primeras fases eran consideradas como "enfermedades" frías, autónomas, cosa que no eran. A pesar de que durante esta Fase Simpaticotónica se considera deficiente al sistema inmunitario, en ella no encontrábamos actividad microbiana, los microbios eran considerados apatógenos y por tanto inofensivos.

- 2da Fase de conflicto resuelto con vagotonía duradera. Al principio de esta Fase de Vagotonía duradera siempre está la solución del conflicto (CL). Antes, estas segundas fases eran siempre consideradas como "enfermedades" calientes autónomas, cosa que no eran. Aunque durante esta 2da Fase el sistema inmunitario pareciese funcionar a pleno rendimiento (fiebre, leucocitosis, etc.), los microbios no se sentían en absoluto incomodados y continuaban alegremente montando su juerga. Los mismos microbios, a los que antes se había clasificado como apatógenos, se convertían de repente en patógenos o agresivos, considerados microbios de naturaleza maligna.

En realidad, las "enfermedades" de una sola fase no existen. Sencillamente se había olvidado o no habíamos tenido en cuenta la cuestión complementaria. He aquí por qué nuestra medicina al completo era totalmente falsa. Ahora reconocemos las dos fases, una 1ra Fase (fría) y una 2da Fase (caliente). Este esquema fundamental es válido para las cuatro capas embrionarias, y para los SBS de los órganos derivados de éstas.

Esta concepción tiene una inestimable ventaja por encima de la medicina oficial, ya que se puede demostrar sin fallos y reproducir rigurosamente en el triple nivel: psíquico, cerebral y orgánico. En una palabra: hay precisión y exactitud. No se necesitan hipótesis de apoyo como en la medicina anticuada, que no podía dar un paso sin estas muletas y sin las cuales hace tiempo que habría sido ya desenmascarada.

Por ejemplo, las hipótesis relativas a las células cancerosas malignas que circulan en la sangre. A pesar de que nadie haya podido observarlas jamás, se considera que se diseminan por vía arterial hacia otros órganos para fundar nuevas colonias, tumores-hijo, denominados metástasis de un cáncer preexistente, metamorfoseándose en pleno camino y conociendo pertinentemente qué tipo de metamorfosis debían efectuar. Por el contrario, con las Leyes Biológicas se obtiene una nueva lógica que prueba las cosas y obtiene conclusiones sin necesidad de hipótesis de apoyo, prohibidas en nombre de la probidad y seriedad científica.

Imaginémonos a los microbios como a obreros de dos clases:

- Los que tienen por misión retirar los desperdicios (basureros). Por ejemplo, el mycobacterium tuberculosis, que descompone los tumores intestinales (de la capa embrionaria interna, el Endodermo) durante la Fase Pcl.

- Las bacterias (y virus si existen), que tratan únicamente con órganos deteriorados (atrofiados, osteolisados, ulcerados) de las capas embrionarias Mesodermo Nuevo y Ectodermo, y tan sólo durante la Fase Pcl consecutiva a la solución del conflicto.

Nuestro organismo hace un llamamiento a sus amigos los microbios para desescombrar tumores o para reparar, rellenar o nivelar atrofia o úlceras que se han producido durante la 1ra Fase Activa conflictual.

¿Qué queda del sistema inmunitario?

Sólo los hechos, con exclusión de supuesto sistema. En efecto, el sistema inmunitario, tal como se concebía hasta ahora ¡no existe! Naturalmente, lo que existen son las sero-reacciones, las variaciones de la fórmula hematológica, las modificaciones de la hematopoyesis, etc. Pero si los microbios no fueran ya un ejército de enemigos, sino un ejército de aliados, controlados y dirigidos sistemáticamente por el organismo, en tanto que simbióticos, ¿qué nos quedaría del supuesto sistema inmunitario? ¿Un ejército de células mortales, de células devoradoras, de linfocitos T, etc. apoyada por un escuadrón de sero-reacciones? El sistema inmunitario, en el sentido que se le ha querido dar hasta ahora, ¡simplemente no ha existido jamás!

Pero entonces, ¿qué papel juega el S.I.D.A. en todo esto?

Que el lector me perdone por esta extensa introducción o aducción al tema propiamente dicho, pero era completamente necesaria para comprender lo que sigue. Creo que ahora estará en posición de captar el meollo del problema, la esencia de la pseudo-enfermedad del S.I.D.A.

Espero que al final de este escrito podrá entender también que esta pseudo-enfermedad no fue, hablando con propiedad, más que una impostura cometida por Gallo y sus compinches, por algunas esferas sociales que imaginaron este ingenioso medio, legitimado por un bluff científico, para edificar un poder brutal, con base médica, que les permitiera desembarazarse de sectores indeseables. El lector se quedará estupefacto de constatar que es así de simple y lógico, y que funciona a la perfección. Eso sí, sólo es posible a condición de que la prensa, los medios, sean amordazados, aceptando sin una crítica seria este proyecto de embrutecimiento global, ¡de la misma manera que lo hacen con el cáncer!

En el caso del S.I.D.A. lo que nos interesa son los virus. El Sistema Ontogenético de los Microbios nos ha enseñado que también ellos tienen (si existen) un puesto muy determinado en este sistema. Su competencia se extiende a todos los órganos que se derivan del Ectodermo (capa embrionaria externa), gobernados por el córtex cerebral. Hemos visto ya que los virus tratan a estos órganos únicamente durante la Fase Pcl. Los síntomas concomitantes son: vagotonía, generalmente la fiebre, tumefacciones epidérmicas o mucosas con epitelios pavimentosos. Sobra decir que estos síntomas, que saltan a la vista, se acompañan naturalmente y sin excepción de cantidad de reacciones hematológicas y serológicas.

En lo que concierne al sistema inmunitario, esa especie de noción nebulosa e indefinida, aplicada para todo e indiscriminadamente tanto en la Fase Activa como en la Fase Pcl, tanto en lo que hace al cáncer, sarcomas y leucemia sin distinción, como en todas las llamadas "enfermedades infecciosas". Cabe decir que a la ignorancia total que reinaba hasta el momento a propósito de la naturaleza y esencia de los procesos biológicos, le correspondía también una incapacidad total de apreciar y clasificar correctamente el gran número de hechos y síntomas en el terreno serológico y hematológico.

El virus HIV, si es que existe, ha sido bautizado virus de la deficiencia inmunitaria por quienes lo descubrieron, Gallo y compinches. Con ello se daba a entender, sobre todo, que aquellos que resultaban afectados por esta epidemia mortal del S.I.D.A. sucumbían finalmente a la caquexia y a una panmieloptisis, que no podían ya producir sangre. Ahora bien, este mismo proceso lo encontramos en el cáncer de hueso o más concretamente en el cáncer anostósico, en las osteolisis del sistema esquelético (agujeros de gruyere), que viene siempre acompañado de panmieloptisis (anemia) y cuyo conflicto es, según la localización del sector del esqueleto afectado, un conflicto de desvalorización específico. La Fase Pcl llevaría a la reconstitución de la cal en la osteolisis (recalcificación) con los síntomas correspondientes a la leucemia.

Cuando un "enfermo de S.I.D.A.", contra toda expectativa, llega a revalorizarse, la medicina oficial sale del fuego para caer en las brasas, y cambia su caballo tuerto por uno de ciego, sometiendo al convaleciente a una "cura" mortal de quimio-pseudoterapia. Es así como, de una u otra manera, se acaba con él.

Los hechos científicos y pseudocientíficos relativos al S.I.D.A.

Para completar la exposición necesitaría volver a extenderme a fondo sobre innumerables argumentos contra el S.I.D.A. formulados en los últimos buenos artículos de esta revista. Ante la falta de espacio, tan sólo relacionaré algunos que me parecen importantes, y uno que me parece extremadamente importante.

1. Nadie ha observado jamás los síntomas obligados, que serían de esperar tras una de las llamadas infecciones virales HIV, tales como los que se producen habitualmente en el sarampión o en la rubéola.

2. En los diagnosticados de S.I.D.A. no se encuentra jamás el virus HIV.

3. Los principales linfocitos implicados en el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (S.I.D.A.) serían los linfocitos T. Así pues, tan sólo habría uno de cada 10,000 que hubiera fagocitado un fragmento del virus, un virus del que no se ha encontrado ningún fragmento completo en nadie con S.I.D.A.. ¿Quién busca pues el 10,000avo linfocito T? ¿Quién le identifica? Son el puro producto de una imaginación desenfrenada.

4. Es muy extraño lo que el profesor Duesberg explicaba en el nº 39 de raum&zeit, que desde 1984 el virus HIV había sido reconocido por el Ministerio de Salud de los Estados Unidos como causante del S.I.D.A., y que la patente del S.I.D.A. había sido depositada y homologada antes incluso de que se hubiese publicado el primer estudio americano sobre el S.I.D.A.. ¿Quién tenía tanta prisa, y quién se esconde tras ello? ¿Por qué la prensa en su totalidad se ha apuntado al carro sin el menor espíritu crítico?

5. Partiendo de que no existen síntomas específicos del S.I.D.A., queda abierto el camino al diagnóstico médico arbitrario. Si alguien no es seropositivo, pero presenta por ejemplo: un cáncer, un reumatismo articular, un sarcoma, una neumonía, si tiene diarrea, sufre demencia, micosis, tuberculosis, fiebre, una erupción por herpes, toda clase de síntomas neurológicos o de deficiencias, todo va bien, no hay de qué preocuparse, ya que son síntomas corrientes completamente normales, según las concepciones vigentes hasta el momento. Pero basta que esa misma persona sea seropositiva para que todos estos síntomas se conviertan de repente en el S.I.D.A. Cabría incluso decir que son metástasis de S.I.D.A., mensajeras de la muerte rápida y atroz del infortunado con S.I.D.A. Por supuesto, los médicos a favor de la eutanasia les dan al condenado a muerte el beneficio de la jeringuilla eléctrica, ya que de cualquier manera no hay nada que hacer por él, ya que el S.I.D.A. es mortal.

6. Es igualmente muy extraño que el S.I.D.A., que se supone es una "enfermedad viral", tenga un comportamiento totalmente diferente de todas las demás llamadas "enfermedades virales". En efecto, siempre se ha admitido que éstas han quedado vencidas si el test de anticuerpos es positivo.

7. Pero el hecho más extraño de todos, que todos los investigadores han mencionado como de pasada, aunque sin incitar a ninguno de ellos a sacar la menor consecuencia es que: ¡sólo se convierte en víctima del S.I.D.A. quien sabe que es seropositivo o cree serlo!

¿No resulta extraño que nadie se haya puesto todavía a estudiar más a fondo este fenómeno, que es absolutamente sorprendente? Conocemos en efecto, poblaciones enteras a las que no les sucede nada a pesar de resultar en un 100% seropositivas. Y aunque seropositivos, los chimpancés, que son monos antropoides, no presentan jamás el menor síntoma susceptible de parecerse al S.I.D.A.

El psiquismo debe pues jugar un papel importante en este asunto.

Efectivamente, si la gente sólo cae espectacularmente "enferma" si se les dice que son seropositivos, es que ha llegado el momento de ser consciente de lo que le sucede al psiquismo de quien se ve confrontado a un diagnóstico aniquilador que es ¡en un 50% mortal!

¿Son nuestros médicos tan insensibles, que ni uno sólo se haya dando cuenta hasta ahora de lo que sucede en una persona cuando se le confronta brutalmente a un diagnóstico así de fulminante? En efecto, la persona ignora que todo esto no es más que una mistificación, una impostura fomentada con un objetivo muy determinado por ciertos ambientes. El desgraciado se lo toma al pie de la letra, tanto más cuanto que toda la puesta en escena es efectuada por especialistas de forma completamente profesional.

Dos ejemplos: La mejor ilustración la aportan dos ejemplos sacados de la vida misma:

Primer caso

Un guarda forestal retirado, que a título privado cuidaba del coto de caza de un fabricante, tuvo un conflicto típico de contrariedad territorial, con ocasión de una querella mantenida con el arquitecto del fabricante acerca del pabellón de caza, a cuyo cuidado estaba el guarda forestal. Una vez resuelto el conflicto, durante la F Pcl desarrolló la obligada hepatitis. Tenía fiebre, casi 38.5, sus valores hepáticos eran altos, y fue hospitalizado. Le cuidaron la hepatitis. La fiebre remitió pronto y las constantes hepáticas volvieron a la normalidad al cabo de algunas semanas. Hasta aquí, se trata de un caso perfectamente normal.

Desgraciadamente, los concienzudos doctores le habían practicado también un test sanguíneo para la detección del S.I.D.A. Y le salió positivo. El profesor acudió raudo a la cabecera de su cama, muy excitado, se plantó ante él y le soltó solemnemente su veredicto fatal: "Señor guarda forestal, tiene usted el S.I.D.A."

"Recibí la noticia como un mazazo", explica el viejo guarda. Él, que hasta entonces había sido el notable más respetado del pueblo, se iba a convertir ahora en objeto de escarnio popular. Le tratarían como a un depravado, nadie volvería a estrecharle la mano ni podría sentarse como antes en un café. Los lugareños que hasta entonces le acogían cordialmente, le volverían la espalda. Todos sus paseos iban a convertirse para él en una pesadilla: tendría la sensación de pasear entre dos hileras de curiosos. El viejo guarda forestal rompió a llorar. El profesor se despidió de él, eso sí, sin darle la mano, ¡por lo del peligro de contagio!

La misma mañana siguiente era dado de alta en el hospital, también desde luego a causa del peligro de contagio. Le miraban como a un bicho raro, como si cada uno se estuviese diciendo: "¡Es la última persona de quien me hubiese esperado algo así!" Nadie le tendió la mano al despedirse, el profesor estaba demasiado ocupado para atenderle, y presentó sus excusas.

En su hogar, su esposa hizo gala de mayor comprensión, eso sí, aconsejándole que no tocase a los hijos ni a los niños pequeños, porque no se sabe cómo se transmite la "enfermedad".

Dos días después fue citado por su médico de cabecera, una doctora que le habló a bocajarro de su enfermedad mortal, de la que había sido advertida directamente por la clínica . "Señor guarda forestal", empezó ella, "debemos hablar ahora de la muerte. Yo no le abandonaré, y obtendrá de mí todas las medicinas que le facilitarán la muerte". El pobre viejo guarda, al que dos días antes el diagnóstico del médico había ya tumbado por el suelo, empezó a caer ahora por un abismo sin fondo.

Durante casi dos semanas fue víctima del pánico. Adelgazó, lo que inmediatamente fue atribuido a un síntoma típico del S.I.D.A. Luego, su hermana le dio a leer mi libro en el cual se puede ver que todo el pánico desencadenado a propósito del S.I.D.A. no es más que una infame mentira. ¡Eso le dio mucho ánimo!

Inmediatamente recuperó su anterior apetito, volvió a dormir como antes, a tener las manos calientes. Me llamó por teléfono y se convenció de que lo que le habían hecho creer era realmente una patraña. Se hizo hacer un escáner cerebral, y cuando dos semanas más tarde vino a verme a Gratz, pude liberarle de todo resquicio de miedo.

Le aconsejé que no abandonase sus controles, para que no sospechasen que cuestionaba los dogmas sagrados de la medicina. En lugar de eso, podría sonreírse cara a cara de sus congéneres, burlándose interiormente de su ignorancia. Sé que es lo suficientemente listo para hacerlo así.

Segundo caso

Tras haberse sometido a una prueba voluntaria, un agente de seguros, compañero sin historia de una pareja homosexual, resulta ser seropositivo. ¡Su amigo era negativo! Hasta entonces todavía no había tropezado con un verdadero problema, el universo era para él un lugar tranquilo. Pero ese mismo día se sintió sepultado bajo una avalancha de conflictos. Fue ingresado allí mismo en la sección de aislamiento de un gran hospital. Nadie volvió a tocarle. Su amigo continuó con él durante los primeros momentos pero acabó abandonándole. Sabe muy bien en qué momento desarrolló un DHS: lo habían examinado de pies a cabeza con guantes aislantes, sin encontrarle nada.

Sin embargo, las pruebas detectaban que en su sangre existían anticuerpos anti-VIH, y que el resultado era positivo. Los dos médicos prosiguieron incansablemente sus exámenes. Finalmente, uno de ellos descubrió en la zona interna de la planta del pie derecho una mancha fungiforme, la señaló con el dedo con aire de entendido, y dijo: "¡Helo aquí, un sarcoma de Kaposi!" Luego los dos doctores examinaron de nuevo a fondo su pene. En el tercer intento acabaron por encontrar una grieta minúscula, de entre uno y dos milímetros. "¡Ah!", exclamó el otro doctor, "¡ya ha alcanzado el pene!"

Él comentó que entonces se sintió caer en un pozo sin fondo, tenía la sensación de haber quedado apestado, de haberlo perdido todo, su profesión, sus amigos, el sentimiento de su valía. Se sentía particularmente desvalorizado en el plano sexual. A partir de ese momento, y a pesar de las radiaciones de cobalto a que le sometían contra los malvados virus VIH, fue desarrollando un melanoma a partir del pie derecho, síntoma de un conflicto de impurificación. Las manchas de melanoma azul oscuro hicieron también su aparición en el pene, cuello, y a continuación en el otro pie.

¿Estaban pues en lo cierto los médicos? Al contrario, lo que hicieron fue precipitar a este hombre, perfectamente sano, hacia un conflicto de impureza, tal como se puede constatar en el escáner cerebral sobre el corte de su cerebelo (todavía activo). Al mismo tiempo, y tras su DHS, experimentaba una impotencia cada vez más pronunciada. Todos los carcinomas que fueron sucesivamente haciendo su aparición, el melanoma generalizado, las metástasis óseas, las metástasis de cáncer bronquial iban siendo catalogados como metástasis cancerosas del S.I.D.A. Finalmente le informaron de que ya no había terapia para él y lo enviaron a su casa a morir.

Perdió peso rápidamente y fue víctima de un pánico total. Aparentemente tenía vida para tan sólo unas semanas. Fue entonces cuando, justo a tiempo por lo que parece, recibió mi libro y descubrió que el S.I.D.A. es la mayor estafa del siglo, lo que le pareció plausible, claro y evidente. Desde entonces empezó de nuevo a comer, duerme, ha engordado de nuevo y el melanoma ha dejado de extenderse. Tengo esperanzas de que lo supere, y si lo consigue, los demás podrán tener la seguridad de que realmente es la estafa más grande del siglo.

Esta persona hubiera tenido síntomas por igual tanto si el test hubiera dado por error un resultado falsamente positivo, como si realmente lo fuera. Lo que cuenta es que él creyó que era grave y mortal, sólo eso cuenta.

Si no se hubiera sometido voluntariamente a la prueba del S.I.D.A., no le hubiera pasado nada en veinte años, ya que por aquel entonces gozaba de una salud perfecta. Esto es algo que se corresponde con exactitud a todas las observaciones que llevan efectuadas los investigadores: para tener síntomas (presuntamente) sólidos de S.I.D.A., es preciso saber que se es seropositivo o por lo menos, ¡tener temores fundados de serlo!

Hay que resaltar que, tanto en el primer caso como en este último, tras el diagnóstico de S.I.D.A., la asociación hecha por el entorno: es un homosexual o un depravado, ha existido una desvalorización y una osteolisis ósea. Los que especulan acerca del S.I.D.A. relacionan la cosa de la siguiente manera: la hematopoyesis ha resultado afectada (formación de glóbulos sanguíneos, principalmente en la médula roja ósea), ¡se trata por tanto de una "enfermedad de inmunodeficiencia", de S.I.D.A.! Lo que sucede en realidad es que la desvalorización es la reacción más normal del mundo ante el hecho de ser considerado como un depravado, al que la sociedad proscribe, y que además, se encamina de lleno a una muerte inminente y ¡completamente merecida!

Conclusión

En el marco de los anteriores artículos publicados hasta el momento en raum&zeit sobre el tema del S.I.D.A., esta mentira ha sido ampliamente desenmascarada a nivel teórico. No es únicamente una mentira, es una estafa consciente y deliberadamente perpetrada para construir una posición de fuerza.

Yo consideré que mi misión consistía en examinar más de cerca el hecho, a decir verdad sobradamente conocido, de que únicamente manifiestan síntomas de S.I.D.A. aquellos que se saben seropositivos. En general, todos se limitan a darse por enterados del tema sin cuestionárselo. Y sin embargo, es ahí donde radica el nudo por deshacer para hacer estallar la impostura del S.I.D.A. Es preciso encontrar una respuesta a la pregunta de cómo se llegan a producir los síntomas que se atribuyen al S.I.D.A. y gracias a los cuales las personas pueden ser, y de hecho son, asesinadas.

Los clínicos tienen por costumbre decir: "Pero en fin, ¿de dónde proceden los síntomas? ¿De qué mueren los enfermos?" La práctica de la eutanasia está generalizándose. ¡Y gracias a estos espeluznantes casos clínicos, la prensa impasible puede continuar celebrando este horrible fraude del S.I.D.A., potenciando el sacrificio de las víctimas!

Con todo mi respeto hacia las refutaciones teóricas de la superchería del S.I.D.A. (que fuí uno de los primeros en descubrir en 1987), creo que estamos en vías de desenmascarar el conjunto de esta impostura y sacar de sus casillas al sindicato del S.I.D.A. Este es en efecto, el punto crucial que permite a cada persona comprender perfectamente hasta dónde se intenta quebrantarlo. Es preciso explicar con precisión el mecanismo del S.I.D.A. Hacer que se comprenda como el choque psíquico provocado por los propios médicos por su diagnóstico y pronóstico, genera los Focos de Hamer cerebrales, y los síntomas, pretendidamente de S.I.D.A., en el órgano.

Son precisamente esos mismos científicos que rehusan hacer públicas las verdaderas relaciones de causa y efecto gobernadas por las Leyes Biológicas, quiénes han creado la "enfermedad de inmunodeficiencia" que denominan S.I.D.A., y quiénes se apresuran ahora a redoblar el cáncer para conservar una segunda enfermedad obligatoriamente mortal que siga asegurándoles el poder.

Que los lectores me excusen, yo soy un hombre eminentemente práctico. Ciertamente es muy interesante discutir del S.I.D.A. manteniéndose en un plano teórico. Pero, entre tanto, los infortunados continúan siendo aterrorizados con el S.I.D.A., y son brutalmente asesinados siguiendo un esquema de S.I.D.A.

Nuestras brillantes discusiones de salón no son ninguna ayuda para estos pobres diablos. ¡Hemos hacer algo! ¡Todos estamos invitados a movilizarnos!, ¡todos somos responsables! ¡Levantémonos por fin, en nuestro país, y pongamos fin a esta tortura!

 

2. El cáncer de próstata.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

El disparador de lo que comúnmente llamamos una "enfermedad" es siempre un conflicto biológico, un choque de conflicto agudo, llamado DHS. En el preciso momento en que ocurre un DHS, el choque impacta un área específica en el cerebro, a la cual le corresponde un órgano muy específico. En un escáner cerebral de tomografía computarizada, éste impacto es visible como una configuración en forma de anillos Foco de Hamer (FH). Entre más se expande el FH, más grande es el tumor, la atrofia, ulceración o los cambios funcionales de las células del órgano.

El DHS es la piedra angular de la 1ra Ley Biológica y de hecho de las Leyes Biológicas. La mayoría de las personas saben exactamente cuándo ocurrió su DHS ya que éste es generalmente un evento estresante.

De acuerdo a la 2da Ley Biológica cada SBS se desarrolla en dos fases: la primera es una fase fría y la segunda en una fase tibia, siempre y cuando exista una solución al conflicto. Desde luego, si el conflicto no puede ser resuelto, se permanece en la Fase Activa. En el caso del curso de una actividad conflictiva intensa, el individuo pierde peso más, y más y puede eventualmente morir de debilidad o caquexia (síndrome de desgaste). Hasta ahora habíamos pasado completamente por alto esta segunda fase complementaria. Como resultado, nuestra comprensión de las "enfermedades" ha sido fundamentalmente errónea.

Basados en el Sistema Ontogenético de los SBS, existen dos tipos diferentes de "tumores". Un tipo es el resultado de la proliferación celular en la Fase Activa (simpaticotónica) del SBS y el otro es el resultado de una proliferación celular en la 2da Fase (vagotónica), durante la cual la pérdida tisular (atrofia o ulceraciones) de la Fase Activa es reparada con células nuevas.

En el cerebro, los centros de control de todos los crecimientos de un tumor durante la Fase Activa se localizan muy cerca unos de otros. Desde un punto de vista evolutivo, todos ellos pertenecen a la misma capa germinal embrionaria y todos ellos tienen un propósito biológico muy específico. Cada capa germinal se correlaciona con un área específica en el cerebro, a un tipo particular de conflicto biológico, a una cierta formación celular histológica, y a una muy específica capa germinal relacionada con microbios. Éste patrón básico es verdadero para las cuatro capas germinales y consecuentemente para todas las llamadas "enfermedades".

Todos las proliferaciones celulares durante la Fase Activa tienen su propio sitio de control (relé) en el Tallo Cerebral o en el Cerebelo, en el Cerebro Antiguo.

La próstata pertenece al grupo de órganos que son controlados desde el Tallo Cerebral y forma tumores compactos de células tipo adeno durante la Fase Activa.

El conflicto biológico que se relaciona a la próstata es siempre de procreación, de continuación de la estirpe o esta en relación con el género y no de manera exclusivamente sexual.

Por ejemplo:

- Un esposo encuentra a su esposa/pareja en la cama con un amante.
- Un hombre mayor es abandonado por su joven esposa/pareja a favor de un hombre más joven.

Durante la Fase Activa un tumor de tipo adeno se desarrolla, y en el caso de todos los órganos controlados desde el Tallo Cerebral, se multiplican hongos o micobacterias (siempre y cuando se encuentren a la disposición) a un ritmo que es paralelo al crecimiento del tumor. En preparación para el "trabajo" que tienen que realizar durante la Fase Pcl después de que se haya resuelto el conflicto.

Entre más intensa es la actividad del conflicto, más rápido crece el tumor. Entre más tiempo dura el conflicto, más grande se hace el tumor. No se siente dolor u otra incomodidad aparte de síntomas vegetativos como pérdidas de sueño, de apetito o de peso. La excepción ocurre en aquellos casos (cerca del 5%) en donde el tumor prostático presiona en la uretra, causando una disminución del flujo de orina o un retraso. El cáncer de próstata no es doloroso durante la Fase Activa ni durante la Fase Pcl.

Tan pronto como se resuelve el conflicto, todo ocurre en reversa: de nuevo se puede dormir, regresa el apetito y se gana peso. Con la solución del conflicto las micobacterias que se multiplicaron durante la Fase Activa se tornan entonces activas y comienzan a degradar el tumor. ¡Esta es la cirugía de la Naturaleza!

En la Fase Pcl la orina se hace turbia y olorosa (descarga tubercular); en ocasiones hay sangre en la orina. Típicamente hay sudores nocturnos, está muy cansado. Pero todo esto no es peligroso. La única condición es comer bien, comida rica en proteína.

El crecimiento de la próstata durante la Fase Pcl puede temporalmente comprimir la uretra. En ese caso, es recomendable usar un catéter o sonda hasta que el tumor haya sido degradado y el flujo de orina normal se restablezca. Después de eso, todo estará bien de nuevo.

Este proceso de caseificación tubercular, natural del tumor de próstata, es completamente inofensivo (fuera del catéter temporal) y no doloroso, mientras exista flujo urinario. Tampoco existe peligro de impotencia. No obstante, un tumor que frota a la uretra por un periodo largo de tiempo puede dañar células nerviosas y entonces causarla.

En el tumor de próstata, el propósito biológico se encuentra en la Fase Activa, cuando la producción de secreción prostática se incrementa. Después de que el conflicto ha sido resuelto (por ejemplo, el hombre "re conquista" a la mujer que ha perdido o compensa la pérdida al tener una nueva novia), las células adicionales que formaron el tumor prostático o la Hiperplasia Prostática Benigna se vuelven superfluas; Ahora serán removidas por bacterias tuberculares. Al mismo tiempo, la eyaculación regresa a  su cantidad previamente "normal".

Aún si no se encuentran disponibles micobacterias para descomponer el tumor, nada importante ocurre en el 95% de los casos, excepto tal vez que el flujo de orina pueda estar restringido debido al crecimiento general de la próstata. Aún entonces, todo regresará a la normalidad cuando la hinchazón ceda.

En el caso excepcional de que haya presión en la uretra y el tumor no pueda ser descompuesto (debido a la falta de micobacterias), debe considerarse una operación. De todas formas, esto sólo sería necesario en aproximadamente el 5% de los casos; y eso sólo porque las micobacterias no estuvieron presentes durante la Fase Activa. En otras palabras, ¡por razones no-biológicas!

Estos microbios, los cuales previamente han sido vistos como "asquerosos enemigos" o como un ejército de "virulentos oponentes" que quieren destruirnos, y que por lo tanto tienen que ser erradicados, éstos mismos microbios han resultado ser nuestros mejores amigos y nuestros más fieles ayudantes; son, por decirlo de alguna forma, basureros biológicos indispensables y restauradores de nuestro organismo.

Los microbios comienzan su trabajo sólo después de que han recibido una orden explícita del cerebro en el momento exacto del comienzo de la Fase PclA, cuando el organismo cambia de una simpaticotonía sostenida hacia una  vagotonía sostenida.

La terapia estándar es remover el cáncer (o lo que sea que sea visto como tumor), sin considerar si el tumor está activo o en Fase Pcl. Todo debe de ser cortado, basados en la suposición de que el crecimiento canceroso se origina de una célula anormal que nada en la sangre arterial a otros órganos, en donde entonces crea un nuevo cáncer, una llamada metástasis. Aún si las células de cáncer pudieran viajar a órganos distantes, tendrían que llegar ahí a través de la sangre. No obstante, hasta hoy en día, ¡ningún investigador ha encontrado todavía una célula de cáncer en la sangre de alguien con cáncer!

Por lo tanto, un diagnóstico de "metástasis" implica siempre una hipótesis no probada y de hecho incorrecta, que mantiene que los carcinomas secundarios se originan a partir de un cáncer primario.  Nosotros no negamos el hecho de un segundo o hasta tercer carcinoma, al menos no en principio, pero sí estamos en desacuerdo en cuanto a la forma en que éstos son evaluados e interpretados. ¿Cómo es que un cáncer de próstata que forma tumores compactos en la Fase Activa migra a un hueso, por ejemplo, y causa ahí pérdida celular?

Las Leyes Biológicas no se basan en hipótesis, son demostrables sin excepción en tres niveles (psique, cerebro y órgano) y reproducibles en cada caso. Basados en este nuevo conocimiento, debemos de considerar cuidadosamente lo que todavía tiene que hacerse en términos de tratamientos médicos y lo que no es ya necesario.

 

3. El cáncer de pulmón.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

La Tercera Ley Biológica, el "Sistema Ontogenético de los SBS", organiza todas las llamadas "enfermedades" de acuerdo a su pertenencia a las capas germinales, en relación a la capa germinal interna, las capas germinales medias y la capa germinal externa, las cuales se desarrollan desde el principio del desarrollo embrionario.

Cada célula, y eso es decir cada órgano del cuerpo, puede ser asignada a una capa germinal específica y en concordancia con los desarrollos evolutivos, cada una de estas capas germinales se correlaciona a ciertas áreas del cerebro, así también como a ciertas formaciones histológicas. En lo que respecta a la proliferación celular y a la pérdida de células, los órganos dirigidos por el Cerebro Moderno y los órganos controlados por el Cerebro Antiguo responden exactamente de manera opuesta, tanto en la Fase Activa del conflicto como durante la Fase Pcl.

Las células y órganos que se desarrollan a partir de la capa germinal interna tienen sus sitios de control en el Tallo Cerebral y estos siempre generan aumento celular con tumores compactos de células de tipo adeno. Por otra parte, las células y órganos que se desarrollan a partir de la capa germinal externa, son controladas desde la Corteza Cerebral y siempre producen reducción celular en forma de úlceras o cambios funcionales como los observados en la diabetes y las parálisis.

En lo que se refiere a la capa germinal media distinguimos un grupo antiguo y uno nuevo. Las células y órganos que pertenecen al grupo antiguo tienen sus sitios de control en el Cerebelo y todavía pertenecen al Cerebro Antiguo y producen tumores de células tipo adeno durante la Fase Activa del conflicto. Las células y órganos que pertenecen al grupo nuevo tienen su centro de control en la Médula Cerebral o Sustancia Blanca y producen pérdida de tejido en forma de atrofia. 

Esto muestra claramente que el cáncer no es un evento sin sentido, de células que proliferan de forma "maligna", sino un proceso comprensible y aún predecible que se soporta muy preciso por leyes ontogenéticas.

Carcinoma bronquial

El cáncer epitelial escamoso intra-bronquial o carcinoma bronquial pertenece a la capa germinal externa y es controlado desde la Corteza Cerebral. Por lo tanto, durante la Fase Activa no hay proliferación celular (crecimiento tumoral) en la mucosa bronquial, sino más bien lo opuesto, una ulceración, de hecho un carcinoma bronquial es una lesión ulcerosa.

Durante la Fase Pcl el bronquio se puede ocluir debido a la inflamación de la mucosa. Ésta oclusión, llamada atelectasia, es a menudo meramente una falta temporal de conducción de aire la cual, junto con el prurito (comezón), provoca una tos intensa. Es trágico que en la mayoría de los casos, sólo sea en la fase de reparación que el carcinoma bronquial es descubierto. Si estas personas conocieran las Leyes Biológicas antes de que les fueran dados diagnósticos y pronósticos negativos, el 95% sobreviviría. 

Comenzando en el Cerebelo, la Lateralidad manual diestra o zurda se torna importante para establecer qué lado del cerebro es el implicado. Para todos los centros de control del Cerebelo y del Cerebro Moderno existe una correlación cruzada con respecto al órgano.

El conflicto que está ligado al bronquio es siempre de amenaza en el territorio. El miedo territorial puede ser experimentado en dos formas: como un conflicto motor o como un conflicto sensorial. El miedo territorial sensorial se manifiesta durante la Fase Pcl como neumonía y como una lisis neumónica en la crisis epileptoide. El "asma" involucra a la motricidad de la musculatura bronquial, la cual responde a un conflicto de miedo territorial motor, "están por entrar al territorio".

De acuerdo a la 4ta Ley Natural Biológica, "El Sistema Ontogenético de los Microbios", durante la Fase Pcl de los órganos dirigidos por el Cerebro Antiguo se descomponen los tumores con la ayuda de microbios especializados, mientras que cualquier agujero o ulceración de los órganos dirigidos por el Cerebro Nuevo es regenerado con la ayuda de ciertas bacterias, y virus si es que existen.

Cáncer de pulmón (adenocarcinoma)

Un adenocarcinoma alveolar, también llamado cáncer pulmonar, pertenece a la capa germinal interna, es dirigido por el Tallo Cerebral y siempre se relaciona con un conflicto de miedo a morir. El tumor crece durante la Fase Activa y se descompone en la Fase Pcl por mico bacterias como las bacterias tuberculares (sólo si están presentes), se caseifica y es expectorado en la tos. Todo lo que queda después del SBS son cavernas (agujeros).

Anteriormente pensábamos que los microbios causaban las tan llamadas "enfermedades infecciosas". Esto parecía ser una afirmación razonable, ya que estos microbios siempre están presentes en estos procesos. Sin embargo, esto no era realmente correcto, porque cada "infección" es precedida por una Fase Activa y sólo cuando el conflicto es resuelto se les permite a esos microorganismos volverse activos. De hecho, son activados y dirigidos desde el cerebro. Los microbios asisten el proceso de reversión al descomponer tumores, mismos que se han vuelto superfluos; o reconstruyen y rellenan espacios, atrofia y ulceraciones de tejido. Los microbios son nuestros fieles ayudantes. La noción de un sistema inmune como la de un ejército que pelea con los microbios malignos es patentemente errónea.

Si las bacterias tuberculares están ausentes durante la Fase Pcl, los nódulos del pulmón permanecen en su sitio. Muchas personas tienen una cantidad de nódulos pulmonares de diferentes tamaños, originados de miedos a la muerte, por ejemplo: relacionado con un familiar que se ha accidentado (o una mascota). Tales nódulos pulmonares son accidentalmente descubiertos durante exámenes de rutina, frecuentemente años después. Si hubiesen tenido micobacterias tuberculares presentes en aquel tiempo, tendrían ahora cavernas pulmonares y nadie hablaría de un tumor en el pulmón.

Los nódulos pulmonares en Fase Pcl eran también usualmente diagnosticados como tuberculosis pulmonar. Ahora son diagnosticados cada vez más como cáncer pulmonar. De ésta forma, la tuberculosis ha disminuido y el cáncer se ha incrementado. Es extraño que nadie haya notado esto.

Cuando alguien recibe un diagnóstico de "cáncer", esto es frecuentemente experimentado como un choque devastador que dispara inmediatamente sucesivos conflictos de pánico produciendo nuevos cánceres, los cuales la medicina oficial llama entonces "metástasis". Entonces, las "metástasis" son primera y principalmente causadas por diagnósticos iatrogénicos (causados por el doctor), y por los choques de los pronósticos.

La "fábula de la metástasis" es una conglomeración de todo tipo de suposiciones y de hipótesis no probadas. Ningún investigador ha sido capaz de encontrar una célula de cáncer en la sangre de alguien con cáncer. Si fuera verdad, éste es el lugar donde normalmente lo encontrarías, nadando en la corriente de sangre periférica del cuerpo. Es un dogmatismo enfermo y medieval el pensar que células cancerosas migrantes, en sus nunca observadas vagancias a través de la sangre, puedan mutar en otro tipo de célula. Como ejemplo, una célula de cáncer de colon (endodérmica y controlada por el Tallo Cerebral) que ha formado un tumor de tipo coliflor (exofítico) en el colon, es imaginado que repentinamente viaja hacia el interior de los huesos (mesodérmicos y controlados por la Sustancia Blanca cerebral) produciendo pérdida de tejido óseo.

"El Sistema Ontogenético de los SBS" (3ra Ley Biológica) ha refutado  eso de manera definitiva, por ejemplo: una célula que era controlada por el Cerebro Antiguo y que ha creado tumores compactos, podría de repente dejar su destinado sitio de control cerebral, asociarse al Cerebro Moderno y generar reducción celular.

Carcinoma pleural

Muy a menudo se experimenta un diagnóstico de "cáncer de mama" o de "cáncer de pulmón", como preocupación en el área del tórax y como resultado se desarrolla un cáncer de pleura adicional o carcinoma pleural. Este tipo de carcinoma biológicamente pertenece al Mesodermo del Cerebro Antiguo, del Cerebelo, y por lo tanto genera un tumor de células tipo adeno durante la Fase Activa. Con la proliferación celular el organismo trata (este es el propósito biológico) de proteger formando un mesotelioma plano (carcinoma pleural), el cual esencialmente refuerza la pleura.

Un mesotelioma pleural de este tipo solo es observado después de que el conflicto ha sido resuelto. Eso ocurre porque todos los tumores dirigidos por el Cerebelo producen fluidos durante la Fase PclA. En el caso de la pleura, estos son llamados efusión pleural, en el peritoneo le llamamos ascitis, y en el pericardio efusión pericárdica. Desde luego, esto es verdad sólo con el "Síndrome" (TCR activos), de otra manera lo le llamamos pleuritis, peritonitis o pericarditis.

Carcinoma de células bronquiales pequeñas

Con la medicina oficial ortodoxa, la persona se encuentra ahora brincando del fuego al proverbial sartén. El diagnóstico de "carcinoma pleural", interpretado como "metástasis", muy probablemente dispara un nuevo choque, por ejemplo: un conflicto de miedo al cáncer o un conflicto de miedo frontal, el cual causa ulceración en los conductos faríngeos. Esto también es usualmente observado sólo en la Fase Pcl, cuando la mucosa epitelial escamosa en el área ulcerada se inflama, y se forman los quistes llenos de fluido seroso. La medicina oficial llama a esto erróneamente un "linfoma" no Hodgkin centro-quístico-centro-blástico. Después de varias recaídas, los quistes se induran. En el mediastino pueden alcanzar al diafragma. Aún aquí, el diagnóstico es dado exclusivamente en la Fase PclA, cuando se siente incomodidad. Trágicamente, el diagnóstico se vuelve ahora un "carcinoma de células pequeñas".

Seguramente no es difícil darse cuenta por qué, después de solo unas semanas o meses, la mayoría de las personas mueren como resultado del pánico y de los subsiguientes conflictos. Uno puede asumir fácilmente que alrededor de un 80% de los cánceres secundarios y terciarios son resultado de choques de diagnóstico inducidos iatrogénicamente, junto con una obsoleta pseudo-terapia.

¿Fumar produce cáncer de pulmón?

En un estudio a gran escala, que duró varios años, miles de hámsteres fueron expuestos constantemente a humo de cigarrillo, mientras que animales de control no lo fueron. Los investigadores descubrieron que ni un solo animal manifestó carcinoma bronquial o cáncer de pulmón. Simplemente les faltó saber el hecho de que los hámsteres viven bajo tierra y no tienen miedo absoluto al humo. Es por eso que no tienen un código en sus cerebros, ninguna luz de alarma en contra del cigarrillo.

Con los ratones caseros es exactamente al revés. Sufren de un susto de muerte agudo con la menor cantidad de humo y huyen. De hecho, en tiempos medievales, cuando se observaba un enjambre de ratones corriendo fuera de una casa, se sabía que en algún lugar había fuego. Algunos de estos ratones pueden desarrollar cáncer de pulmón, disparado por el miedo a la muerte.

Estos ejemplos deberían ser suficientes para ilustrar que hoy en día las pruebas con animales no son más que pura crueldad, ignorando que los animales tienen alma. Luego entonces, me permito hacer la siguiente predicción: un día, toda experimentación animal será expuesta como una desgracia para nuestra sociedad y será vista como testimonio de nuestra indecible falta de conocimiento  y sensibilidad. Tampoco existe prueba alguna de que las sustancias cancerígenas actúen de forma directa en un órgano, saltándose al cerebro.

La medicina oficial ha reunido muchos hechos correctos. Las Leyes Biológicas no niegan la mayoría de estos hechos. Desde luego, sí refutan su interpretación.

 

4. El cáncer de ovario.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

Las Leyes Biológicas pueden ser aplicadas a los seres humanos, los animales y las plantas. De hecho, puede aplicarse a todos los organismos vivientes.

Basados en el descubrimiento de las Cinco Leyes Biológicas aprendemos a entender que las "enfermedades", en el sentido en el que estamos acostumbrados a hablar de ellas, no existen realmente. Síntomas, los cuales hasta el momento creíamos que lo eran, por ejemplo el cáncer, son en realidad parte de Programas Biológicos Especiales de la Naturaleza (SBS) con dos fases. Cualquier llamada "enfermedad" representa únicamente una de las dos fases, ya sea la Fase Activa o la Fase Pcl. Debido a que hasta ahora no conocíamos la verdadera naturaleza de las "enfermedades", éramos incapaces de tratar sus causas reales.

La causa de cada "enfermedad" (no solo el cáncer) es siempre un conflicto biológico, un choque conflictivo agudo llamado DHS. La Fase Activa inicia en el mismo momento en que ocurre un DHS. En este instante, el sistema nervioso vegetativo cambia de un ritmo normal de día/noche a una fase de estrés prolongada (simpaticotonía). Se piensa continuamente sobre el conflicto, no se puede dormir de noche, no se tiene apetito y se pierde peso. Al mismo tiempo, cambios muy específicos comienzan a llevarse a cabo en el órgano correspondiente. Además, el choque inesperado deja una huella en el cerebro muy particular, llamado Hamerscher Herd ó Foco de Hamer (FH), que es claramente visible en una tomografía computarizada del cerebro (TAC). Un escáner cerebral muestra de manera precisa que tipo de conflicto biológico se ha experimentado, qué órgano está implicado y si lo que está presente y en curso en éste último es un aumento o una reducción celular.

Debe de ser enfatizado que un SBS (Programa Biológico Especial de la Naturaleza) siempre se lleva a cabo de manera sincrónica en tres niveles: la psique, el cerebro y el órgano.

En lo que respecta a los ovarios y al cáncer de ovario, tenemos que distinguir entre un teratoma de ovario (tumor compacto) y una atrofia intersticial del ovario (pérdida de tejido). Cada tipo se relaciona con una capa germinal distinta.

Sabemos por la ciencia de la Embriología, que durante el desarrollo embrionario se desarrollan progresivamente cuatro capas germinales embrionarias (Endodermo, Mesodermo Antiguo, Mesodermo Nuevo y Ectodermo) en el embrión. Todos nuestros órganos derivan de éstas capas germinales, y por lo tanto cada célula puede ser asignada a una de ellas. En consecuencia, cada capa germinal se correlaciona con:

- Un área muy específica del cerebro (Tallo Cerebral, Cerebelo, Médula Encefálica, Corteza Cerebral).
- Un lugar muy específico en dicha área cerebral.
- Un tipo muy específico de conflicto biológico.
- Un tipo muy específico de tejido (histología).
- Un tipo específico de microbios.

Más aun, cada SBS tiene un significado biológico que puede ser entendido en el contexto de nuestra evolución.

Teratoma de ovario (teratoma de células germinales)

Un teratoma de ovario es controlado desde el Tallo Cerebral. En términos evolutivos, el teratoma de ovario constituye la forma original de reproducción. Estimulado por el "conflicto de pérdida" (pérdida de una cría), el organismo instintivamente se torna hacia éste antiguo programa de propagación.

Todos los órganos que son controlados desde el Tallo Cerebral responden al conflicto relacionado con el desarrollo de un tumor compacto del tipo celular adeno.

Con el cáncer de ovario, la naturaleza del conflicto siempre es experimentada como una pérdida profunda de un hijo o de una persona amada, pero también de una mascota o animal. Por ejemplo, la madre muere inesperadamente en un hospital. Lahija se culpa por no haber visitado a su madre en un tiempo.

Por supuesto que el luto por la pérdida de un ser amado sin tener un DHS es un proceso muy natural. Sin embargo, si hubo un DHS, no es sólo el evento (por ejemplo, la pérdida) en sí mismo es lo que es decisivo, sino también el tema o temas del conflicto que fueron asociados al evento en particular. En otras palabras, el conflicto no tiene que ser percibido necesariamente como un "conflicto de pérdida". Por ejemplo, el conflicto podría ser experimentado como una "pérdida territorial". Si el sentido de una "pérdida" esta asociado a un conflicto de "preocupación por un miembro del grupo", se desarrollará un cáncer glandular de mama en lugar de un cáncer de ovario.

El conflicto podría también ser experimentado como un "conflicto de separación, me lo han arrancado de mi pecho" y dependiendo de si el conflicto está en relación a la madre, al hijo(a) o a la pareja, entonces se puede desarrollar un cáncer de mama intraductal (ya sea en la mama derecha o izquierda) durante la Fase Pcl, después de haber resuelto el conflicto. Por lo tanto, lo que determina el sitio exacto del cerebro en donde impactará el FH es el sentimiento experimentado al momento del DHS.

Como continuación de un conflicto de pérdida, un "embrión primitivo" está creciendo casi en forma de teratoma durante la Fase Activa (en concordancia al patrón del Cerebro Antiguo). En nuestros tiempos, ésta forma temprana de propagación ya no es viable, por lo tanto, el "crecimiento" será degradado en la Fase PclA con la ayuda de micobacterias. Junto con el desarrollo del teratoma, durante la Fase Activa se multiplican hongos y micobacterias, pero sólo tantos como vayan a ser necesarios más tarde para descomponer el tumor.

El propósito biológico del teratoma de ovario hace referencia a la forma antigua de reproducción que seguía como consecuencia de la muerte de un familiar.

Tan pronto como la hembra tiene éxito en resolver su conflicto biológico, ella entrará en la 2da Fase ó Fase Pcl del "Programa Biológico Especial". Con la solución del conflicto, el tumor detiene su crecimiento. Este proceso se lleva a cabo de forma más bien lenta, debido a que todo el tejido embrionario se encuentra todavía cursando por un "arranque del desarrollo" inherente. Al mismo tiempo que la capa germinal relacionada con hongos y micobacterias, la cual ya ha comenzado a proliferar en el momento del DHS y que se multiplica paralelamente al crecimiento del tumor, y los microorganismos, son activados. Éstos comienzan a remover el ahora superfluo tumor a través de un proceso llamado caseificación. La parte del tumor que no llega a ser descompuesta hacia el final de la Fase PclB, permanece ahí. Es muy seguro dejar eso ahí sin tener que ser extirpado, siempre y cuando éste no genere ninguna incomodidad.

Debido a que la lateralidad es insignificante en el Tallo Cerebral, no existe correlación cruzada desde el cerebro hasta el órgano. En otras palabras: el teratoma y su centro de control cerebral aparecen del mismo lado. Esto difiere de lo que ocurre en el Cerebelo y en el Neoncéfalo. Puesto de manera simple, la mitad derecha del Cerebelo y del Neoencéfalo controlan el lado izquierdo del cuerpo y viceversa, la mitad izquierda del Cerebelo y del Neoencéfalo, controlan el lado derecho del cuerpo.

La lateralidad diestra y zurda comienza desde el Cerebelo. A partir del Cerebelo y hacia adelante, la lateralidad tiene que ser siempre tomada en cuenta. La correlación entre el cerebro y el órgano es siempre inequívoca.

La mejor forma de determinar la lateralidad manual es la prueba del aplauso: si la mano derecha se encuentra arriba, uno es diestro y de manera inversa, cuando la mano izquierda se encuentra arriba, uno es zurdo.

Lateralidad Aplauso Nueva Medicina Germanica Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM
Lateralidad Aplauso Nueva Medicina Germanica Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM
Zurdos
Derechos

atrofia de ovario - Cáncer de ovario - Quiste de ovario

En lo que se refiere a la atrofia intersticial de ovario, el Foco de Hamer (Hamerscher Herd) se encuentra localizado en la base occipital de la Sustancia Blanca, en cercana proximidad al cerebro medio. La atrofia intersticial de ovario esta relacionada con el mesodermo del cerebro nuevo, así como todos los órganos que se encuentran controlados por la Sustancia Blanca, se produce perdida tisular en forma de atrofia durante la Fase Activa.

La atrofia usualmente no es notada a menos que se realice un examen de revisión de rutina. La perdida de tejido de ovario reduce la producción de estrógeno, lo que puede resultar en amenorrea (ausencia de menstruación).

De igual forma que los órganos dirigidos por el cerebro mesodérmico, la perdida de tejido es rellenada con células nuevas durante la Fase Pcl. La atrofia de ovario es rellenada con tejido intersticial mesodérmico, formando quistes de ovario de distintos tamaños. Debido a la proliferación de células de ovario en el quiste de fluido inicial, los quistes son erróneamente llamados "cáncer", y peor aún "cáncer de ovario de rápido crecimiento".

Al principio de la Fase Pcl el quiste se adhiere a los tejidos vecinos para obtener suministro de sangre, un proceso que es erróneamente interpretado como un "crecimiento invasivo". Dentro de un lapso de 9 meses, el quiste desarrolla un sistema aporte sanguíneo genuino (con arterias y venas) y eventualmente se vuelve completamente autosuficiente.

Tan pronto como el aporte sanguíneo del quiste se encuentra asegurado, las adhesiones son liberadas. El quiste forma una cápsula gruesa de un centímetro que puede ser removida quirúrgicamente, solamente si se vuelve mecánicamente molesta. A partir de entonces, el quiste de ovario endurecido produce tanto estrógeno que una mujer puede verse de 10 a 20 años más joven que su edad real. Y precisamente es este el propósito biológico: una mujer de apariencia más joven y con mayor producción de estrógeno se encuentra en una mejor posición de atraer a un hombre. Eso como consecuencia aumenta sus oportunidades de encontrar una nueva pareja y embarazarse de forma que se recupere la pérdida del "miembro del grupo". Por lo tanto, el resultado de este Programa Biológico Especial es algo por lo cual deberíamos felicitar a la mujer.

En los hombres ocurre el mismo proceso en una atrofia intersticial del testículo. El quiste testicular endurecido (como resultado del proceso de reparación completado) incrementa la producción de testosterona, misma que hace al hombre verse más masculino y por lo tanto más atractivo para una mujer.

El mismo principio es aplicable a un quiste de riñón endurecido, que es capaz de producir orina y que consecuentemente aumenta la función de producción de orina por parte del riñón. Esto demuestra que el propósito biológico de todos los órganos controlados por la Sustancia Blanca se encuentra siempre en el final de la Fase de Reparación.

Desarrollándose a la misma velocidad y ritmo que el embarazo, a los quistes de ovario y de testículo les toma nueve meses para estar completamente indurados (endurecidos) y ser capaces de participar en la función del respectivo órgano. Un quiste de riñón endurecido, es básicamente un "Tumor de Wilms" (tipo de cáncer renal) que se ha vuelto un llamado "nefroblastoma" (quiste renal) .Por lo tanto, un quiste no debe ser operado antes de completar el ciclo de nueve meses.

En la medicina oficial la cirugía prematura es a menudo realizada y todos los órganos "infiltrados" son removidos, ya que como mencionamos anteriormente, los quistes se adhieren a órganos abdominales en busca de aporte sanguíneo. Lo único que queda en una operación como esta, es una cavidad abdominal vacía. ¡Sólo considera todos los potenciales conflictos subsecuentes! Si se dejaran pasar esos nueve meses, los quistes pequeños de 12 mm o menores no tendrían que ser removidos, debido a que estos llevan a cabo la función de producción de hormona (quistes de ovario y de testículo) o de producción de orina (quistes de riñón).

Sólo en casos extremos, cuando los quistes de gran volumen (6 a 8 kg) presentan problemas mecánicos severos, es recomendable una operación, pero sólo después de transcurridos nueve meses. Técnicamente, tal tipo de operación se vuelve solamente una pequeña intervención, porque todas las adhesiones se habrán liberado a sí mismas, y el quiste habrá sido encapsulado con una dura cubierta.

Hasta ahora, este proceso biológico ha sido erróneamente interpretado como un "crecimiento tumoral malignamente infiltrante". Pero esta falacia se vuelve evidente cuando durante la cirugía, partículas de tumor "infiltrado" se vierten fuera del quiste medianamente endurecido, hacia la cavidad abdominal; aquí nuevos "tumores" continuaran creciendo por nueve meses, a menudo resultando en otra operación. Estos nuevos tumores quirúrgicamente inducidos (que eventualmente se vuelven quistes) son ahora considerados "metástasis maligna". Evidentemente esto es una conclusión errónea, ya que estas presuntas "metástasis" producen estrógeno tal como lo hace el quiste huésped.

Como podemos ver ahora, los métodos convencionales de pronóstico están completamente mal.

No es el "esparcimiento" de las células cancerígenas lo que lleva a la "metástasis", sino mas bien el esparcimiento del pánico el que causa nuevos choques de conflicto, resultando inevitablemente en mas cánceres. Los canceres secundarios son muy raros en los animales, y la mayoría sobreviven a ellos. En la medicina oficial el pequeño porcentaje de personas que alcanzan la "tasa de supervivencia a los cinco años" son simplemente aquellos que encuentran la forma de salir de su estado de pánico o que se las arreglaron para resolver sus conflictos.

En tanto que los tumores de ovario con un propósito biológico, controlados desde el Cerebro Antiguo, son removidos de forma natural durante la Fase Pcl, siempre y cuando se encuentren disponibles las micobacterias en el momento del DHS, los quistes de ovario controlados por la Sustancia Blanca cerebral (que se endurecen dentro de un lapso de nueve meses y producen estrógeno) se forman durante el proceso de reparación de la atrofia de ovario. En este último caso, su significado biológico reside en el final de la Fase Pcl.

En lo que concierne a los tumores controlados por el Cerebro Antiguo necesitamos cirujanos para remover los tumores, pero sólo porque hemos erradicado a la tuberculosis, que es la forma original en que la Naturaleza remueve a los tumores de forma normal.

Debido a que nuestro entendimiento de los que comúnmente llamamos "enfermedades" ha cambiado, reconocemos la importancia de una nueva nomenclatura. Todo lo que queda de la "enfermedad" son sus síntomas, !y nada más!

Basado en nuestro nuevo conocimiento, debemos ahora reclasificar y reevaluar los síntomas. Si echamos un vistazo a la 2a Ley Biológica de las dos fases (Programas Especiales de la Naturaleza con Sentido Biológico), nos damos cuenta de que hay mas "enfermedades" que Programas Biológicos Especiales. La razón de esto es que hasta ahora habíamos visto los síntomas de cada fase como "enfermedades" diferentes.

 

5. El infarto coronario, "enfermedad" del alma.

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La medicina oficial intensifica el estudio del cuerpo humano para estar mejor preparada para "curarlo cuando cae enfermo". Voy a mostrar cómo este proceso desde su inicio era incompleto. Con la euforia del descubrimiento de cadenas mecánicas y bioquímicas se había descuidado el psiquismo y el cerebro. De igual forma, nuestros antepasados rechazaron por largo tiempo admitir el lugar central del Sol, por razones dogmáticas, pensando equivocadamente que los planetas describían trayectorias en espiral alrededor de la Tierra, lo cual no sólo no tenía sentido, sino que además complicaba los cálculos astronómicos. Desde que Galileo redescubrió que el Sol era el astro central de nuestro sistema planetario, las trayectorias de los planetas volvieron a ser órbitas muy simples alrededor del Sol.

Los médicos de siglos o milenios pasados, de los que los actuales médicos hacen poco caso, fundaban su diagnóstico y su terapia generalmente sobre el contexto psíquico. Evidentemente, no estaban en condiciones de apoyar sus conocimientos en los descubrimientos de las ciencias modernas sobre el plano anatómico, físico y bioquímico. Su experiencia era fruto de un proceso psicointuitivo, considerado hoy en día "insignificante". Estos dos planteamientos son incompletos, ya que dejan más o menos de lado al cerebro. Pero, después de todo, es aún la interpretación psicointuitiva la que responde mejor a la realidad. Hoy vemos las consecuencias de una medicina dogmática limitada, centrada únicamente sobre el organismo.

Es necesario incluir el conjunto del terreno orgánico, si no, no hay modo de llegar a una sinopsis sistemática y reproducible. No hay, hablando con propiedad, distinción rigurosa entre el psiquismo, el cuerpo y el cerebro. De hecho es una tríada constantemente sincronizada: psique-cerebro-órgano

Todos los procesos y fenómenos psíquicos están unidos y coordinados por el cerebro, que de alguna manera es el gran ordenador de nuestro organismo.

La psique es el programador y el cuerpo y la psique constituyen el conjunto de órgano-objeto. En caso de óptima programación, el cuerpo y la psique se mantienen en un estado de armonía, la armonía clásica griega; y en caso de programación errónea, el cuerpo al igual que la psique están afectados, el primero bajo forma de lo que se conoce como "enfermedad", el segundo en cierto modo con feedback, por ejemplo: en forma de depresión, pánico, mal humor, etc. Además, la programación no es en un sólo sentido. Si la psique programa el cerebro y el organismo, ocurre también que el cuerpo, como consecuencia de sus heridas, fracturas, etc., está en condiciones de inducir una programación automática del cerebro y de la psique.

Para comprender bien los mecanismos que va a hacer hincapié esta exposición, necesitaremos tener en mente constantemente esta interacción entre la psique, cerebro y cuerpo, en la que el cerebro es el gran ordenador que ha tardado millones de años en evolucionar.

Descubrimiento de las causas del infarto coronario

Nuestros mapas topográficos del cerebro están aún incompletos sobre todo en los detalles, presentan todavía zonas en blanco, como esos mapamundi de finales del siglo XVI. Estudiando el mapa del cerebro que lentamente tomaba forma como un mosaico, no llegaba a correlacionar el lóbulo temporal derecho. Mientras que entre las mujeres habíamos podido localizar en lóbulo temporal izquierdo la correspondencia cerebral del cáncer de cuello de útero, estaba siempre a la búsqueda de un carcinoma que tuviera siempre su origen en el lóbulo temporal derecho. Mis investigaciones resultaron vanas durante mucho tiempo.

A finales de septiembre de 1983 conseguí descubrir lo que buscaba. Una radiografía de cráneo revelaba un "tumor" cerebral en el lóbulo temporal derecho. Ahora bien, esta persona había hecho un grave infarto en la pared anterior, poco después de que su hijo, hospitalizado varios meses a consecuencia de un accidente de moto, volvió a casa. El infarto había ocurrido después de la solución del conflicto. Verificada la hipótesis de una relación causa-efecto en una veintena de casos, puse al infarto en la lista de "enfermedades cancerosas", en las que había identificado el área cerebral y la reflejé sobe la carta topográfica del cerebro en el lóbulo temporal derecho.

El conflicto de territorio

Para descubrir el conflicto esencial, origen del infarto, me conduje exactamente como para los carcinomas: comencé por aclarar el mayor número posible de casos de infartos, después me esforcé en descubrir el criterio esencial, el común denominador de estos conflictos. Lo que me ayudó y me puso sobre la pista, fue que el lóbulo temporal derecho masculino debía presentar lógicamente una cierta oposición al lóbulo temporal izquierdo femenino, donde yo había encontrado el área cerebral correspondiente al cáncer de cuello de útero, cuyo conflicto específico era siempre el conflicto sexual femenino. Suponía pues, que el conflicto, origen del infarto de miocardio, debía ser típicamente masculino o incluso tener un contenido sexual específicamente masculino.

Una mirada sobre el reino animal nos ayudará a comprenderlo mejor: el ciervo que ha adquirido en la lucha un territorio del que se ha convertido en jefe, considera a todas las ciervas de ese territorio como de su propiedad. Cuando un rival viene a hacer incursión en su territorio, todo el mecanismo de territorio se encuentra perturbado: de hecho, si el ciervo no llega a defender su territorio, será expulsado. Como también el territorio comporta el derecho y el deber para el ciervo de cubrir a sus ciervas, el conflicto de territorio es para él un conflicto sexual. El ciervo puede igualmente sufrir ese conflicto si una cierva sale de su territorio y él no consigue hacerla volver.

Brevemente: el conflicto de territorio de un ciervo, con todo lo que ello implica, es el conflicto sexual del ciervo. Por analogía ocurre lo mismo con el ser humano. El hombre manifiesta un comportamiento típicamente "territorial", el territorio puede representar formas diversas (casa, trabajo, familia, poder, autoridad, etc.). La mujer también puede ser el objeto de un conflicto de territorio.

Nociones generales sobre el infarto coronario

El infarto de miocardio se creía e imaginaba bien conocido, pero no se sabía nada de forma precisa. Conocemos gran numero de factores de riesgo coronarios, miocárdicos y otros, de los que nos hacemos eco pasivamente, sin reflexionar, aunque jamás haya sido posible aportar verdaderamente la prueba. Otras veces culpamos al estrés, como la mayor causa del infarto; al día siguiente hacemos responsable al exceso de peso, al tercer día es el colesterol el que ocupa el punto de mira: su nivel elevado en sangre, la hipercolesterolemia, favorece los depósitos arteriales, la obstrucción de las coronarias, luego la atención se fija sobre innumerables notas alimentarias, de las que no se acaba de descubrir el papel infartógeno, como esos pretendidos cancerígenos, carcinogenes y otros supuestos oncogenes que favorecen o provocan la formación de tumores. Es una verdadera plétora de falsas pistas.

Y además está el ECG, el electrocardiograma, del que se dice que es capaz de indicar con precisión la localización del infarto, la isquemia, lugar donde es insuficiente o donde se para el riego sanguíneo, donde presuntamente se produce el infarto de miocardio. Nadie puede probarlo verdaderamente, de modo que numerosos médicos dicen irónicamente, que puede implicar la economía circulatoria. Por último está la angiografía coronaria, que permite descubrir si un lugar cualquiera del sistema coronario está estenosado. Se busca establecer una relación entre la estenosis y el infarto de miocardio a lo que llegan en ocasiones, pero a menudo descubren también que no hay relación causa-efecto. Estas estenosis coronarias son frecuentes y no está confirmado que provoquen una disminución del riego sanguíneo de las zonas dístales correspondientes. Lo que pasa es que nadie muere y si hay un fallecimiento, se debe a la inflamación del Foco de Hamer en el cerebro a nivel del lóbulo temporal derecho.

Existe también la escintigrafía de corazón, gracias a la cual se pueden descubrir áreas con menor riego sanguíneo, lo que no está del todo probado, pero de ningún modo ha permitido establecer una relación, una unión causa-efecto absolutamente significativa, con el infarto de miocardio. Por último tenemos las alteraciones químicas de la sangre en el momento de un infarto agudo de miocardio, la presencia de enzimas miocárdicas como la CPK=creatin-fosfo quinasa, la GOT=glutamato-oxalacetato transaminasa y la LDH=lactato deshidrogenasa, que eran hasta ahora, el signo más seguro de un infarto agudo de miocardio.

No me río en absoluto de mis colegas, pero es un hecho que los signos más seguros de un infarto de miocardio son hasta ahora, los síntomas clínicos: un dolor sordo retroesternal acompañado a menudo de presuntas irradiaciones hacia el brazo izquierdo, que, se pensaban venían del corazón. Salvo estos síntomas cardiacos, reales o supuestos, son sobre todo los síntomas cerebrales los que se manifiestan en el momento del infarto de miocardio: náusea, vértigo, dolor de cabeza, diplopía, sensación de desvanecimiento, pánico.

Parece increíble que tantos médicos, dotados de todos los aparatos posibles e imaginables, hayamos podido estar hasta tal punto ciegos, a niveles clínico y psíquico, como para que jamás nos hubiéramos preguntado si el infarto de miocardio no será más bien originado en el cerebro y no en el corazón. Lo que en definitiva aparece, como la causa de la muerte es la línea cero, el trazado plano del electrocardiograma, la parada cardiaca, pero, ¿por qué entonces esta parada del corazón no es originada en el cerebro? Ahora desde que hay evidencia de esto, muchos cardiólogos estiman que es posible, y algunos, en casos de infarto comienzan por un examen tomodensitométrico (TDM) o incluso mejor aún por una RNM resonancia nuclear magnética antes del ECG.

¿Qué cardiólogo no ha visto una obstrucción total de una o incluso dos de las tres grandes arterias coronarias, y que a pesar de eso viven bien y son además capaces de trabajar? Incluso cuando las arterias están obstruidas, la irrigación sanguínea del corazón está asegurada por colaterales.

Yo he visto casos de este tipo, y en disección en vivo se ha ligado una coronaria bajo anestesia sin que el animal haya hecho un infarto al despertarse. Al cabo de cierto tiempo se puede repetir la experiencia en la segunda y la tercera arterias coronarias. En el intervalo, se forman colaterales que toman el relevo y mantienen la irrigación miocárdica, y el animal no hace infarto. Algún día parecerá incomprensible que ningún investigador se haya parado a cuestionarse sobre este fenómeno, a preguntarse si no podía haber alguna otra cosa en juego que la simple obstrucción de una arteria coronaria.

No es que yo discuta de ninguna manera la isquemia del músculo cardiaco a consecuencia de una obstrucción de la arteria coronaria. Sería estúpido. Sabemos también por los patólogos, que frecuentemente se puede encontrar una úlcera en una arteria coronaria. Se puede encontrar una úlcera en la proximidad directa e inmediata de una estenosis, que manifiestamente puede representar la forma tardía de tal ulceración. De este modo, una vez conocemos la clave del sistema, todo se ordena de manera simple y racional, lo mismo que las órbitas de los planetas alrededor del Sol, representan un sistema muy simple a diferencia de las trayectorias complicadas en espiral que se imaginaba en la Edad Media, cuando la Tierra era considerada como el centro del Universo.

El mecanismo del infarto coronario

Según mi experiencia, sólo hay manifestaciones clínicas de infarto si el conflicto dura más de 2 a 3 meses o si es excepcionalmente intenso. En este caso es suficiente que el conflicto dure un mes o mes y medio. Si la intensidad del conflicto es menor, en los conflictos cuya duración no excede de tres meses, se desarrollan sin incidentes. En principio el proceso es el mismo, salvo que no es diagnosticado por los médicos dado que los síntomas clínicos no son graves.

Si la duración del conflicto de territorio de intensidad "normal" sobrepasa los 8 ó 9 meses, la persona muere, normalmente de una tumefacción cerebral aguda, después de la solución del conflicto. Los infartos de la pared anterior son menos graves que los de la pared posterior porque corresponden en el cerebro a la parte frontal del lóbulo temporal, mientras que el infarto de la pared posterior depende de la parte dorsal del lóbulo temporal derecho. Parece que es en esta porción dorsal del lóbulo temporal, donde esté localizado el centro del ritmo cardiaco.

Procesos cerebrales del infarto

Acontecimiento cerebral: el descubrimiento de los procesos cerebrales del infarto coronario fue más apasionante que la mejor novela policíaca. A partir de la primera publicación en febrero de 1984, aproveché todas las oportunidades de someter a un examen tomodensitométrico a los que habían sobrevivido a un infarto. Los síntomas que podía observar en el cerebro eran unas veces masivos, otras menos masivos o discretos, siempre, no obstante en los mismos lugares: para el infarto de la pared anterior, en la porción frontal del lóbulo temporal derecho, para el infarto de pared posterior, en la porción dorsal del lóbulo temporal derecho. En los casos de infarto de la pared anterior, hemos constatado generalmente sobre el escáner un desplazamiento y un estrechamiento del cuerno anterior derecho y un estrangulamiento de la cisura de Silvio; para el infarto de la pared posterior, el desplazamiento de la cisterna ambiens en sentido medial.

En cada caso se trata de una edematización perifocal, alrededor de una ruptura de campo, un Foco de Hamer. Lo mismo que en el resto de nuestro cuerpo, todas las heridas, intoxicaciones, etc., se acompañan en reparación de una infiltración de serosidad en los tejidos, igualmente la reparación cerebral da lugar a una edematización perifocal alrededor del FH. Hay que considerar que la edematización no comienza con el infarto de miocardio, pero como hemos podido demostrar con precisión, se inicia en el momento de la solución del conflicto, por regla general de dos a tres semanas antes del infarto.

La prueba definitiva de los procesos cerebrales me fue proporcionada finalmente por una RNM. Sobre este escáner, se ve muy bien en el corte transversal, que el lóbulo temporal está muy inflamado. Debido a sus particularidades anatómicas, está encastrado en la fosa media derecha del cráneo, de manera que bloquea en dirección medial, lateral, frontal, dorsal, y caudal, no hay otra escapatoria más que en dirección de los lóbulos parietal y frontal. Este mecanismo explica también por qué los signos de rechazo son más bien discretos en los cortes horizontales. Comentario de un neurocirujano, conferenciante en la facultad de medicina de Fribourg: "Felicidades, señor Hamer, ahora veo definitivamente convencido de que tiene razón, es indiscutible, la cuestión está por fin estructurada".

La terapia del infarto coronario

El hombre jamás muere por un fallo cardiaco, jamás muere del corazón, si muere es siempre a causa del edema cerebral en el lóbulo temporal derecho. Desde luego, el corazón está sujeto a trastornos de circulación, consecutivos a la úlcera coronaria o a la placa formada en el vaso por cicatrización de la úlcera y a la estenosis que resulta. Pero sabemos bien que un rodeo arterial realizado por un bypass no mejora la probabilidad de supervivencia. Sabemos también que la angina de pecho no es la consecuencia de una estenosis coronaria, pero que siendo de origen cerebral, sobreviene con y sin estenosis, mientras dura el conflicto de territorio y que el cerebro ha programado el conjunto del organismo en simpaticotonía permanente. La angina de pecho desaparece cuando el conflicto está resuelto, haya o no estenosis coronaria.

Conviene insistir sobre este punto, una vez que el conflicto está resuelto, cuando el organismo se encuentra en vagotonía, no hay angina de pecho, aunque exista estenosis coronaria.

Evidentemente, sería exagerado afirmar que en el momento del infarto podemos olvidar el corazón como órgano. No es necesario que acapare nuestra principal atención. Esta debe ser orientada hacia el estado cerebral.

Una de las primeras medidas a tomar es velar para que la persona no esté demasiado tumbada, no es necesario intentar masajear el corazón. Es importante que la persona se apoye sobre sus posaderas para que el edema cerebral pueda fluir y no se obstruya. Es típico que después de la solución del conflicto, un lugar bien determinado por encima de la oreja derecha, a nivel del lóbulo temporal derecho, se ponga claramente caliente. Lo que es sorprendente es que ningún médico lo haya notado, aunque el calor desprendido sea muy pronunciado. Sería necesario poner una bolsa de hielo sobre la mitad derecha del cráneo, buscando frenar la fuerte vagotonía y administrar simpaticotónicos.

No estoy todavía completamente seguro de lo que, hablando con propiedad, dispara el infarto agudo: previamente la persona se siente subjetivamente muy bien y después del infarto, si sale bien, se encuentra de nuevo bien. Parece que la fase crítica es relativamente corta, puede que haya causas mecánicas.

Neurohistopatología del infarto coronario

No pretendo estar en condiciones de responder a todas las preguntas relativas a los fenómenos cerebrales en el curso del infarto, pero en conjunto, creo saber qué ocurre y de qué manera. Previamente conviene destacar que no existen tumores cerebrales ni metástasis cerebrales. Son errores dogmáticos aceptados y transmitidos sin reflexión debido a que "el catedrático lo dijo". Nadie se preocupó de saber si estaba probado o no. En realidad estos Focos de Hamer que se distinguen, que divergen del dibujo cerebral ordinario, constituyen siempre el mismo fenómeno, el mismo proceso si se descubren en fases diferentes, varían en función del grado y la evolución del SBS.

A veces el Foco de Hamer puede aparecer muy oscuro, fuertemente edematizado, de manera que antes se hablaba de infarto o de zona hipodensa y de disminución de la densidad tisular. Después, si se le administraban sustancias de contraste, nos asombrábamos de que esta misma zona tomase entonces una coloración intensa y adquiriese de repente una densidad superior a la del tejido circundante, cuando antes era inferior. Esto indica sencillamente que se trata de un proceso metabólico activo o caliente. A menudo este Foco de Hamer se rodea de un dobladillo cicatricial bien definido, lo que la medicina oficial diagnostica como tumor o metástasis cerebral. Es necesario saber que no puede haber tumor cerebral por el hecho de que las células cerebrales no pueden dividirse, incluso bajo las condiciones de una pretendida metástasis cerebral que no existe.

La única cosa que puede proliferar es una sustancia glial anodina del tejido conjuntivo cerebral, lo mismo que en el cuerpo es completamente normal, que en el lugar de las lesiones se forme más tejido conjuntivo y que por último esas lesiones cicatricen. De igual manera, es completamente normal, que el mismo proceso tenga lugar en el cerebro. Además nadie ha visto crecer esas pretendidas metástasis cerebrales. Por el contrario, el edema perifocal puede en todo momento aumentar en el sentido de hincharse, de tumefactarse.

El tumor cerebral, la pretendida metástasis cerebral es una tumefacción edematosa de las células cerebrales, nada más. En un estado ulterior, una vez que este edema está prácticamente reabsorbido, se produce frecuentemente una cicatrización marginal por células gliales. Las múltiples formas diversas de los focos de Hamer no son en realidad más que un sólo y mismo Foco de Hamer, observado cada vez en un estado diferente de la evolución.

Es necesario insistir aún sobre el hecho de que, aunque las células cerebrales están tumefactas, permanecen siempre reconocibles como células, como eran antes y como son de nuevo, tras la regresión de la tumefacción.

Así pues, las células cerebrales evolucionan en función del conflicto. El proceso de una ruptura de campo arranca por un Síndrome Dirk Hamer: el desencadenamiento de un conflicto de territorio, que después de su solución pasa a la fase edematosa (PclA) y que al final de esta fase pasa a la fase final de cicatrización glial (PclB).

No es necesario insistir sobre el hecho de que esta tumefacción cerebral puede revestir peligro, aunque en realidad señala una evolución favorable en la dirección adecuada. Puede ser además, y parece que éste es el caso del infarto, que el cerebro tumefactándose atraviesa una fase crítica de origen mecánico que nos va a ocupar a continuación.

El mecanismo de edematización

El infarto agudo coronario, como lo conciben los profanos y la mayor parte de los médicos, es la fase crítica (Epicrisis) del edema cerebral a nivel del lóbulo temporal derecho. Para mí el proceso comienza por el DHS, por el golpe de conflicto, bajo la forma de un impacto psíquico y sólo acaba cuando el edema es totalmente reabsorbido en el lóbulo temporal derecho. En un gran número de casos, el infarto reviste la forma dramática que conocemos, pero puede ser que más a menudo se desarrolle de forma menos dramática y pase desapercibido, a menos que sea descubierto posteriormente.

El 50% de las personas sobreviven al infarto coronario en el estado agudo. Se puede suponer actualmente que en el 50% de los casos el conflicto ha durado más de ocho-nueve meses y ha tenido un resultado fatal, una vez el conflicto se resolvió.

El restante 50% han tenido un conflicto cuya duración fue menor a los 8 meses. Es en estos casos en los que no hay normalmente síntomas dramáticos, aunque en principio pasa exactamente lo mismo, salvo que el edema en el lóbulo temporal derecho no tiene la misma magnitud.

¿Qué es pues exactamente el infarto coronario?

Ya he estado tentado al principio de explicar cuáles son las particularidades anatómicas que juegan un papel en el caso de un edema del lóbulo temporal derecho: éste está muy bien protegido contra eventuales heridas, está alojado, por así decirlo en una cuba, en una bañera, en la fosa media derecha del cráneo que está limitado por paredes óseas de ambos lados, por delante, por detrás y por debajo.

Cuando hay edematización, la parte del lóbulo que está tumefacta no puede dilatarse más que en dirección cefálica. El inconveniente de este sistema mecánico es que el hueso no se puede distender. Si la tumefacción interviene en la zona lateral inferior, el lóbulo temporal puede soportar durante algún tiempo una fuerte presión, que sólo aflojará cuando el lóbulo entero se desplace en dirección fronto-parietal.

Pienso que el infarto coronario se debe a que el lóbulo temporal derecho, sobre todo su parte inferior, está arrinconado entre las paredes óseas de la fosa media derecha del cráneo, el cuerpo del esfenoides, las alas mayores del esfenoides, parte de la escama mastoidea del temporal y la superficie anterior del peñasco. El infarto es un edema agudo con limitación local y con causa mecánica, ejerciendo una presión cerebral local bien circunscrita, que bloquea el centro del ritmo cardiaco y conlleva así la parada del corazón.

¡Vemos qué perspectivas se abren a la medicina de reanimación y a la neurocirugía! El lóbulo temporal derecho es de fácil acceso, de manera que en unos minutos se podría abrir la calota y provocar una descompresión lateral y el desbloqueo del centro del ritmo cardiaco.

Trastornos visuales en la fase Pcl

Calificados generalmente como senopía por los oftalmólogos, son en realidad trastornos cerebrales de tipo pasajero debidos al edema del Foco de Hamer .

Un amigo mío de 48 años ha sufrido un grave Síndrome Dirk Hamer, con conflicto de territorio, cuando su banco le informó que iba a poner su chalet a subasta y bloquear de un día para otro su cuenta bancaria, así que ya no podía efectuar ni reintegros ni transferencias. Había trabajado toda su vida en esa casita con su mujer y sus dos hijos mayores.

De un día para otro, perdió el sueño y pensaba en todas las combinaciones posibles para escapar de las garras de su voraz banco. Sufría constantemente de angina de pecho, transpiraciones nocturnas, perdió en unos meses 15 kg y fue presa de un pánico total. Buscó vender, él mismo, su casa, pero no lo consiguió. Al cabo de cuatro meses y medio de tormento, el banco aceptó una congelación de la deuda. El chalet estaba provisionalmente a salvo, el territorio seguro.

A partir de ese día, comenzó de nuevo a dormir, recuperó el apetito, tuvo las palmas de las manos calientes, reencontró su equilibrio normal y cogió rápidamente peso. Las estenocardias no volvieron a aparecer.

Tres semanas más tarde, en el curso de esta maravillosa fase de calma eufórica, se despertó en el transcurso de la noche con violentos dolores retroesternales, sólo podía estar sentado o de pie, la posición de tumbado le suponía una ansiedad precordial y dificultades respiratorias. Todo esto ocurrió a mitad de la noche, en el curso del sueño más profundo. Estaba lívido, pensaba que iba a morir de un instante a otro, transpiraba abundantemente, tenía dolor de cabeza, náuseas y vértigo. El ECG reveló un infarto de la pared posterior del corazón.

A partir de ese momento, le fue necesario llevar gafas para leer porque veía doble y borroso. Tampoco podía ver claramente a distancia. Este estado duró aproximadamente nueve meses. Después me dijo: "Sabes, ya no necesito las gafas, veo de nuevo tan claramente como antes".

Muchas personas con infarto y también con cáncer tienen el mismo síntoma, que los oculistas atribuyen, sin razón, a un repentino envejecimiento de la lente ocular. En la mayor parte de los casos se recupera la vista de nuevo cuando el Foco de Hamer desaparece en el cerebro. A menudo ocurre que la persona ya se ha habituado a sus gafas y se olvida de verificarlas y adaptarlas, pero en realidad, podría haber recobrado su agudeza visual desde que el Foco de Hamer disminuyera.

Hay dos explicaciones posibles para este fenómeno:

1. Podría ser que la vía óptica o el nervio óptico sufrieran una distorsión por el edema, eventualmente, también el centro óptico, ¡lo que es muy posible sobre todo a raíz del infarto!

2. Puede que haya perturbación de los nervios motores oculares o de sus núcleos.

Pero en cualquier caso, se trata de un síntoma cerebral y eso no tiene nada que ver con una insuficiencia de la lente ocular.

 

6. La leucemia.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

La leucemia aguda y crónica

La leucemia figura evidentemente en los SBS del Mesodermo Nuevo, de la membrana embrionaria media. Esta "enfermedad" es el proceso de reparación de la médula ósea, deriva su nombre del griego leuco (blanco) y heima (sangre), lo que equivale a la sangre blanca, dicho de otro modo, significa que hay de sobra glóbulos blancos en la sangre. Es verdad, salvo que en el hombre en sí no tiene ninguna importancia. He tenido la ocasión de estudiar centenares de casos de leucemia y he podido constatar esto:

1. Toda fase leucémica es precedida de una fase leucopénica.

2. En toda fase leucémica, el número absoluto de leucocitos normales es siempre normal. Los leucocitos normales no están desordenados por el número elevado de blastos, células jóvenes que no llegan a madurar.

3. La fase leucopénica precedente a la fase leucémica equivale a la fase activa de un conflicto de desvalorización y osteolisis sobre el plano orgánico. La solución de este conflicto de desvalorización, la conflictolisis, vuelve a lanzar la hematopoyesis de la sangre blanca y de la roja, que estaba detenida hasta ahí: la de la sangre blanca, de los leucocitos muy rápidamente, la de la sangre roja, de los eritrocitos y de los trombocitos, con un retraso de 3 a 6 semanas, que llamamos retraso eritropoyético.

No oculto que en 1984, en el momento de la aparición del libro de bolsillo "El cáncer, enfermedad del alma", creía aún que la leucemia era una "enfermedad viral". Después, los casos estudiados me han permitido corregir este error. La leucemia es una segunda parte de un proceso canceroso.

En razón de las numerosas cuestiones que se presentan ahora sobre vuestros labios, voy a comenzar por los dogmas que profesaba hasta aquí la medicina ofocial.

La leucemia bajo la perspectiva tradicional

Los dogmas de la medicina clásica, que son muchos, y de los que se atribuyen el monopolio de una medicina titulada conforme a las reglas de la escuela, son muy contradictorias.

Se cree que las "células madres", las células de la médula ósea que fabrican los glóbulos blancos de la sangre, sufren una alteración cancerosa ocasionando una producción anárquica de glóbulos blancos, arrasando el organismo por fenómenos secundarios y "metástasis leucémicas", susceptibles de producir entonces cánceres completamente normales.

Uno se imagina que la leucemia es variable, que puede tener alternancia de leucemia linfática, mieloide y monocitaria. Es más, se está convencido que puede haber alternancias de leucemias aleucémicas y leucémicas.

Según la medicina oficial, ni el psiquismo, ni el cerebro, ni los huesos juegan un rol cualquiera en la génesis de la leucemia.

La confusión de los médicos que se atribuyen la etiqueta de conformidad a las reglas de la escuela es total cuando se habla de tú a tú. Admiten sinceramente no conocer nada.

En la clínica pediátrica de Colonia, un jefe de servicio quería hacer creer a un padre de familia que desde las estadísticas era posible mantener actualmente con vida hasta el 90% de los afectados de leucemia. Respuesta del padre: "pero doctor, es más bien lo contrario de lo que veo aquí en vuestra clínica. Por mi conocimiento no puede usted hacer profesión del 10% de éxito, y en la clase de la edad de mi hijo (9 años) no hay ni uno sólo que se libre". El jefe de la clínica le respondió: "sí, en fin, a esta edad, casi seguro".

Mientras que se persigue imperturbablemente test de nuevos tratamientos con quimio, ningún médico la prueba sobre sus propios hijos. Y durante este tiempo, cuando eso debería saltar a la vista, no ven ante la idea de nadie que los hijos, según su edad, manifiesten divergencias psíquicas en función de su desarrollo. ¿Es verdaderamente tan difícil de tener en cuenta en el caso de los pequeños las diferencias que la medicina constata todos los días en sus propios hijos? Un bebé, un crío, no es "un niño pequeño" y un niño no es "un pequeño adulto".

Lo único que se consiente es escribir sobre las alteraciones psíquicas en los leucémicos: trabajos sádicos sobre los tormentos sufridos por los "pronosticados" de muerte, pasando de una desesperación a otra, de un pánico peor a las ansias de la muerte, hasta ahí los que parten, en fin como se esperaba. Entonces, encogiéndose de hombros, los médicos dicen: "De todas maneras estaba condenado, no había nada que hacer, puesto que según las estadísticas... ¡mueren todos!"

Sobre el plano terapéutico no se ha descubierto aún ningún medicamento que manifieste una superioridad estadística cualquiera sobre otro. Si bien cuando un nuevo medicamento es lanzado al mercado todo el mundo se precipita sobre él. Se llega hasta someter a los pobres a los tratamientos quimioterapéuticos intralumbares por vía de inyecciones o de perfusión. Y naturalmente, ningún medicamento puede tener efecto, de hecho justamente se contenta de cuidar los síntomas, en lugar de conocer las causas y de definir el tratamiento en consecuencia.

En efecto, la causa es una desvalorización, sentirse no apto. Y sólo el diagnóstico fulminante "leucemia" no puede más que aterrar de nuevo a quien comienza todo a remitirse de su desvalorización y a recuperar la confianza. ¿Cómo es posible que esta generación de médicos no haya podido imaginárselo?

Es humillante que los ex-colegas no dominen el diagnóstico corporal. Por eso, en ninguna clínica alemana se ha mandado hacer un escáner cerebral a los leucémicos, y con mayor motivo una radiografía del esqueleto. Un día que reclamaba en la Universidad de Bonn un escáner cerebral, los médicos no hicieron más que mover la cabeza: ¿Para qué un examen excéntrico y tan inútil? Ahora bien, hace falta saber que nadie manifiesta más síntomas cerebrales (ganas de vomitar, vértigo, cefaleas, obnubilación, etc.) que los leucémicos.

Es pasmoso también que tantos especialistas altamente cualificados no se hayan percatado jamás de que la evolución de la leucemia no es, sino precisando mejor, el proceso mórbido de una "enfermedad", sino más bien de un convaleciente.

Es que la medicina moderna arrogante no se interesa por las diversas inervaciones vegetativas, tales como la simpaticotonía o la vagotonía. Mira con condescendencia a los médicos de la selva virgen, que precisamente nada les interesa tanto como las cosas psíquicas.

Argumentos en contra del caos dogmático 

1. Si las células inmaduras, los blastos que se encuentran en la sangre, fueran verdaderas células cancerosas, continuarían presentando mitosis. ¡Evidentemente no la hacen! Le falta en consecuencia el criterio que el dogma de la medicina oficial exige de una célula cancerosa, que puede proliferar por división.

2. No encontramos en ninguna parte del cuerpo "focos cancerosos de leucocitos metastásicos" procedentes de leucocitos diseminados habiendo recuperado la facultad de multiplicarse por división.

3. Sin embargo, de auténticos focos "cancerosos", por ejemplo: las manchas redondas en el pulmón, que tanto como los carcinomas son de origen endodérmico, son calificadas claramente de "metástasis leucémicas". Es completamente absurdo: en efecto, ¿cómo se podría el que los blastos de origen mesodérmico, de quien se sabe por marca radioactiva que no hacen jamás más división en el cuerpo, puedan producir a elección cánceres de origen endodérmico o ectodérmico?

4. Jamás se ha visto morir a un hombre de blastos, por numerosos que fuesen. En efecto, los blastos mueren al cabo de unos días. Entre los centenares de personas que se han hecho tratar según mis consejos, el número elevado de leucoblastos durante la Fase Pcl recaen espontáneamente a los valores normales, sin el menor problema y la menor complicación, una vez terminada esta 2da Fase.

5. Cualquiera que sea el número de blastos contenidos en la sangre, el resto de "leucocitos normales" es casi siempre, en número suficiente. ¿Qué hay por consiguiente perturbación de los blastos? Esto no son más que desechos inofensivos, el acento está puesto sobre el carácter inofensivo.

6. Los fenómenos observados a propósito de los blastos concuerdan con la 1ra Ley, en virtud de lo cual los leucoblastos circulan por la sangre, y por consiguiente separados nerviosamente del cerebro, no pueden más manifestar la tendencia a la mitosis.

7. Por consiguiente, las pruebas negativas son irrefutables, y por lo demás no podría multiplicarse indefinidamente. Pero además estoy en situación de hacer la demostración de pruebas positivas en número ilimitado, porque cada caso debe desarrollarse como sigue:

1. Cada persona leucémica debe haber sufrido antes un conflicto de desvalorización con una Fase Activa simpaticotónica. Se debe encontrar una solución a su conflicto, una conflictolisis (CL), porque ¡la fase leucémica es el mejor síntoma de la Fase Pcl!

2. Se debe tener un Foco de Hamer más o menos circunscrito (caso de los niños: generalizado) en la médula del cerebro, en el lugar preciso el cual señala la parte del esqueleto correspondiente al tenor del conflicto.

3. Se presentará durante la Fase Activa osteólisis óseas del sistema esquelético o bien (en los casos sin gravedad) del sistema linfático, con depresión simultánea de la hematopoyesis de la sangre roja como de la sangre blanca. Cuando sucede la Conflictolisis, se produce entonces una recalcificación de osteólisis acompañada de una fuerte edematización del tejido óseo y de fuertes dolores provocados por la tensión del periostio. Después de la conflictolisis, al principio de la Fase Pcl, la hematopoyesis arranca con un fuerte empujón. Hay desde luego producción excesiva de leucocitos, en su mayor parte inutilizables (blastos). Después el retraso eritropoyético habitual de 4 a 6 semanas, hay paralelamente el arranque de producción de eritrocitos y trombocitos, que ahí además comienza por un gran número de células de calidad inferior, por ejemplo: eritrocitos con menor capacidad de absorción del oxígeno, entrando una "anemia retardada con leucemia simultánea" entre la Conflictolisis y la normalización de la sangre roja.

4. Todas las numeraciones efectuadas en la sangre periférica durante la fase leucémica son objetivamente falsas, por la simple razón de que la "medicina de escuela" no tiene en cuenta el hecho de que la vagotonía es, cualitativamente, una fase completamente particular. De hecho, no toma en consideración que durante la Fase Vagotónica los vasos sanguíneos periféricos tienen mucho más volumen que durante la Fase Simpaticotónica o Normotónica. El hematocrito, por ejemplo, es el informe de los eritrocitos de la sangre en su volumen total. Pero este cálculo no vale en tanto como que el volumen vascular pueda ser estimado igual o comparable a las de otras personas. ¡Ahora bien, este no es el caso! Haría falta poner al hematocrito en relación con el volumen total de la sangre circulante, con la cantidad absoluta de eritrocitos en la sangre periférica. Es sólo la comparación lícita, la sola relación viable.

Un niño leucémico está convaleciente, es decir en vagotonía, y si la numeración indica 2,5 millones de eritrocitos/mm, hace falta tener en cuenta el hecho de que los vasos en vagotonía están largamente dilatados y que por consiguiente hay un volumen sanguíneo dos veces más elevado en la periferia. De suerte que en realidad este pequeño leucémico tiene, en cifra absoluta, tantos eritrocitos en su sistema vascular como una persona normal: pero hasta aquí, por tanto, era juzgado "gravemente anémico". Su fatiga condicionada por la vagotonía llegaba a ser, por error de interpretación, una "fatiga anémica". Se le administraba transfusiones cuando en realidad no había necesidad, de la que no tenía necesidad más que por "razones dogmáticas". En efecto, no es del todo necesario que se sepa en la medida de suministrar el buen resultado de pruebas psíquicas que él no puede efectuar mientras no se encuentre en vagotonía: hace falta, al contrario, que repose y atienda la Fase de Reparación, que se cuide como lo hace también todo animal. Los valores tan objetivos de la fórmula hematológica eran en realidad una piadosa impostura porque no tenían en cuenta el factor más importante.

Ahora espero naturalmente de vuestra parte, queridos lectores, toda una salva de cuestiones, el que de vosotros tiene más corazón: ¿por qué, el qué o de qué mueren pues las personas acometidas de leucemia?

Respuesta: casi nadie muere de leucemia en nuestra casa. El 90% muere por razones iatrogénicas, de una pretendida terapia, que de hecho no es más que una pseudoterapia o bien por no tratamiento iatrogénico de complicaciones normales. Prácticamente ningún animal muere de leucemia cuando se le deja en paz.

En efecto, la leucemia (hace falta que insista de nuevo en esto), es de hecho el mejor signo de reparación del conflicto de desvalorización. Es absurdo considerarlo como una "enfermedad".

Pero, ¿qué es del resto de las complicaciones?

Mientras que la leucemia tiene ya la Conflictolisis tras ella, sino no sería leucémica, los conflictos de desvalorización están resueltos. Es precisamente la solución del conflicto la que ha transformado la depresión de la médula ósea en leucemia, en producción frondosa de elementos figurados de la sangre durante la Fase Pcl.

Admitiendo o suponiendo que la solución del conflicto permanezca constante, que no tenga reincidencia y no más desvalorización provocada por un diagnóstico y un pronóstico pesimista, quedan esencialmente tres tipos de complicación:

1. Anemia y trombopenia. El retraso eritro-trombopoyético en el curso de las 6 primeras semanas consecutivas a la Conflictolisis: Es posible que se muera en el curso de la Fase Pcl de una anemia o de una hemorragia debido a una trombopenia. Bajo las condiciones clínicas de un hospital, estas complicaciones no constituyen normalmente un problema. Por el momento esto no es más que un problema de ignorancia.

2. Fractura espontánea. Si el conflicto de desvalorización ha durado mucho tiempo, puede ser que las ostéolisis del sistema esquelético hayan tomado tales proporciones que se produzcan fracturas espontáneas. Las más temibles, a mi parecer, son aquellas que provocan una lesión del periostio. Se producen entonces los llamados sarcomas, una proliferación ósea en el tejido, que si bien es inofensiva en principio, puede suscitar problemas mecánicos considerables. Pero, a condición de establecer un diagnóstico correcto y de tener la competencia requerida, esto no deberá pasar de problemas insuperables. Por eso, el problema mayor es el de la ignorancia de los médicos.

3. Tumefacción cerebral en la médula. En el curso de la Fase PclA vemos una tumefacción cerebral en la zona del Foco de Hamer, con una analogía exacta con las partes del esqueleto concernientes, en la médula del cerebro.

Luego, por simple ignorancia o malevolencia se interviene en el proceso biológico de reparación por intoxicación química y bomba de cobalto. Infligen también perjuicios duraderos en la médula ósea y en las glándulas genitales, se multiplican las posibilidades de complicación. De hecho, además de la depresión hematopéyica debido a los conflictos, la médula ósea debe aún lograr las lesiones tóxicas extremadamente graves provocadas al nivel de las células madre de la médula ósea. Todo esto se hace pensar hoy día en los suplicios más cínicos infligidos por los verdugos de la Inquisición. El que ha inventado este instrumento de tortura que es la quimio, merece que se le levante un monumento en el infierno: ¡querer curar a un hombre enfermo poniéndole más enfermo aún!, y todo esto por una ignorancia cínica.

La castración toxicógena y radiógena tiene un efecto particularmente desvalorizador.

Imaginemos, el lector deberá excusarme por este ejemplo: un ciervo, dueño de su territorio, que ha sido castrado y que debería a pesar de todo encontrar su seguridad, la conciencia de su propio valor. Es imposible. Es igualmente imposible el hecho de defender el territorio que le pertenecía hasta allí. Si, por una razón u otra, había perdido su seguridad primero, después de una desvalorización, este conflicto va aún a acrecentarse, a elevarse con fuerza. Ocurre lo mismo en los humanos. Sólo una medicina ignorante, que creía poder aplicar un tratamiento sintomático en función de los síntomas y veía en el cáncer un tumor diabólico, que se procedía a extirpar por cauterización, el veneno y el bisturí como en tiempos de la Inquisición medieval: sólo una "medicina primitiva" sintomática podría practicar este citodiagnóstico enfático y primitivo, sin tener en cuenta el psiquismo y el cerebro.

Cuando estaba estudiando, se nos había enseñado que las personas con leucemia tenían siempre el mismo tipo de célula, una leucemia linfoblástica, una leucemia mieloblástica, una leucemia indiferenciada, una leucemia promielocitaria, una leucemia monocitaria, etc. Todo esto era inexacto, como se puede verificar hoy día en no importa cuál manual. Los tipos de células varían. ¿Por qué es así? No hago más que hacer conjeturas. Presumo que eso depende de la localización que es seguida de la ostéolisis.

Lo que nadie llega a comprender es por qué esta consonancia, que está ahora generalizada, no ha incitado hace tiempo a los hematólogos y cancerólogos a reconocer públicamente el fallo y lo absurdo de sus dogmas. En efecto, si la leucemia era declarada por una "célula hecha anárquica" se tiene la pena de comprender por qué esta célula madre engendraba invariablemente en los diferentes niños. Estos dogmas de la medicina supuestos conforme a las reglas de la escuela no constituyen un sistema, como nos quieren hacer creer aquellos que se conforman, pero un "no sistema", absurdo, esos famosos "vestidos nuevos del emperador", a los que todo el mundo cree, sin jamás haberlos visto, tanto como las células cancerosas circulan en la sangre, que nadie jamás ha visto, pero del cual todo el mundo está sin embargo obligado a creer que deben producir la supuesta "metástasis", a saber ¡metástasis siempre totalmente diferentes desde el punto de vista histológico y derivando del mismo modo hojas embrionarias totalmente diferentes!

Vamos ahora a recorrer sistemáticamente los diferentes estados de evolución de la desvalorización, de los Focos de Hamer correspondientes en la médula del cerebro y de la ostéolisis de los huesos. Pero antes conviene mencionar una particularidad importante del hecho de que la leucemia es tratada en la práctica médica como un capítulo autónomo, en razón justamente de su gran importancia.

La membrana embrionaria media o Mesodermo Nuevo, es en efecto la que en todo el cuerpo es responsable de la cicatrización de las heridas. Por consiguiente, lo mismo cuando se trata de tumores derivados del Endodermo o reparación del Ectodermo, cicatrización, encapsulamiento, etc. es asumida por el tejido conjuntivo del Mesodermo Nuevo.

Como me aseguraba recientemente un profesor de patología, la decisión es tomada en función de las radiografías: lo mismo que decir que el examen histológico es prácticamente superfluo. De hecho, la proliferación de las células conjuntivas o de las células óseas en el curso de la Fase Pcl es todo un hecho normal. Sin embargo, los histologistas hablan entonces de sarcoma, sobre todo cuando esta proliferación del tejido conjuntivo es superabundante y poco excesiva.

En realidad, tengo a bien el especificar, esta proliferación exagerada no tiene en principio nada de patológica: en la medida en que no molesta, no tiene problema mecánico coincidiendo en no estrangular nervios, arterias, etc., es antes una cuestión de orden cosmético y estético, que no compromete el bienestar y la salud. En el fondo, es como una gruesa cicatriz, un queloide cicatricial. Sobre el plano psíquico, muchos hombres tienen el mal de soportar un "exceso" anodino, que por lo demás, no molesta prácticamente jamás a los animales.

Así, la leucemia es a pesar de todo, una manera de proliferación de células sanguíneas. Tiene esta diferencia después que las células en exceso e inmaduras presentan deficiencias cualitativas, son eliminadas del organismo al cabo de algunos días. Durante la Fase Activa el estado de simpaticotonía hace que las células madre de la médula ósea permanezcan largo tiempo en depresión hematopéyica, si bien acaban por no producir del todo células sanguíneas. Llamamos a eso una pammielotisis, una tisis de la médula ósea.

La Conflictolisis destruye el vértigo. Los frenillos son desbloqueados o aflojados, una fuerte impulsión hace arrancar la producción de la médula ósea. Pero esta hematopoyesis, al principio, se pone a suministrar principalmente mercancía de desecho, los blastos, células jóvenes e inmaduras, ¡las más anodinas y más inofensivas que existen! Afirmar lo contrario sería una contraverdad, porque no se puede citar un solo perjuicio causado por los blastos. Con el tiempo, la calidad de estas células, que desde luego dejaban mucho que desear, va mejorando cada vez más, y al cabo de algunos meses, la médula ósea tiene de nuevo dominada la eritropoyesis. A condición, sobre todo, que la solución del conflicto aguante y que se dominen las complicaciones posibles (anemia pasajera, tumefacción cerebral).

Si las fases Activa y Pcl alternan frecuentemente y en corto plazo, como es a menudo casos en la vida cotidiana frente a las realidades imprevisibles, entonces los hematólogos hablan, naturalmente sin poder explicárselo, de "leucemia aleucémica". Lo que quiere decir: los primeros signos de un impulso leucopoyético aparecen ya bajo la forma de blastos, sobre todo en la médula ósea, pero el número de leucocitos es en el conjunto bastante reducido. Los hematólogos aún no han comprendido esta singular combinación, lo que no tiene nada de extraño por otra parte, porque a menos de tener en cuenta la situación conflictual, nadie puede orientarse.

Del mismo modo, la distinción entre leucemias agudas y crónicas no se comprende si no se tiene en cuenta en cada caso la situación conflictual especial: las leucemias resultan de un conflicto de desvalorización agudo, se trata generalmente de un proceso o de un problema único, que permanece conflictual durante un cierto tiempo, mientras que las leucemias crónicas resultan de conflictos que en el intervalo no tienen un tema de actualidad y pasan a segundo plano, pero que salen a la superficie de vez en cuando.

Renuncio deliberadamente a pasar revista a las diferentes formas de leucemia al estilo practicado hasta aquí en los manuales clásicos, tanto más como que los diferentes tipos de leucemia pueden variar, como he dejado ya mencionado. Si sé un día qué diferencias de orden psíquico y cerebral invitan a buscar, suponiendo que haga falta buscar por detrás, me ocuparía muy gustoso. Mientras tanto, presumo simplemente que las leucemias agudas y crónicas están estrechamente emparentadas en el sistema linfático, que son generalmente por causa de una desvalorización en un menor grado de profundidad.

Entre el segundo y el octavo mes de embarazo, el hígado y el bazo participan también en la hematopoyesis, pero en seguida son reemplazados definitivamente por la médula ósea. Y aunque en los períodos donde la médula ósea es considerada incapaz de fabricar sangre, el hígado y el bazo habrían tomado el relevo hematopoyético. Es lo que se imaginaba hasta aquí. Pero estimo que sobre un cierto número de puntos esta concepción es errónea.

Desde el comienzo, la hematopoyesis ha sido siempre una tarea adjudicada a la membrana embrionaria media, y sin embargo ocurre lo mismo ahora. El bazo y los ganglios linfáticos son órganos derivados del Mesodermo. Que ellos hayan sido o estén capacitados para fabricar células madre es completamente comprensible. Pero no puedo comprender en cuanto al hígado y al timo, que son ambos órganos del Endodermo.

Sea lo que fuere, es una discusión puramente académica. Y para nuestro propósito da lo mismo saber si todas las células sanguíneas son fabricadas en la médula ósea, o si los linfocitos derivan del tejido linfático, suponiendo precisamente que la médula ósea y los ganglios linfáticos son cerebralmente vecinos desde el doble punto de vista de los conflictos y de la localización de los Focos de Hamer en el cerebro.

Todas estas células sanguíneas derivadas de la célula madre pueden ser numéricamente excesivas. Hasta aquí no se había advertido ni se sabía que este exceso no era más que pasajero y que la mayor parte de las células excesivas eran inmaduras, presentaban una deficiencia funcional, y por consiguiente no eran más que desecho. En efecto, como ya hemos advertido a propósito de los leucocitos de constitución morfológica normal en el cuadro de la leucemia, parece que el organismo cuida constantemente de que haya suficientes leucocitos normales, cualquiera que sea el número de blastos en suplemento.

Encontramos pues:

- Una eritrocitemia: cuando hay muchos eritrocitos.
- Una leucemia mieloide: cuando hay muchos granulocitos.
- Una leucemia monocitaria: cuando hay muchos monocitos.
- Una leucemia linfocitaria: cuando hay muchos linfocitos.
- Una trombocitosis: cuando hay muchos trombocitos (muy raros, juzgados infensivos hasta aquí).

Por consiguiente, además de la multiplicación de los leucocitos, es decir leucemia, también hay multiplicación de eritrocitos, es decir eritrocitemia o eritremia, que también es considerada como una "enfermedad", pero que en realidad no es más que la Fase de Reparación excesiva de la sangre roja, mientras que una vez resuelto el conflicto de desvalorización, la anemia ha dado lugar a la eritremia y a la leucemia. Esta acumulación de las dos, que se produce habitualmente al menos a corto plazo al final de todo proceso de reparación, es lo que se llama pan-policitemia: la medicina oficial lo ve igualmente como una "enfermedad" y prescribe en consecuencia un tratamiento con citostáticos, demostrando así una total ignorancia de las relaciones de causa-efecto.

Esta divagación, que me ha traído a pasar revista a las concepciones defendidas oficialmente por la medicina oficial, no tenía otro fin más que ayudaros a clasificar medianamente los diagnósticos de los cuales se os advierte desde hoy. En realidad, estos diagnósticos son, naturalmente, absurdos y los pronósticos efectuados ignorando las relaciones de causa-efecto, lo son, evidentemente aún mucho más: para la medicina oficial, todo lo que es excesivo o insuficiente denota "enfermedad". Pero, de hecho, es verdad que todavía no se puede calificar de normal una Fase de Reparación, ni de mórbido. En efecto, todo proceso de reparación es en principio un acontecimiento positivo, muy regocijante, del mismo modo si, en razón de la ignorancia médica se puede morir de las complicaciones, particularmente de complicaciones iatrogénicas, provocadas por el médico.

Después os daréis cuanta mejor en qué punto era insensato querer establecer una clasificación puramente morfológica de una supuesta "enfermedad" en función de un excedente o de una insuficiencia de cualquier tipo de células. Sin contar que el tipo de célula era capaz de cambiar enseguida, metamorfosearse en la misma persona (pasando por ejemplo de la leucemia mieloide a la linfocitaria y viceversa), e imaginarse enseguida que hacía falta "normalizar" por la fuerza, en lugar de atender pacientemente, tras la larga sequía de la médula ósea provocada por la Fase Activa del conflicto con depresión de la misma, la producción excesiva de células inmaduras y defectuosas, durante la Fase Pcl se esté calmado y que la médula ósea sea remitida sabiamente, como en el pasado, a no producir más que células "normales".

¡Pero para eso haría falta saber que la leucemia es una Fase de Reparación benéfica!¡Y por eso haría falta comenzar por saber lo que es una vagotonía! Y por eso haría falta saber lo que dice la 1ra Ley Biológica. ¡Pero hace 6 años que esta ley es boicoteada sistemáticamente y hecha objeto de un placaje total!

La terapia en la Fase Activa, la Fase Preleucémica

La condición previa en toda terapia juiciosa de la leucemia es la reconstitución retrospectiva del acontecimiento conflictual, que es desarrollado antes de la fase leucémica. A este efecto es indispensable establecer un cuadro sinóptico de todos los datos y síntomas psíquicos, cerebrales y orgánicos disponibles, ¡relativos a la génesis y a la evolución del acontecimiento conflictual!

No es posible atender bien una leucemia sin estar al corriente de la enfermedad propiamente dicha, que ha precedido a la leucemia. Este conocimiento me ha suministrado cantidad de datos importantes para orientarme: desde luego, sobre el plano psíquico: ¡ el más importante es siempre conocer el D.H.S. ! Me informa sobre la duración máxima del conflicto y sobre su intensidad.

Así que, lo esencial es conocer la evolución del conflicto y, en particular sobre su intensidad.

Lo que cuenta después es saber exactamente en qué momento se produce la conflictolisis. Es necesario que preceda a la leucemia, sino no habría leucemia.

A continuación vienen los puntos para orientarse en el cerebro:

Si se dispone de un escáner cerebral, su conocimiento es muy ventajoso. Puede indicar si además de la desvalorización de sí mismo, ha tenido un conflicto de territorio o, por ejemplo, un conflicto de miedo en la nuca, hasta un conflicto central ¡particularmente por comparación con los escáners cerebrales durante la fase leucémica!.

Después los puntos para orientarse en los órganos:

Es muy útil conocer los resultados de los análisis sucesivos de la sangre, la evolución de los valores sanguíneos durante la fase activa, saber a partir de cuándo se ha constatado eventualmente una anemia (pasada generalmente desapercibida), en qué sitio se ha observado ya la osteolisis mediante las radiografías del esqueleto, cuál ha sido la importancia de la leucopenia y de la trombopenia. ¡Todo médico debe tener el material de un detective!, ¡Merece la pena hacer este esfuerzo, sin tener en cuenta que es apasionante!. Pero lo esencial es que eso ayuda favoreciendo una confianza fundada objetivamente. No tarda en cooperar activamente, ¡porque tiene el sentimiento de trabajar útilmente en su propia terapia!.

Importa siempre tener claramente conciencia de "¡la suerte que es la leucemia!"

En efecto, qué suerte tiene el leucémico si se le compara con el del conflicto que está aún activo y tiene el cáncer de huesos: ¡ha alcanzado ya la Fase Postconflictolisis. Es completamente legítimo subrayar el aspecto positivo de esta evolución favorable, porque la persona tiene con derecho razones para esperar. Las concepciones prescritas de una leucemia considerada como una enfermedad mortal por blastos perniciosos, que hacía falta extirpar como en la Edad Media por la espada, el veneno y el fuego en medio de tormentos, todas estas viejas historias horribles deben ser denunciadas como las secuelas de una época manchada por la necedad y la arrogancia de injustos sin escrúpulos, pero que esperamos, desde este momento, esté definitivamente acabado.

En cuanto a vosotros, médicos, ¡guardaros bien de tomar a la ligera esta primera parte del tratamiento de la leucemia!. Eso tendría consecuencias enojosas para los pobres que creéis justamente ayudar. Mientras que desde hoy no se obligue al portillo para cuidar a los atacados de leucemia, porque son considerados como consagrados a la muerte (lo mejor que se extrae de su deseo, es que se termine pronto), ¡pronto se verá a los médicos disputarse los "casos" más interesantes como los de un leucémico!

Terapia de la Fase Postconflictolisis, leucemia

La Fase de Reparación después de la solución del conflicto de desvalorización. La Fase de Recalcificación después del cáncer de huesos.

El primer estadio. Inmediatamente después de la CL, hay aún pancitopenia, una disminución global de eritrocitos, leucocitos y trombocitos, y luego una acumulación de anemia, de leucopenia y trombopenia.

Si este primer estadio es peligroso para los ignorantes, el médico de pura raza está confrontado en una tarea ennoblecida. Muchas veces ocurre que el hemograma revela una anemia intensa. Hasta los vasos están contraídos en la simpaticotonía permanente. Los raros eritrocitos y la débil concentración de hemoglobina sufren apenas por este débil volumen vascular.

Pero con respecto a la Conflictolisis, el organismo se encuentra ahora posado en vagotonía, los vasos están dilatados y todos, los que no tienen anemia también, se sienten muy aplastados en esta Fase Pcl. Los que además tienen una (grave) anemia, están cansados y agotados que se quedan estirados.

El médico no puede constatar que la persona está enferma, pues está precisamente recobrando la salud. La tasa de hemoglobina y el número de eritrocitos están aparentemente bajos, pero en realidad no hay disminución de la concentración, la sangre está fuertemente diluida, debido a que el volumen vascular se ha triplicado o quintuplicado en función de la dilatación de los vasos. El déficit volumétrico está colmado por la producción de suero. No hay pues ninguna razón para inquietarse. La sangre no ha disminuido, solamente está diluida. Para compensar la baja concentración hemoglobínica y obtener así un grado de oxigenación equivalente, hace falta que el corazón lata más rápido, que el consumo cardíaco, el volumen sanguíneo por minuto, sea más elevado. Pero el corazón se niega, porque el conflicto está ahora resuelto, la batalla ha sido librada y el organismo está posado sobre la recuperación, porque lo mejor es restaurar las heridas recibidas en el curso de la batalla.

En sincronización con la solución del conflicto psíquico, el cerebro ordenador tiene también trastornado el vértigo. Ahí comienza por una tumefacción del o de los Focos de Hamer en la Médula del Cerebro.

Y por más que se tenga cara de agotado y completamente lacio, la Conflictolisis coincide exactamente con el relanzamiento de la hematopoyesis en la Médula. Este estadio, que aún se caracteriza por la anemia y la leucopenia en la sangre periférica, pero en donde, por punción esternal, ya se puede deducir en la médula ósea los primeros mieloblastos (o linfoblastos), la medicina oficial lo llama hasta aquí "aleucemia mieloblástica" o "aleucemia linfoblástica". Se habla de una "leucemia aleucémica". En realidad, esto no es el primer estadio de o el arranque del motor de la hematopoyesis.

Complicaciones del primer estadio y terapia

Os parecerá que puede ser exagerado, seguro que encontrarán hasta ridículo que considere una recidiva del conflicto o un nuevo conflicto por temor al pánico, con D.H.S., como lo peor de las complicaciones. Sé esto, por tanto, hablo y tengo buenas razones para afirmarlo. Las complicaciones sobre el plano orgánico, y lo mismo sobre el plano cerebral, son relativamente fáciles de dominar desde hoy, gracias al equipamiento moderno de nuestra medicina intensiva. No se está condenado a morir, al menos en la gran mayoría de los casos.

Pero la mayor parte de los médicos están generalmente desamparados ante las complicaciones psíquicas. A la mayor parte le cuesta trabajo figurarse que los datos de laboratorio considerados tan duros, sólidos e inflexibles, pudiesen ser debilitados, las más de las veces a voluntad, por el psiquismo y del mismo modo endurecidos e implicados de nuevo de la misma manera. No solamente los procesos dependen enteramente del coraje y de la confianza del psiquismo, sino que además este psiquismo no puede permanecer estable como si el conflicto estuviera resuelto, si se llega a añadir uno nuevo que sumerja en una simpacotonía duradera.

Hasta aquí, cuando el leucémico reincidía haciendo un grave conflicto de desvalorización, frecuentemente estando trastornado por el diagnóstico estrepitoso "es leucemia", siempre se producía como resultado una caída inmediata del número de leucocitos, porque se encontraba de nuevo en simpaticotonía, con una nueva depresión de la hematopoyesis de la médula ósea.

Generalmente, los médicos se alegraban entonces exclamando: "¡Hurra, una remisión!" En realidad había recaído gravemente oyendo el diagnóstico. Pero, si el pobre llegaba, en contra de lo que se esperaba, y a pesar de los tormentos infligidos por el veneno, el bisturí y los rayos X, a resolver una vez más su conflicto de desvalorización, con una nueva leucemia como clave o si tardaba, resistiendo a todas las tentativas de envenenamiento por sus verdugos y se quedaba simplemente en la Fase de Reparación de la leucemia, todos los médicos se lamentaban proclamando que no había de aquí en adelante nada que hacer, una nueva reincidencia es sobrevenida oponiéndose a partir. Recurrían entonces a venenos más y más agresivos, hasta que fulano acababa por hundirse y moría como los otros.

Durante la Fase de Reparación leucémica, la persona es como una pequeña planta frágil, que no hace falta exponerse al rudo clima de la competición, en materia de valorización. Lo ideal para él sería estar bien atendido en un sanatorio equipado de una pequeña estación de cuidados intensivos, donde se le debería emplear activamente a revalorizar ante sus propios ojos, manteniéndose apartado de todos los problemas, sobre todo de aquellos de la "familia bien intencionada". Ante todo, haría falta que su reposo le pareciera completamente adecuado, como para un tuberculoso. ¡Es bueno sentirse cansado y fatigado, es buen signo que los huesos estén mal, un signo seguro! ¡No hay porqué tener pánico! Hay que tomarse el tiempo que sea necesario.

Sobre el plano cerebral, ya que se puede, mirando atentamente, discernir el cebo de un edema de la Médula del Cerebro, edema que está comúnmente generalizado en el niño y los jóvenes, y la más de las veces circunscrito en las personas de más edad. Pero en este estado, es raro que las complicaciones sean de temor a nivel cerebral. En cambio, si el conflicto ha durado largo tiempo, más de seis meses, conviene además prestar atención a la hipertensión intracraneal. En estos casos es recomendado recurrir "tan tarde como sea posible, pero tan pronto como sea necesario" a la cortisona; en los adultos la hidrocortisona retardada de 20 a 50 mg repartidos en el día y la noche, teniendo particularmente en cuenta la habitual "vagotonía nocturna" entre las 21 horas y las 3 ó 4 horas de la mañana. En los niños, la dosis es evidentemente menor. Durante la leucemia se recurre tan tarde como sea posible a la cortisona, porque frena la hematopoyesis, lo que naturalmente no es deseable. Se toma para dominar la tensión intracraneal.

Sobre el plano orgánico, ¡las principales complicaciones son la anemia y la trombopenia con su tendencia a las hemorragias! Es absurdo pretender que la leucemia represente en este estado una "insuficiencia inmunitaria". Todas las supuraciones y otras "infecciones" bacterianas que se producen en el curso de esta Fase Pcl, son expresamente queridos y tolerados por el organismo. Tanto como no se le manipule con citostáticos, el organismo dispone, lo mismo que en la leucopenia, de suficientes leucocitos para asegurar una cooperación armoniosa con sus amigos y auxiliares, las bacterias. Del mismo modo, si el número de leucocitos cae hasta 2,000 o 1,000 por mm3, no hay lugar para el pánico, todavía todo está en orden en este estadio.

Y lo mismo si en este estadio se encuentran ya los primeros blastos en la sangre periférica, hay motivos para felicitarse, repitiendo que la leucemia es "una suerte". El colmo de lo absurdo es querer pretender que los blastos "entorpezcan" la médula ósea: se han olvidado de condecorar al que ha inventado esta tontería.

Pero al primer estadio, todavía no sabemos de esta invasión de blastos en la sangre periférica. Lo que retiene nuestra atención en este momento son: la anemia, la leucopenia y la trombopenia.

La anemia

Hay sin ninguna duda, anemia en este estadio, teniendo en cuenta que todavía la médula ósea está en depresión hematopoyética. Como hemos visto más arriba, el número de hematíes por mm3 aún desciende sensiblemente, pero únicamente por el hecho de que el sistema vascular está totalmente lleno. De suerte que además la sangre está diluida, además el número de eritrocitos por mm3 es fiable. La tasa de hemoglobina disminuye generalmente en la misma proporción.

Eso significa que durante esta Fase Pcl de vagotonía, una tasa de hemoglobina de 6 g% es una concentración de eritrocitos de 2 millones por mm3 equivale aproximadamente a una hemoglobina de 10 a 12 g% y en 4 millones de eritrocitos por mm3, en un estado de vasoconstricción simpaticotónica, disminuyen el volumen vascular. No hay por qué tener pánico. En la Fase Pcl se porta aún bastante bien con una Hb de 6 g%.

Es que, aunque el conflicto está definitivamente resuelto, continúa verdaderamente sufriendo una disminución real del número absoluto de eritrocitos en la sangre circulante. O bien esta disminución no es más que disimulada por las fluctuaciones de volumen, todavía no lo sabemos bien exactamente. Pero la experiencia adquirida me lleva a creer que es posible que tenga aún una cierta "depresión terminal" de la hematopoyesis, sobre todo si el conflicto previo ha durado largo tiempo.

Sin embargo, a partir del momento de la Conflictolisis nos encontramos también índices de una hematopoyesis aumentada propia de la sangre roja. Solamente la dilación de arranque de la hematopoyesis roja es un poco más larga que la de la blanca. Pero como la anemia, está casi siempre acompañada también de una trombopenia que puede entrañar hemorragias muy enojosas, más vale no correr riesgos: cuando la hemoglobina está por debajo de 7 g% y el número de eritrocitos es inferior a 2 millones por mm3, se debe proceder a una transfusión de sangre ¡siendo además poco posible! ¡El tiempo no es una preocupación! Es porque es mejor que no reciba más que una dosis (450 ml) de eritrocitos lavados, antes que "hacer el pleno", como se hacía otras veces con pronósticos totalmente diferentes.

La trombocitopenia o trombopenia es un factor de complicaciones no despreciable. En los niños especialmente, tengo siempre observado que el pánico es capaz de hacer caer en poco tiempo el número de trombocitos. Se restablece muy rápidamente cuando el pánico ha pasado, pero la tendencia a las hemorragias está momentáneamente ahí y se está de nuevo temporalmente en simpaticotonía, no come, tiene náuseas, etc. Las hemorragias son particularmente temibles en el tracto gastrointestinal.

De una manera general se puede decir que alguien que no se envenene con citostáticos, que se someta lo menos posible a una medicina brutal, pero que se estabilice tanto como se pueda el plano psíquico en el que tiene aislado el pánico, ¡tiene probabilidades óptimas de supervivencia!

El segundo estadio: todavía anemia y trombopenia, pero ya de leucocitosis, hasta la leucemia. Es en este estadio cuando son descubiertas la mayoría de las leucemias, es un hecho que están tan abatidos y fatigados (lo que para la medicina oficial es un muy mal signo).

Es frecuentemente grotesco, sobre todo cuando el conflicto activo no ha sido muy largo: he aquí alguien que parece extenuado y agotado, que apenas puede sostenerse sobre sus piernas, tan molido y cansado. Pero que está tumbado y tiene una salud a prueba de bomba, duerme como una marmota y tiene un apetito de leñador. Es esta situación de bienestar, en donde acaba de resolver con hechos su conflicto de desvalorización, comienza a recuperar la confianza en sí mismo y a revalorizarse ante sus propios ojos, aquí está confrontado brutalmente al diagnóstico: "leucemia", seguido inmediatamente después de un supuesto pronóstico lapidario: "no tiene apenas esperanza...". Y al mismo tiempo a la supervivencia, que le es medida con cuentagotas, no será más que un sólo tormento infligido por los verdugos de batas blancas, un suplicio servido por tajadas, de una transfusión a otra, la cabeza pelada por la tortura de citostáticos agresivos y todo esto en la penumbra de salas de tipo laboratorios, someramente alumbradas con neón, en medio de incesantes habladurías sobre las numeraciones de los valores sanguíneos, alrededor las caras compasivas de los vecinos contrastando con la cara funcional y desilusionada del personal sanitario completamente intelectualizado.

Y cuando uno se da cuenta que todo eso no era más que una farsa gigantesca, una superchería dogmática impuesta por la fuerza, hay motivos para coger una ictericia, ¡a uno le dan náuseas ante la brutalidad de estos sádicos!

Y si por casualidad, uno de estos pobres sanos y salvos, que ha escapado con acierto a sus verdugos, tiene la suerte de encontraros en su camino, ¿por dónde pensáis que haría falta comenzar la terapia? En ningún caso por un hemograma, por la numeración de valores sanguíneos, porque acaban de terminar precisamente sus torturas. O por los desatinos pendientes, las prospecciones puramente académicas sobre las probabilidades de supervivencia, los pronósticos fundados en estadísticas, que no son más que farsas y supercherías. ¡No, tenéis delante de vosotros a un pobre hombre torturado, un amigo y un hermano, que debéis acoger con piedad!. Pero por piedad, no le habléis en un tono de conmiseración como si dierais la limosna de una buena palabra a un moribundo, del cual esperáis en secreto: "¡que pronto será liberado!". Pues bien no, ¡este pobre bribón tendrá pronto tan buena salud como vosotros mismos, siempre que le tratéis como le hace falta! No hay la menor razón de compartir con antelación, una muerte que creéis inevitable.

Complicaciones psíquicas

En este segundo estadio se encuentran en una situación más favorable que los del primer estadio aleucémico. Tienen la suerte de estar ya metidos en la fase leucémica, ¡la "suerte de la leucemia"! Es lo que debéis decirle y repetir al menos 10 veces por día, manifestando vuestra alegría y vuestra confianza, ¡porque es verdaderamente un muy buen signo que la hematopoyesis haya de nuevo arrancado de pleno!

A la llegada de un auténtico leucémico sería excelente organizar una pequeña fiesta celebrada en su honor, hasta tal punto es divertido ver alcanzar este estadio de la leucemia. Y seguid detallándole como se llega a tener confianza en sí mismo, a revalorizarse, ¡felicitadle y no paréis de hablar bien en lo que a él se refiere! Y si él mismo ha superado las torturas inflingidas por vuestros colegas, sin estar de nuevo mutilado hasta lo más profundo de su ser por el horrible shock de una nueva desvalorización, ¡entonces es verdaderamente un héroe y merece ser tratado como tal!

Os hace falta descender de vuestro pedestal altanero de "doctor", desde hoy más que nunca, ahora que os ha faltado bien reconocer que años y años sin interrupción habéis engañado con aires de grandeza para camuflar la superchería. Ellos no son "casos", sino seres humanos como vosotros y yo. Y si otros médicos no han sido capaces de tratar a estos seres humanos como se debe, como conviene, ¡es que no están calificados tampoco para la LEY DE HIERRO!

Un profesor ginecólogo en las cercanías de Reeperbahn, en Hamburgo, me preguntó un día si se podía tratar el cáncer por tratamientos psíquicos. Le respondí que bajo ciertas condiciones se podía muy bien. Después de reflexionar, dijo que esta clase de terapia no le convenía en absoluto, porque en ese caso le habría hecho falta entretenerse con quienes tenían un conflicto sexual y según mi sistema un cáncer de cuello uterino, por sus sucios conflictos sexuales, de sus proxenetas, etc., lo que no podría exigirse de él. Le respondí que de todas maneras no sería humanamente capaz, pero eran seres humanos como él, y seguramente que para estas pequeñas prostitutas sería al menos tan intolerable conversar con él de sus hoyos de golf y que no veía diferencia fundamental, salvo la de la arrogancia.

El día que la LEY DE HIERRO sea divulgada y que en Alemania también sea verificada en la práctica médica, como es desde hoy en el estado francés, y mientras que la tortura medieval del envenenamiento haya tomado fin, entonces el leucémico será, en este segundo estado, un "caso fácil" por lo que se ha dicho del psiquismo. En efecto, ha resuelto su conflicto, sino no tendría leucemia, y psíquicamente deberá encontrarse en el cénit, en una fase "súper".

Cerebrales

En esta segunda Fase de Reparación conviene prestar atención al cerebro. Se tumefacta, como podéis daros cuenta en la coloración fuerte de la médula, así como en la compresión del ventrículo lateral. Pero esto no es más que el caso de una desvalorización generalizada.

Cuándo se trata de conflictos de desvalorización bien circunscritos (por ejemplo conflicto madre-hijo), no hay por lo común más que áreas bien específicas de la Médula Cerebral en ser alcanzadas, ¡del mismo modo que solo áreas bien específicas del esqueleto eran osteolisadas! Véis entonces aparecer áreas bien circunscritas de la médula en el escáner en un tono muy fuerte y eventualmente un sólo ventrículo lateral particularmente comprimido. Es por consiguiente, un arte encontrar la dosis adecuada de Cortisona o de otros simpaticotónicos: "tan tarde como sea posible, pero tan pronto como sea necesario".

Se puede tener recursos también en la adreno-corticotropina-hipofisaria (ACTH), pero no es tan fácil de administrar por dosis. Pero en principio no hay reservas en formular. Una posología no haría más que complicar las cosas, precisamente cada caso es particular. Cuando el número de leucocitos es elevado, y más intenso ha sido también el conflicto previo, más intensa será igualmente la tumefacción del Foco de Hamer en la Médula del Cerebro. Pero para la medicina actual esto no es del todo un problema insoluble, porque en esta historia puramente medicamentosa la medicina oficial está de nuevo en su dominio.

Orgánicas

Desde luego, la leucocitosis, la sumersión de leucocitos (se trata en su mayor parte de blastos), no constituye ningún problema, ni cuantitativo ni cualitativo. En efecto, los blastos desaparecen de la sangre al cabo de unos días, son destruidos y reemplazados por otros. Sin tener en cuenta que no son absoluto capaces de división. Por consiguiente, la expresión "infiltración leucémica" era un bulo propio para ilusionar a los ignorantes. En efecto, desde el momento en que los blastos no pueden dividirse, no están naturalmente en condiciones de hacer infiltraciones (¡se trata de infiltraciones "carcinomatosas"!). Señalar que ya se ha encontrado muy a menudo en el cerebro estas supuestas infiltraciones. Estos focos de Hamer, porque naturalmente no puede tratarse de otra cosa, han sido cogidos por error en los resultados de la leucemia, ¡cuando era en realidad la causa del cáncer de huesos y naturalmente también del proceso en el cerebro-ordenador!

Del mismo modo, sostiene que la proliferación excesiva de leucoblastos puede infartar, obstruir o manchar la médula ósea, lo he mencionado más arriba, relevo del cuento de hadas médico. Estos no son más que desechos inofensivos, que son destruidos en unos días, hasta que la producción acaba por no abastecer más que células normales. Los blastos no constituyen en absoluto un problema, puesto que hay constantemente de 5,000 a 10,000 leucocitos normales, independientemente del número de blastos en la periferia.

En cambio, es siempre la anemia de las células sanguíneas rojas, de los eritrocitos y trombocitos, quien continúa poniendo los problemas en este estado. En este dominio, la situación no está aún modificada con respecto al primer estado. Pero actualmente, estos problemas son dominables por completo, ¡no hay que tener pánico!

El tercer estadio: principio de la proliferación intensa de eritocitos en la periferia, alrededor de 4 a 6 semanas desde el principio de la proliferación intensa de leucoblastos.

¡Hurra, ahora hay motivos para alegrarse, la superproducción eritrocitaria arranca! He aquí como se ceba sobre el plano hematopoyético el mismo proceso que comenzó de 4 a 6 semanas antes para los glóbulos blancos. En su gran mayoría, estas células sanguíneas rojas no llegan a madurar, son desechadas: cuando se las reconoce como tales, se les llama normo blastos, si bien se les encuentra en la sangre circulante de los leucoblastos junto a los normoblastos o eritroblastos. Para los hematólogos, esta combinación es doblemente diabólica.

Hablan entonces de eritroleucemia y anuncian siempre un fin próximo. Para extirpar o exorcisar estos dos demonios atacan con rabia diabólica en el envenenamiento por los citostáticos más agresivos y ¡llegan casi siempre a envenenar de muerte a quien se encontraba ya en el tercer estado! No os comprometáis más en lo sucesivo en esta lamentable caza de fantasmas diabólicos. Hace seis años, estábamos simplemente ciegos, y reconozco que hace cuatro aún no lo veía claro. Pero ahora hace tres años que es público, y por tanto este descubrimiento continúa silenciado, ¡al tiempo que es reprimido sistemáticamente el conjunto de la LEY DE HIERRO!

¡Atención! Una gran parte de los eritrocitos inmaduros, los eritroblastos, son desechados, la mayoría funcionalmente ineptos para transportar oxígeno. He aquí porqué la sangre contiene ahora cantidad de leucoblastos junto a leucocitos en cantidad normal, así como muchos eritrocitos inmaduros o eritroblastos, ¡junto a un número todavía reducido de eritrocitos capaces de funcionar normalmente! Ocurre lo mismo con los trombocitos. De ahí resulta una anemia hipercrónica (la producción hemoglobina/eritrocitos es inferior a lo normal). Sin embargo, esta definición es también inexacta, puesto que no se puede tener en cuenta las células rojas inmaduras.

Plano psíquico:

Sometido a un tratamiento correcto, conforme a la Ley de Hierro, no habrán más problemas psíquicos si ha sido tratado inteligentemente durante los dos estados anteriores. Naturalmente, ocurre todo lo contrario si se trata durante el curso de este tercer estado. Es aún peor si ha tenido hasta aquí un cierto número de sesiones de envenenamiento de la médula ósea (citostáticos) y ¡ahora os hará falta curar todas las consecuencias de la pseudoterapia! Aunque así sea, si se ha alcanzado este estado a pesar de todos los exorcismos del diablo, siguiendo un tratamiento concienzudo, no puede pasar gran cosa. He ahí por qué podéis, y debéis, animarle sin reservas, ¡lo que es perfectamente legítimo!

Plano orgánico:

Es en este estadio cuando se cometen, orgánicamente hablando, la mayor parte de las tonterías. Hay dolores óseos que son en realidad dolores provocados por la tensión del periostio que está provisto de una muy buena inervación sensitiva. Se debe evitar el temor y el pánico y no hay necesidad más que de un poco de medicamentos analgésicos. En este estadio, muchos de mis antiguos colegas están desamparados cuando numerosas células sanguíneas comienzan a subir. Se ponen a consultar furtivamente un manual clásico, donde todo se presenta de manera completamente diferente.

La persona se da cuenta inmediatamente de que el médico se ha quedado obsoleto. Dentro de poco se producirá todavía más desdicha por el hecho de que los médicos gritarán victoria demasiado pronto y llegarán a ser imprudentes. No os fiéis de los eritrocitos por numerosos que sean, prestad mucha atención a los trombocitos. Además, el tercer estadio puede durar bastante tiempo, precisamente en función de la duración del conflicto. He aquí porque muchos pierden la paciencia durante esta fase, acaban por tener bastante. A decir verdad, esto es ya problema del cuarto estadio.

El cuarto estadío

De hecho, el cuarto estadio podría ser el más hermoso ya se está fuera de peligro. La eritropoyesis comienza a normalizarse a ojos vista. En efecto, mientras que los leucoblastos comienzan a proliferar intensamente más pronto y desaparecen luego más tarde que los eritroblastos, que proliferan después, pero que se normalizan de nuevo más pronto, todo podría en este estado, seguir su curso, por poco que se comprenda, como hace falta, el proceso. En este estado los trombocitos no presentan ningún peligro; por suerte, el riesgo permanente de hemorragia interna o de hemorragia intestinal ha terminado por desaparecer.

Plano psíquico:

Hay fatiga, pero aparte de eso todo va bien, salvo que en este estadio tiene frecuentemente fuertes dolores óseos causados por la tensión del periostio en torno a la ostéolisis en recalcificación. Estos dolores óseos pueden ser excesivamente fuertes y la influencia de la carga psíquica es todo un arte. Sobre todo si es de carácter inestable, puede exigir calmantes, que por su fuerza, tienen un efecto desastroso sobre la trombocitopoyesis.

¡Quien ha comprendido el sistema no tiene en absoluto necesidad de Morfina! La Cortisona es menos nociva que la mayoría de los calmantes, que tienen generalmente un efecto sedativo, vagotrópico, ¡y por esto todavía acentúan el edema de los huesos y la tensión del periostio!
 
No hay que practicar jamás una punción sobre un periostio forzado por encima de una ostéolisis. Arriesgaríais seguro de provocar un callo perióstico, un osteo-sarcoma. ¡Practicar una punción o una incisión sobre semejante periostio es simplemente toda una falta de profesionalidad!

Plano cerebral:

Es en el curso de este cuarto estadio, a veces también en el tercero, cuando el edema cerebral local alcanza su punto culminante, habrá una crisis epileptoide, que no se acompaña ni de calambres, ni de disneas, sino que no se nota más que una cierta centralización. La persona está pálida, tiene sudor frío en la frente, está inquieto. En este caso se recomienda administrar inmediatamente de 50 a 100 mg. de Hidrocortisona por vía intravenosa, lentamente. Es el edema cerebral local el responsable de esta centralización.

La crisis epileptoide sobreviene en todos los casos, pero la mayoría de las veces no es dramática. Hace falta verificar siempre la tasa de glicemia y mantenerla en el valor normal. A título preventivo está recomendada la administración inicial de glucosa por vía intravenosa y oral. ¡Desconfiad de las perfusiones en este estadio del edema cerebral! Podríais ahogarlo literalmente. Además, se recomienda no poner la cabeza baja, sino mantenerla alzada, más alta que el cuerpo, de manera que el edema pueda derramarse. Es un medio muy simple de dominar el edema: enfriar el Foco de Hamer, cuyo calor es perceptible a través de la piel del cráneo, con un saquito de hielo envuelto en un paño.

Lo esencial es que no haya pánico. En efecto, jamás he visto a nadie morir por semejante crisis epileptoide de desvalorización en tanto no aparezca el pánico.

Plano Orgánico:

Igual si en este cuarto estadío, los valores sanguíneos comienzan a normalizarse progresivamente, ¡no hace falta ser imprudente! Esto vale particularmente para los trombocitos. ¡Un solo shock de miedo es capaz de hacer caer momentáneamente los trombocitos! No sirve de nada decir que una vez que se reponga del shock, se podrán subir de nuevo. En el intervalo se pueden producir muchas cosas. He aquí porqué importa que no haya pánico.

El quinto estadío: el paso a la normalidad

Hace falta que este estadío sea el abrigo de toda especie de complicaciones notables. Así pues, no se extenderá por más tiempo en este punto.

Si he enumerado todas las complicaciones posibles, tales como las que podrían producirse en los estadíos correspondientes, eso no significa que no sean absolutamente inevitables. Por otra parte, una vez que los médicos sepan en qué hace falta prestar atención, generalmente no suceden esos problemas. El principal handicap, hasta aquí, eran los errores de juicio, de los cuales figuraba en primer lugar la puesta entre paréntesis del psiquismo.

Observaciones preliminares sobre los casos de leucemia

Los casos de leucemia presentados aquí deben haceros comprender tanto como sea posible el sincronismo de los tres planos psiquismo-cerebro-órgano. Estoy muy seguro de poder exponeros otros ejemplos concretos. ¡Si supieráis el trabajo que me ha costado conseguir los escáners cerebrales que necesitaba y las radiografías del esqueleto! ¡Es que los hematólogos y los cancerólogos juzgan eso absolutamente superfluo! Ha hecho falta, por ejemplo, que se simulen cefaleas y encuentren un médico comprensivo para conseguir sus peticiones.

¿Qué es necesario ver en los clichés?

1. Psiquismo:

Hace falta que haya existido un conflicto de desvalorización, sentirse no apto, que debe estar resuelto, puesto que hay leucemia. En efecto, no existe leucemia sin conflicto resuelto. Conociendo el estado de la leucemia, se puede deducir con certeza la fecha de la Conflictolisis.

2. Cerebro:

Lo que hay de típico en la leucemia, no es solamente que se encuentre un Foco de Hamer incrustado en la médula del cerebro, sino que hace falta que sea localizado en un lugar completamente especial, que está en función del contenido del conflicto. Y estas localizaciones cerebrales deben coincidir exactamente con las de las ostéolisis óseas.

Y del mismo modo, cuando nos encontramos aparentemente con un conflicto de desvalorización generalizado, observamos muchas veces algunos Focos de Hamer muy incrustados en el interior de la médula, que es de color oscuro en función del edema generalizado. Por último, hay mucha confluencia, pero en ciertos estadios se llega a pesar de todo a distinguirlos.

3. Órgano:

No hay leucemia sin que previamente haya habido una ostéolisis de huesos. Los reveladores cerebrales de los huesos del esqueleto son ordenados en el cerebro lo mismo que un bebé acostado. He añadido aquí la tabla para evitar trasladaros continuamente. La médula derecha corresponde por consiguiente a la mitad izquierda del sistema esquelético y viceversa.

A condición de haber fotografiado con bastante precisión en el escáner cerebral, hace falta que a cada una de las ostéolisis corresponda un Foco de Hamer en el hemisferio opuesto a la médula, a saber exactamente en el lugar habitual de la misma previsto a este efecto.

Bien entendido, hace falta que el hemograma, la hematopoyesis, esté sincronizada, así como lo que concierne a la leucopenia y la anemia en la Fase Activa (y aún en el primer estadio después de la CL), como lo que concierne a la leucocitosis y la eritremia, la eritroleucemia. Teniendo en cuenta la duración del conflicto, así como su intensidad, es necesario que todo esté perfectamente sincronizado.

Podré demostraros, con la ayuda de los ejemplos siguientes, que la leucemia no es una ruleta rusa, donde nadie sabe cómo va a terminar, sino que es muy ingeniosa y muy comprensible. Solamente así me creeréis, cuando comprendáis porqué nos basamos en esperar que en lo sucesivo casi todos podrán recobrar la salud. ¡No hay nada en la medicina que esté más conforme a las leyes naturales como esto!
 

7. El cáncer de mama.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

En un nivel emocional, la mujer experimenta la unión con su hijo (así también como con su pareja) de manera predominante en sus senos. Es por esto que los cánceres de mama son tan comunes en las mujeres. Hay dos tipos de cáncer de mama:

1. Cáncer de mama glandular, también llamado clínicamente carcinoma mamario adenoide, perceptible como un sólido abultamiento compacto.

2. Cáncer del conducto galactóforo, clínicamente conocido como carcinoma intraductal, el cual no es perceptible durante la Fase Activa. La mujer podrá percibir solamente una ligera sensación de jaloneo en el área afectada.

Adicionalmente, la piel exterior de la mama puede desarrollar carcinomas del epitelio escamoso de la piel o neurodermatitis, los cuales pueden ocurrir también en cualquier otra parte.

En general, los conflictos ligados al carcinoma de la glándula mamaria siempre se relacionan con un conflicto de pelea ó de preocupación por otros miembros del grupo, mientras que para la ulceración de los conductos galactóforos siempre es un conflicto de ruptura del contacto (me lo han arrancado de mi pecho).

La importancia de la lateralidad manual derecha o lateralidad manual izquierda: cualquiera puede establecer su propia lateralidad. Aplaude con tus manos como lo harías al aplaudir en un teatro. La mano que se encuentra arriba es la prominente, la mano que liderea, e indica la lateralidad biológica de la persona. Si la mano derecha golpea a la izquierda, entonces uno es diestro y de forma opuesta, si la mano izquierda golpea a la derecha, uno es zurdo.

Esta prueba es muy importante para descubrir desde que hemisferio cerebral funciona la persona, porque existe gente que zurda que se rehabilitó y que se desempeñan como diestros. De forma simple, el hemisferio derecho tanto del Cerebelo como del Cerebro Modermo controlan predominantemente el lado izquierdo del cuerpo, y por el contrario, el hemisferio izquierdo tanto del Cerebelo como del Cerebro Moderno controlan el lado derecho del cuerpo.

Una mujer diestra asocia su seno izquierdo a individuos percibidos por debajo o por encima de ella, su hijo, su madre, etc. También ella puede considerar a los niños pequeños o animales como "sus hijos". Su seno derecho no solo se relaciona con su pareja (esposo o amigo), sino también con parejas o compañeros como el padre, el hermano, la hermana, la suegra, el jefe, vecino, etc, personas percibidas a su nivel.

Debido a que el contenido del conflicto en ambos tipos de cáncer es diferente, los centros de control en el cerebro se encuentran también en sitios diferentes. El sitio cerebral para el cáncer glandular mamario (Mesodermo Antiguo) está en el área lateral del Cerebelo, y el centro de control de las ulceraciones de los conductos galactóforos (Ectodermo) está en la Corteza Sensorial del cerebro. Ambos sitios de control del órgano (mama) en lados opuestos.

El cáncer glandular mamario pertenece a los cánceres que son controlados desde el Cerebro Antiguo, el cual, de acuerdo con el "Sistema Ontogenético de los SBS" (Tercera Ley Biológica) genera proliferación celular durante la Fase Activa. En contraste, las úlceras de los conductos galactóforos están dirigidas desde el Cerebro Moderno con ulceración (degeneración del tejido) durante la Fase Activa.

En la Fase Pcl todo se desarrolla de forma contraria: los tumores compactos que crecieron durante la Fase Activa por medio de la proliferación celular, son ahora degradados  y descompuestos (caseificados) por microbios, por ejemplo hongos o mico bacterias, tales como bacterias tuberculares (si están presentes). La pérdida de tejido dirigida por el Cerebro Nuevo es restituida por medio del aumento celular durante la Fase Pcl.

En la practica médica oficial éstas correlaciones no se conocen, y nadie hace diferencia entre una Fase Activa y una Fase Pcl. Simplemente designan a todo lo que causa una proliferación celular o un cambio en el tejido como "maligno".

Cáncer glandular mamario

Ejemplo: Una mujer sufrió un DHS cuando dejo caer a su hijo. El bebé se golpeó la cabeza contra el piso y estuvo inconsciente por un tiempo. Debido a que la mujer experimenta el choque como un conflicto de preocupación madre-hijo y era diestra, el cáncer de mama glandular se desarrolló en su seno izquierdo. Esta respuesta no carece en forma alguna de significado. El propósito de incrementar tejido glandular mamario adicional es asistir a su bebé al proveer más leche maternal que antes. De esta forma el organismo de la madre trata de compensar el daño realizado.

El tumor de la glándula continua creciendo (con aumento en la producción de leche) mientras el conflicto persista. Entonces, durante la simpaticotonía en la Fase Active, la madre nodriza más leche que antes. La solución sólo ocurre cuando el niño está bien de nuevo. Éste es el momento en que la glándula mamaria deja de multiplicarse.

Ahora podemos ver que los cambios que previamente llamábamos "enfermedades" son exactamente lo contrario, interacciones con los procesos biológicos de la Naturaleza con mucho sentido, por ejemplo, entre una madre y su hijo o entre una mujer y su pareja.

Otra mujer tuvo un conflicto en relación a su esposo, que le causó cáncer en las glándulas mamarias. Ya que permaneció en Fase Activa hasta después de haber dado a luz a su hijo, ella continuó produciendo leche de forma abundante en el seno derecho de la pareja por mucho más tiempo que en el seno izquierdo, incluso cuando éste ya había cesado. Al final de la lactancia el cáncer de la glándula mamaria pasó por una caseificación tubercular con los sudores nocturnos acostumbrados y finalmente la descomposición.

Este proceso puede ser doloroso. Las mujeres lo describen como un dolor agudo en el sitio del tumor. El dolor es causado por la formación de cicatrices (cicatrización). Al final de la Fase Pcl un escáner de la mama (tomografía computarizada) mostrará una caverna en el sitio previo del tumor.

El proceso también ocurre fuera del periodo de lactancia y en mujeres no lactantes, en general. Si, por ejemplo, una mujer experimenta una preocupación madre/hijo después de que la lactancia se ha detenido, un tumor de glándula mamaria crecerá inevitablemente, simulando el intento de ofrecer más leche a su lactante, aún si su bebé ya no es un lactante. Esto ha llevado a pensar a nuestros médicos modernos a considerar tales tumores como algo totalmente sin sentido, como un error de la Naturaleza, porque perdieron completamente el entendimiento de su propósito original.

En la Fase Pcl, sólo si el conflicto de ha resuelto, el tumor es degradado por bacterias tuberculares (si están presentes). Si no hay bacterias de la Tuberculosis disponibles, el tumor se encapsula y permanece en su sitio, sin caseificación.

Podrás preguntar, ¿pero entonces cómo es que alguien puede morir de cáncer de mama?

Aparte de los conflictos de larga duración, que en casos muy raros llevan hacia la muerte, uno debe decir que los conflictos de pánico yatrogénicos, como los causados por los médicos tales como el pánico al cáncer que siguen a un diagnóstico de cáncer de mama a menudo disparan nuevos cánceres (la medicina oficial llama a esto "metástasis"). Desafortunadamente, esto es la regla en estos tiempos, y uno puede morir fácilmente de esos miedos. Desde luego, todo esto está totalmente fuera de relación con el SBS original.

Cáncer de mama intraductal

Mientras que en la Fase Activa en la glándula mamaria existe proliferación celular, observamos ulceración o pérdida de tejido en el recubrimiento del conducto galactóforo. Desde un punto de vista psicológico, estamos lidiando siempre con un conflicto de ruptura del contacto (me lo han arrancado de mi pecho) ya sea de un hijo, madre, pareja, etc.

Tenemos que observar este tipo de conflicto en una forma enteramente realista y literal, como si dos individuos estuvieran pegados, y junto con la separación es arrancado un pedazo de piel. Esto es lo que típicamente vemos en el cuadro clínico de neurodermatitis. Desde luego, estas ulceraciones son el único síntoma, el otro es una parálisis sensorial de los conductos galactóforos.

Si la parálisis sensorial alcanza la parte externa de la piel de la mama, la mujer no tiene sensibilidad en el pezón. Esto no es usualmente notado, como de forma opuesta lo es el carcinoma de la glándula mamaria, que dependiendo del tamaño del seno y la localización, un abultamiento puede sentirse ya tan sólo después de unas semanas.

Una excepción con el cáncer de los conductos galactóforos es el tan llamado abultamiento cirrótico, que ocurre si el conflicto continúa prácticamente sin parar. En una mamografía, tal abultamiento cirrótico puede algunas veces tomar forma de un nódulo compacto. También son típicos los depósitos de calcio (micro-calcificación).

Una vez que el conflicto es resuelto, emerge una complicación que biológicamente no está planeada, porque en el curso del proceso natural el bebé succionará normalmente la mama seca. Así como la leche no se está produciendo (en una mujer que no está lactando), la secreción de la herida a menudo no tiene salida y entonces se congestiona en la mama. Como resultado, la mama se torna caliente, roja brillosa, y aumenta de volumen rápidamente. En este caso la mama se hace más grande sólo en el inicio de la Fase Pcl (PclA), mientras que en el cáncer de la glándula mamaria el proceso es al revés.

Una mama que gotea es una buena señal y un buen indicador de que los conductos galactóforos afectados no están completamente congestionados y entonces la secreción puede vaciarse al exterior a través del pezón, en ocasiones esta secreción literalmente escurre. Incómodo como puede parecer, la sensibilidad regresa ahora, a veces casi de forma excesiva (hipersensibilidad o hiperestesia). Si el conflicto a durado un largo periodo de tiempo, la mujer a veces nota una sensación de estiramiento interno de la mama.

Se debería operar un cáncer de mama sólo si pareciera aconsejable. Por ejemplo, cuando una mujer se siente desfigurada debido al abultamiento o cuando se desarrolla un melanoma relacionado a un DHS y/o si por alguna razón, la capa de epitelio estalla. Esto daría como resultado una mama abierta, fétida y que supura, lo cual puede ser muy problemático. Lo mismo también ocurre cuando la mama es abierta por un corte o a través de una punción.

 

8. El cáncer de colon.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

Los cánceres del intestino pertenecen al Endodermo o capa germinal interna, por lo que respecta a su relación con su capa germinal. El centro de control está situado en el Tallo Cerebral, por lo cual los tumores (de células tipo adeno) crecen durante la Fase Activa.

Cánceres de colon, recto y sigmoides (Endodermo).

Los adenocarcinomas controlados por el Tallo Cerebral se desarrollan en el canal alimentario cuando no podemos ingerir, tragar, digerir o eliminar un "bocado". En términos evolutivos, éstos son conflictos biológicos arcaicos aplicables de igual forma al hombre y a los animales. Los animales experimentan todavía tales conflictos en términos reales, mientras que nosotros, los humanos, a menudo los sufrimos en una forma transpuesta, "culturizada" o aún de una forma paranoide. Podemos percibir dinero, ganancias, o un negocio como un bocado y sufrir un conflicto biológico cuando lo perdemos. En un contexto natural, las cuentas bancarias serían consideradas como completamente carentes de valor.

Para los animales un bocado que no puede ser tragado o digerido es un pedazo de comida verdadero. Por ejemplo, un animal puede tener un conflicto de bocado indigesto cuando un pedazo de hueso es tragado de manera un poco voraz y se atora en el intestino, causando un cólico. Junto con el cólico, un Programa Especial de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS) es activado instantáneamente con un cáncer intestinal (tumor creciente compacto de tipo coliflor o exofítico) que crece en dirección hacia la boca ("cuesta arriba", como lo llamaríamos en un río).

El tumor continúa creciendo mientras el conflicto está activo. Simultáneamente, micobacterias (bacterias tuberculares) proliferan, siempre y cuando el individuo tenga al menos una sola micobacteria de este tipo disponible. En la Naturaleza, la presencia de bacterias de la tuberculosis se da por un hecho. Durante la Fase Activa solo hay tantas micobacterias como se requieran para descomponer después el tumor, en la Fase Pcl.

El propósito biológico del tumor es asegurar que se produzcan suficientes jugos digestivos para reducir el bocado de tamaño, de forma tal que pueda pasar (como un cubo de hielo puesto en agua tibia). Tan pronto como el bocado ha pasado, la Conflictolisis (CL= solución del conflicto) se produce. El tumor, que ya no tiene más ningún propósito, es ahora degradado (caseificado) por medio de la tuberculosis, con la ayuda de micobacterias y hongos, y eventualmente desaparece. Aquí el programa biológico especial es completado.

Uno podría preguntarse, ¿qué hay de "maligno" en todo esto? La respuesta es: ¡realmente nada! Porque todo lo que hace la Madre Naturaleza es benigno. Somos sólo nosotros, los humanos, quienes hemos sido "malignamente ignorantes".

Siempre nos hemos imaginado a los microbios como una gran y hostil armada que tiene que ser combatida por el sistema inmune. Eso era incorrecto, porque los microbios nunca fueron nuestros enemigos, sino nuestros infalibles amigos y ayudantes, a quienes en nuestra estupidez hemos casi exterminado.

Por supuesto, para nosotros los humanos, tal conflicto indigesto ya no es más un bocado de comida pero puede ser un coche, una casa, una herencia, un negocio fallido, un juicio perdido, un lugar de trabajo o algo así. Pero no importando esto, nosotros reaccionamos de la misma forma biológica arcaica como si se tratara de un bocado de comida que produce nuestro "conflicto indigesto".

En el caso del cáncer de colon, este conflicto biológico es de enojo indigesto, suciedad o porquería, desagradable, innoble, asqueroso, mal intencionado. Se debe aprender a traducir el conflicto a un lenguaje biológico. Para comprender tales conflictos biológicos arcaicos uno tiene que entenderlos en términos evolutivos en conjunto con la manifestación orgánica.

Por ejemplo, un hombre piensa que se ganó la lotería y ya ha invitado a todos sus amigos y parientes, cuando se entera que el boleto de lotería es inválido. Eso es decir que la persona ya ha conseguido el bocado "premio de lotería", pero al final tiene que renunciar a él. Ciertamente un perro no estará mínimamente interesado en un premio de lotería, olfateará los billetes y pensará "esto no tiene valor". Pero para un ser humano, que puede comprar todo tipo de cosas con ellos, este es un "bocado" valioso y la persona que ha sufrido esto "no puede obtener el bocado", el conflicto desarrollará un tumor en el paladar. Mientras que el perro sólo tendría tal tipo de tumor como resultado de que un bocado real le ha sido arrancado.

Otro ejemplo sería alguien que sufre un conflicto indigesto porque ha "tragado un bocado", pero no puede "digerirlo". Por ejemplo, recién compra una casa y de repente descubre que el contrato de compraventa no es válido, de que ha sido engañado y de que ahora ha perdido la casa. Se debe aprender a identificar el DHS, su lugar exacto en el tiempo y desde luego el correspondiente contenido del conflicto. Luego debe ver felizmente sorprendido, que existe claramente un sistema que se está llevando a cabo. No necesita más tener pánico, porque no sólo puede entender la causa que subyace a los síntomas, sino también enteramente el curso de los eventos.

Es una completa locura y un dogmatismo medieval el pensar que células cancerígenas migrantes, en su todavía nunca observada migración a través de la sangre, puedan mutar a otro tipo celular. Como ejemplo, una célula cancerígena de colon (endodérmica y controlada por el Tallo Cerebral que ha formado un tumor tipo coliflor (exofítico) en el colon es imaginado que repentinamente viaja hacia los huesos (mesodérmicos y controlados desde la Sustancia Blanca) produciendo pérdida de hueso. Una suposición tal, es nada más que una hipotética fábula de hadas.

Lo que los médicos llaman "metástasis" son de hecho nuevos cánceres, emanados de nuevos choques de conflicto, primariamente iatrogénicos (causados por un doctor) por choques del diagnóstico y pronóstico. Ningún investigador ha sido capaz de encontrar células cancerígenas en la sangre. Si eso fuera verdad, es exactamente ahí donde se encontrarían normalmente, nadando en el torrente sanguíneo periférico del cuerpo.

Carcinoma peritoneal (Mesodermo)

En el momento en que se sabe que se tiene un cáncer intestinal que necesita ser operado, usualmente la persona sufre dos nuevos conflictos:

1. Un ataque mental en contra de el abdomen que está a punto de ser cortado por dentro (tal conflicto biológico causa un mesotelioma peritoneal).

2. Invariablemente un adenocarcinoma hepático, siempre derecho dorsal.

Éste último expresa el miedo biológico de que debido al tumor, la comida no pueda pasar más por el intestino. Por ejemplo, se sufre un miedo arcaico de literalmente morirse de hambre. Esta imagen también puede dispararla el pánico de tener una obstrucción intestinal mecánica.

Si pasa algún tiempo entre el diagnóstico y la operación, el cirujano usualmente encuentra "metástasis" en el peritoneo; si éste realizara también una resonancia magnética nuclear (RMN) del hígado antes o después de la operación, encontraría los nódulos hepáticos mencionados anteriormente posteriormente y a la derecha.  Desafortunadamente, hay muchos ejemplos de que se etiqueta como un "caso incurable y sin esperanza".

Mientras que anteriormente la teoría de la metástasis era la doctrina médica estándar, podemos ahora sistemática, lógica y biológicamente, reconstruir los procesos. Nos damos cuenta de que  tiene nuevos cánceres como resultado de conflictos disparados iatrogénicamente sufridos a través de un diagnóstico imprevisto y por el anuncio de la necesidad de realizársele una operación.

Fuera de la ignorancia de las causas reales, los cirujanos a menudo extirpan los nódulos hepáticos y remueven tanta "metástasis peritoneal" como les sea posible. Después de la operación la persona cree que se encuentra ahora "libre de su aflicción", y como signo de la solución de su conflicto de ataque al abdomen desarrolla ahora ascitis (efusión en la cavidad abdominal). En estos días los cirujanos y oncólogos interpretan esto como el principio del fin. Desde luego, ninguno de ellos entiende las relaciones biológicas causales. A partir de este momento, la persona se encuentra en un círculo vicioso, pues todo lo que "pasa" en su colon disparará una recaída del adenocarcinoma hepático.

Y ahora hemos llegado a la cuestión del significado biológico original de tales tumores.

Estos cánceres (o tumores) no son un sinsentido. De hecho, tienen un propósito muy especial. Cuando el "bocado" esta "atorado" en el canal intestinal, ha sido tragado pero no puede ser digerido porque es muy grande, se está formando un crecimiento (tumor). Tal tumor esta formado de células intestinales "desechables" (para ser usadas una sola vez), cuyo propósito es producir muchos jugos digestivos de forma que se transforme el "bocado" en digerible para que pueda pasar mejor.

Necesitamos reflexionar sobre lo que debemos hacer en casos en los que la obstrucción intestinal amenaza con bloquear el colon. En ese caso, una cirugía preventiva podría realizarse. Si ocurre la Conflictolisis no necesitamos hacer nada más, dado que en el momento de la solución del conflicto el Programa Biológico Especial con Sentido (SBS) cambia naturalmente a la Fase Pcl.

Durante la Fase Pcl las micobacterias son activadas para caseificar el tumor. Siempre y cuando haya tenido disponibles micobacterias en el momento del DHS, porque después de ese momento no serán de ninguna utilidad. El proceso de descomposición es ocasionalmente acompañado de sangrado. Después de tres o cuatro meses, solo habrán cicatrices ahí en donde alguna vez hubo un tumor. Esto hace a la Naturaleza el mejor cirujano en el mundo. Desde luego, si no se porta ninguna micobacteria, entonces uno podría llegar a considerar la remoción quirúrgica del tumor. Esto sólo hace sentido cuando el conflicto relacionado ha sido resuelto de forma definitiva.

Tumores del intestino delgado

Los tumores del intestino delgado, tanto del proximal (yeyuno) como del distal (íleon), son controlados desde el Tallo Cerebral. El conflicto es una "incapacidad de digerir el bocado" ó un conflicto de "bocado indigesto". La Fase Pcl del íleon, durante la cual son expulsadas membrana mucosa y sangre con los excrementos, es también conocida como enfermedad de Crohn ó Morbus Crohn.

Absceso rectal

Un caso especial es el del absceso rectal, en donde observamos un tumor compacto creciendo por debajo de una membrana mucosa de epitelio escamoso. Éste es palpable pero no visible. Cuando el tumor subyacente a la mucosa rectal es removido por medio de la caseificación, entonces estamos lidiando con un absceso submucoso. Un buen número de tales abscesos son rutinariamente considerados como "hemorroides" y designados como abscesos para-anales.

Cáncer rectal (Ectodermo)

El cáncer rectal, que pertenece a la capa germinal externa (Ectodermo controlado desde el Neoencéfalo), forma úlceras en vez de tumores durante la Fase Activa. Durante ese tiempo las úlceras nunca sangran, ni tampoco producen espasmos ni dolor. Después de la solución del conflicto las úlceras son reparadas bajo el proceso de inflamación, acompañadas de sangrado, hiperestesia (sensibilidad extrema) y dolor. Con el "Síndrome" (retención de agua) éstos síntomas son particularmente severos. ¡El dolor es causado por el espasmo muscular!

Mientras que en los conflictos del Tallo Cerebral la lateralidad manual es insignificante, ésta es de la mayor importancia cuando lidiamos con conflictos relacionados con el Cerebelo y el Cerebro Moderno. Podemos determinar con una simple prueba del aplauso si una persona es diestra o zurda: El diestro tendrá la mano derecha arriba cuando aplaude; con el zurdo esto es al revés.

Muchos cánceres son sólo detectados cuando ya están en la Fase Pcl, debido a que es este periodo el que ocasiona mayor incomodidad. Esto incluye a los cánceres intestinales que son encontrados más a menudo cuando comienzan a sangrar. Los doctores consideran estos síntomas como de "cáncer".

Hasta ahora no habíamos tenido una comprensión real de lo que causa cáncer, porque no estábamos conscientes de la relación causal subyacente, ni tampoco y más importante: del origen evolutivo de nuestros programas biológicos especiales. Es por esto que en nuestra ignorancia siempre habíamos mantenido que el cáncer es un proceso "maligno, caótico, azaroso e incontrolable". ¡Esto es completamente erróneo! De acuerdo a la "Quintaescencia", la Quinta Ley Biológica de la Naturaleza, tales apariciones de cáncer son y siempre han sido Programas Especiales de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS).

 

9. Riñones - conflicto de abandono.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

Hace siete años regalamos dos cachorros machos que provenían de nuestra camada de bóxers. Uno de ellos, que se llamaba Rainer, lo dimos a un niño de nueve años en nuestro barrio en España. Desde el comienzo, Pablo y Rainer fueron muy amigos y, naturalmente, a Rainer se le permitía dormir a los pies de la cama de Pablo.

Durante los últimos dos años, Pablo fue a Inglaterra por tres semanas cada año. Rainer tuvo que quedarse en la casa y sufrió como solo un bóxer puede hacerlo. La primera vez desarrolló alopecia (pérdida de pelo) del lado izquierdo de su frente (él es zurdo) exactamente en el mismo lugar donde solía tocar a Pablo cuando se despedía. La segunda vez, sufrió una parálisis motriz de su pata posterior izquierda, porque no podía ir con él.

Este año, cuando Pablo fue a Inglaterra por seis semanas, el asunto fue aún más serio, porque Rainer se había lastimado seriamente sus dos ojos cuando se zambulló en un seto espinoso. Una semana después que Pablo se fue, sus padres también quisieron tomar una semana de vacaciones. Rainer, que quedó a cargo nuestro para cuidarlo, estaba apenas reconocible. Estaba desorientado (indicando una constelación de túbulos colectores del riñón en el Tronco Cerebral), casi no orinaba (oliguria), estaba aturdido y solamente caminaba con dificultad. Estaba ciego del ojo izquierdo y lo tenía severamente hinchado; el derecho estaba "solamente" gravemente hinchado. Además de esto, había retenido 5 kilogramos de agua como resultado de sentirse terriblemente solo. Era un cuadro terrible.

Nuestros amigos estaban totalmente desesperados. Yo los calmé y les dije que teníamos que entender la condición de Rainer desde un punto de vista biológico, y lo que es más, que yo tenía un "remedio secreto" llamado la Madre Ratona de Rainer ("Ratona", porque como cachorro de Bóxer joven, ella parecía una ratona blanca y gorda).

Tan pronto como Rainer fue reunido con su madre Ratona, su padre Rolf y su hermano Rocky, y a pesar que no se habían visto por casi cuatro años, la condición de Rainer comenzó a normalizarse instantáneamente. Liberó grandes cantidades de orina. Afectuosamente, la madre Ratona continuaba cuidándolo.

Una semana después, nuestros amigos vinieron a buscar a su perro boxer. Pero a la mañana siguiente nos llamaron otra vez, desesperados: Rainer no podía orinar para nada, se rehusaba a comer, no defecaba, estaba completamente desorientado y se tambaleaba, golpeando la cabeza contra todo. Ambos ojos estaban cerrados de tan hinchados.

Según la medicina oficial, el diagnóstico sería: insuficiencia renal aguda o uremia. Un perro en ésta condición es usualmente sacrificado. Un humano estaría conectado a una máquina de diálisis, lo que, sin lugar a dudas, refuerza el conflicto existencial. Le sugerí a nuestros amigos que llevaran a Rainer de vuelta al cuidado de su madre de inmediato. Y, voilà, luego de estar con su madre Ratona por tan solo una hora, pudo eliminar ½ litro de orina. Luego orinó siete litros más y estaba, aparte de sus ojos o mejor dicho a pesar de sus ojos, casi completamente normal.

Rainer se quedó con su madre hasta que Pablo volvió y entonces, solo para estar seguros, la madre Ratona se quedó con Rainer en la casa de los padres de Pablo para ayudarlo a salir adelante.

En la medicina oficial es inconcebible que, simplemente por su presencia, una madre pueda curar una "insuficiencia renal". Por el contrario, llevar a la persona a un hospital con todas esas "máquinas tenebrosas" y a menudo en una atmósfera desalmada solo incrementa el conflicto existencial y de abandono.

Una de las reglas más importantes es mantener a la persona libre de miedo y pánico y darle una sensación de seguridad y protección, porque sin un conflicto existencial las complicaciones de la Fase Pcl pueden ser evitadas.

Ya sea que encontremos estos procesos biológicos útiles o no, desde el punto de vista de nuestra civilización moderna, lo que importa es que los Programas Biológicos Especiales de la Naturaleza, incluyendo al "Síndrome de los túbulos colectores del riñón", han pasado la prueba por millones de años. La noción que estos programas especiales necesitan "cambiar" (desprogramación) falla en comprender la naturaleza de la creación. Por el contrario, para prevenir las llamadas "enfermedades propias del estilo de vida" lo que debemos hacer es re-aprender a vivir de acuerdo a nuestra biología innata.

 

10. Prólogo de libro del Dr. Hamer.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

Este libro es el legado de mi hijo Dirk. Yo lo transmito como el administrador de su herencia. Nunca deberá ser escatimado a quien lo necesite para sobrevivir. Los actuales pseudo maestros de la medicina han combatido este legado durante años por motivos egoístas y extra médicos. No son dignos de enseñar este legado.

Para ustedes, será este tomo del legado de mi Dirk la base de su esperanza. La mayoría de ustedes podrán mejorar si comprenden y siguen correctamente el sistema, y si les es dado por los médicos formados con manos cálidas y un corazón caliente y solidario, quienes los ayudarán en el trance. Este sistema será denominado alguna vez la mayor bendición de toda la medicina.

Todo lo que fue escrito hasta ahora ha sido expresado de acuerdo con el mejor conocimiento y verdad y sólo se ha modificado donde la esfera íntima así lo requería. Les pido que brinden consideración a las personas y sus destinos descriptos aquí. Y si por casualidad creyeran saber de quién se trata, ¡guarden discreción! Los relatos de ejemplos no están para entretener, sino para servirles de ayuda.

Ninguna persona puede decir que no se puede equivocar. Esto vale también para mí. Deseo expresamente que no me "crean", sino que sean convencidos por el sistema mismo, lo que con alta probabilidad es comprobable y comprobado.

El boicot fue proporcional en dramatización e infamia al significado de este descubrimiento de las relaciones de la aparición del cáncer. Yo mismo tuve en 1978 cáncer de testículos, cuando mi hijo Dirk fue baleado mortalmente mientras dormía, por un príncipe que quería matar a un médico romano, y murió en mis brazos casi cuatro meses después. Eso fue el DHS, el Dirk-Hamer-Síndrome. Un suceso tan dramático puede ser comprendido por las personas que nos rodean como shock vivencial. Pero la mayoría de tales o similares shocks vivenciales ocurren desapercibidos del entorno sólo en el interior. No es por eso menos dramático ni menos efectivo para el organismo, para quien sólo es importante lo que la persona experimentó o experimenta. En general, no puede hablar de ello con nadie, si bien no habría nada que haría con más gusto que "sacar su conflicto del alma".

El Dirk-Hamer-Síndrome (DHS) es el punto de inflexión y angular de la comprensión total del cáncer. No muchos conflictos producen lentamente cáncer o grandes conflictos, que veríamos venir, producen cáncer, sino sólo el conflicto shockeante inesperado, que nos "sorprende desprevenidos" nos produce DHS. Ni cien tiros al arco de fútbol hacen un gol, sino sólo el desprevenido que sorprende al arquero, ése entra imparable en el arco. Ese es el conflicto biológico al que me refiero y el que tenemos en común con los mamíferos e incluso con las plantas.

El descubrimiento de las relaciones del cáncer fue para nosotros los vivos demasiado pesado evidentemente. Las había descubierto un muerto. Yo les transmito su legado. Pero él no sólo dio, a través de su muerte, las bases para el descubrimiento de estas relaciones, sino que aún después de su muerte (creo yo) profundizó más en este descubrimiento que lo que se pudo esperar hasta ahora. Esto sucedió así:

Cuando en setiembre de 1981 creí haber encontrado por primera vez un sistema en la génesis del cáncer, a saber el Dirk-Hamer-Síndrome, entonces me "temblaron las rodillas", como quien dice. Este descubrimiento me pareció demasiado violento como para atreverme a creerlo. Por la noche tuve un sueño: mi hijo Dirk, con quien sueño a menudo y a quien consulto en el sueño, se me apareció, sonrió con su sonrisa bonachona, como solía hacerlo, y dijo: "lo que encontraste, Geerd, es correcto, es totalmente correcto. Te lo puedo decir porque ahora sé más que tú. Tú lo descubriste inteligentemente. Desatará una revolución en la medicina. Pero tú debes continuar investigando, todavía no lo encontraste todo. Aún te faltan dos cosas importantes".

Desperté y recordé cada palabra de nuestra conversación. Me había tranquilizado y convencido desde entonces firmemente de que el Dirk-Hamer-Síndrome era atinado. Hasta ese momento había examinado unas 170 personas. Llamé al Sr. Oldenburg de la televisión de Baviera, quien ya había transmitido un breve reportaje del escalpelo de Hamer en mayo de 1978 en el Congreso de Cirujanos en Múnich. El vino a Oberaudorf y realizó una pequeña película, que fue enviada a Baviera el 4-10-1981, al mismo tiempo se transmitió el evento en la televisión italiana RAI en un reportaje. Entonces me aboqué como embriagado a examinar otros casos. Sabía exactamente que en poco tiempo me iban a impedir en la clínica que continuara haciéndolo, ya que mis resultados eran contrarios a la medicina académica.

Dado que había ido coleccionando no sólo cada vez más casos, sino tabulados según un objetivo, pude hacer una comprobación violenta: siempre había, por ejemplo, en el cáncer de cuello de útero un contenido conflictivo muy especial, uno sexual, en cambio en el cáncer de mamas uno humano general, la mayoría de las veces incluso un conflicto madre/hijo, el cáncer de ovarios un conflicto de pérdida, etc. Al mismo tiempo comprobé que cada tipo especial de cáncer tenía un tiempo de manifestación especial, hasta que se pudiera notar el cáncer.

Estos descubrimientos me parecieron por un lado lógicos y razonables, por otro lado demasiado razonables como para que pudiera creerlos, porque no sólo contradecían la medicina académica, sino que ponían de cabeza a toda la medicina. Pues no significaba otra cosa como que la psiquis definía donde producir el cáncer. Ahí me volvieron a temblar las rodillas. Todo el asunto me parecía tres tallas grande para mí. La noche siguiente volví a soñar y a hablar en sueños con mi hijo Dirk. Él me elogiaba y dijo: "caramba, Geerd, qué rápido lo descubriste, lo hiciste muy bien". Entonces sonrió otra vez con su sonrisa incomparable y dijo: "hora sólo te falta una cosa, entonces lo habrás descubierto todo. Aún no debes detenerte, debes continuar investigando, pero seguro lo encontrarás.

Volvía a despertar, me convencí de la corrección de mis descubrimientos y vuelvo a investigar febrilmente lo que pudo haber querido decir Dirk con "último". Cada caso siguiente lo examinaba ahora siempre con los criterios que había conocido hasta entonces y comprobaba que se volvían a dar en cada caso. Dirk tenía razón entonces.

No sólo investigué todos los casos que quedaban, de cada uno de los cuales completé un protocolo, al derecho y al revés, sino también especialmente los casos de carcinoma "dormidos" y los casos siguientes. Se convirtió en una carrera por horas. Sabía exactamente que enseguida me prohibirían examinar personas. En mi última guardia de fin de semana examiné casi día y noche. Pero entonces se me iluminó de pronto un reconocimiento impresionante: en los casos en que habían sobrevivido siempre se había resuelto el conflicto, por otro lado el conflicto no se había resuelto en los casos en que habían muerto o la enfermedad progresaba. Ya me había acostumbrado a tener por cierto algo que los colegas con los que trataba de hablar de ello consideraban una tontería, de la que no querían saber nada. Pero este descubrimiento ya me quedaba diez tallas grande, no sólo tres. Estaba totalmente extasiado y volvía tener literalmente rodillas de manteca. En este estado ya no podía esperar la noche siguiente para presentarle mis tareas a mi maestro Dirk.

Otra vez soñé con mi Dirk, tan claramente como las veces anteriores. Esta vez estaba lleno de admiración, sonrió con aprobación y dijo: "no hubiera creído posible que lo encuentres tan rápido. Sí, lo que encontraste es correcto, totalmente correcto. Ahora lo tienes todo. No te falta nada. Así exactamente sucede. Ahora puedes publicar todo junto bajo mi responsabilidad. Te prometo que no vas a hacer el ridículo, porque es la verdad!"

Cuando desperté en la mañana y recordé el sueño, se habían borrado mis últimas dudas. Siempre había podido creer en mi Dirk y ahora que estaba muerto más todavía.

Febrero de 1984, Ediciones Amici di Dirk, Colonia.

Comentarios de Fernando Callejón

Muchas personas en los últimos años consideraron "no científico" el pasaje precedente. Tampoco reivindica la pretensión de ser "científico", sino sólo ajustado a la verdad.

Además, esto depende según mi opinión, de que los eventos y descubrimientos, que por ser lógicos y empíricos son siempre reproducibles, sean comprobados en cuanto a su corrección o falsedad. Pero cuando los eventos y descubrimientos son correctos, entonces no importa dónde, cómo, cuándo y por quien fueron descubiertos. Tampoco sirve perseguir a la persona del descubridor con todos los medios posibles del terror y el descrédito para eliminar el descubrimiento y evitar sus consecuencias. Con ello la culpa sólo crece al infinito. Y esto es lo que ha sucedido aquí en los últimos años.

La medicina académica que gobierna actualmente no es una ciencia en el sentido estricto, aunque "actúe" como científica. Tiene miles de hipótesis y dogmas que hay que creer, pero que son falsos, porque se basan en las mencionadas hipótesis no demostradas. (Por ejemplo: dogma de las metástasis, enfermedad como "falla de la naturaleza", dogma de la "célula enloquecida", dogma de las "metástasis cerebrales", dogma de los microbios como "impulsores de enfermedades", etc.)

Existe un chiste académico:

"Tres estudiantes deben aprender de memoria una guía telefónica, un estudiante de física, un estudiante de biología y un estudiante de medicina. El estudiante de física pregunta si hay algún sistema en la guía telefónica. Se le contesta que fuera del ordenamiento alfabético no hay ningún sistema. Él se niega: "yo no aprendo de memoria tal tontería". El estudiante de biología pregunta si hay algún desarrollo o evolución en la guía telefónica. La misma respuesta: "ningún desarrollo, sólo aprenderlo de memoria". Él se niega a aprender de memoria tal imbecilidad. El estudiante de medicina también es solicitado para aprender de memoria la guía telefónica y sólo pregunta: ¿para cuándo?"

Nosotros los médicos tuvimos que repetir de memoria en el examen estatal los asientos de la guía telefónica. No los comprendía bien ni el estudiante ni el profesor. La calificación correspondía al número de páginas de la guía telefónica aprendidos de memoria.

Si se observan los dogmas de la medicina académica, se comprueba que provienen en realidad del pensamiento polarizado, el "pensamiento bueno-malo" de nuestras grandes religiones (judía - cristiana - mahometana), que proviene, a su vez, de la visión del mundo zoroástrica de los antiguos persas. Todo se divide lógicamente en "benigno" o "maligno". De aquí deriva lógicamente también la "mentalidad de exterminio" marcial de los modernos "guerreros de la medicina", pero que en realidad no es otra cosa que pura edad media: el que no crea en los dogmas sacrosantos será quemado.

Malignas eran, por ejemplo, todas las células cancerosas y microbios, todas las "reacciones enfermizas" del organismo, además de las enfermedades del espíritu y del ánimo. La malignidad residiría en que la madre naturaleza comete errores constantemente, desviaciones, fallas, que producen cáncer, así se pensaba, un crecimiento descontrolado, invasivo a los órganos vecinos, si bien se sabía también que los límites orgánicos existen, por ejemplo: entre matriz y cuello del útero.

Lo de la malignidad era una tontería, según el conocimiento actual de las relaciones intrínsecas. Pues la madre naturaleza no comete errores. Nosotros mismos éramos los ignorantes. Detrás de esto está simplemente el defecto de apostrofar como "malo" lo que no se comprende y se quiere eliminar en consecuencia. Recién cuando se ha comprendido, y eso lo podemos hacer ahora con las 5 Leyes Biológicas de la naturaleza, ya no es necesario que destruyamos, sino que podemos comprender, ordenar e integrar los hechos en una relación general biológica y cósmica.

Sólo hay 5 Leyes Biológicas de la Naturaleza, siempre demostrables científicamente. Deben ser exactas en el sentido de las ciencias naturales en cada caso individual y para cada síntoma individual también de la "enfermedad secundaria", que en la medicina académica se denomina todavía erróneamente "metástasis".

Lo fascinante es que debemos reconocer que todos estos supuestos errores y fallas "malignas" de la naturaleza eran en realidad Programas Biológicos Especiales significativos (SBS: Sinnvolle Biologische Sonderprogramme), que por desconocimiento habíamos malinterpretado. Todo lo que llamábamos "enfermedad" era en realidad siempre parte de tal programa especial (SBS). Incluso los microbios, que también considerábamos malignos y combatibles, eran nuestros fieles colaboradores, como por ejemplo: para eliminar tumores en la Fase Pcl (hongos y micobacterias) y para la reparación de atrofia y úlceras (bacterias) igualmente en la Fase Pcl.

 

11. ¿Qué significa la resolución biológica de un conflicto?

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

Continuamente recibo ofrecimientos para el trabajo conjunto con psicólogos, terapeutas por hipnosis, gente de la PNL, o gente de la bioresonancia, que no puedo aceptar. Esta gente, que generalmente no tiene experiencia clínica, cree que se puede resolver conflictos biológicos con métodos de golpe y tirón.

Aparte de que un psicólogo, con su método igualmente falsificado, también pueda alguna vez chocar con un conflicto actual y en la conversación sobre el mismo lograr una solución, generalmente se trata de un conflicto que justamente no se puede resolver desde el punto de vista biológico. Esta psico-gente innecesaria no sabe qué es un conflicto biológico y su correspondiente SBS.

También los terapeutas con hipnosis pueden a veces resolver un conflicto que son incapaces de clasificar biológicamente. La hipnosis profunda tiene además la gran desventaja que a menudo impone un nuevo DHS del que no se sabe si a continuación volverá a desaparecer, como siempre se espera.

Conozco a ambos bastante bien de la época en que trabajaba en la Psiquiatría, ambos son peligrosos por su ignorancia. A la PNL y a la bioresonancia las considero una gran tontería para la resolución de conflictos biológicos y programas especiales biológicos significativos. Todos los métodos parten de la base de que los SBS son malos, "malignos", a todos los conflictos (también los biológicos) hay que "extirparlos".

La realidad de la resolución de los conflictos biológicos, allí donde se los pueda resolver, es mucho más sencilla y mucho más difícil.

Estamos tan involucrados en el error de la medicina de los últimos 2,000 años, en los que la medicina estaba organizada en esencia según el Antiguo Testamento, que la mayoría no puede alejarse de ella ni con un gran impulso. Una madre siente el conflicto biológico de su hijo, aún sin todos esos métodos, también cualquier madre animal.

Estas madres encuentran instintivamente la causa, encuentran el medio correcto, el momento correcto, las palabras de consuelo o de consejo correctas, hacen normalmente todo de manera biológicamente correcta. Así de fácil es.

El tonto intelectual, que quiere hacerlo "con método", hace todo mal. Lo mejor que podría hacer es sacar las manos de ahí. El nuevo paradigma es, contrariamente a la medicina que cree en 5,000 hipótesis, que se denomina medicina académica u oficial, una ciencia exacta sin ninguna hipótesis. Seguramente sabe más por eso que la vieja medicina oficial. A pesar de eso, no son consultados por nosotros los idiotas especializados intelectuales con anteojos niquelados. No hay una psique-iatría, ni una cerebro-iatría o una órgano-iatría, sino sólo una iatría.

Se debe, en primera línea, ser un amigo cálido de la persona afectada con una sana comprensión humana, ser un buen consejero. Tal buen consejero y tal buen consejo necesita también en la solución del conflicto biológico, en la medida en que éste deba, o no todavía, ser resuelto.

Siempre hay que decir, como importante, que el programa biológico especial significativo es justamente algo significativo, no "maligno", tampoco en el cáncer y que del 95% al 98% sobreviven, también en el cáncer. Con estos porcentajes de supervivencia ya no se anuncia el pánico.

La elevada mortalidad, que había puesto en pánico a todos, provenía sólo del desconocimiento o no empleo premeditado de los descubrimientos de las Leyes Biológicas en la medicina académica.

Si sabemos que todos los procesos que antes llamábamos "malignos" tienen su sentido biológico, también la resolución del conflicto y lo que, por ejemplo, sobreviene en el conflicto de pérdida de la autoestima, por ejemplo, una leucemia, entonces la persona ya no se asusta cuando aparecen como anunciados.

Tomemos nuestro ejemplo tantas veces citado: una madre tuvo un DHS cuando su bebé se accidentó frente a sus ojos. Ahora está en el hospital y en ella crece un adenocarcinoma de glándula mamaria. El sentido biológico sería que ella ahora produce más leche para el bebé, para que éste pueda equilibrar el retraso de su desarrollo con la mayor oferta de leche.

No resulta posible una resolución de antemano mientras el niño permanezca en el hospital. Aún cuando el niño salga del hospital (normalmente resolución del conflicto) y siga teniendo secuelas del accidente por un tiempo, no se produce todavía la resolución del conflicto biológico. El niño necesita todavía la mayor oferta de leche. El programa biológico tiene lugar también cuando la madre (civilizada) ya no amamanta. Por eso debemos explicar con cuidado las relaciones a esta madre, incluso las de la caseificación espontánea, siempre que tenga micobacterias (tuberculosis), lo que se puede descubrir normalmente preguntándole si ha tenido frecuentemente fases de sudores nocturnos en ocasiones anteriores. También debe saber que un tumor no desintegrado en el pecho en ausencia de micobacterias, un tumor encapsulado, carece completamente de peligro. Algo que, si bien es biológicamente innecesario, no amenaza para nada su vida. Como las personas no son más tontos que nosotros, y se trata de su propio cuerpo, comprenden normalmente muy rápido, más rápido de lo que creemos.

Quiero describirles brevemente dos casos, sólo para mostrar que la resolución biológica de un conflicto con SBS en los tres planos no es psíquica, sino precisamente biológica.

Resolución biológica del conflicto mediante carcinoma de testículo intersticial

Este caso es de un joven médico que llegó a mí porque después de extirparle el testículo izquierdo, que estaba hinchado al tamaño de un huevo de ganso (quiste testicular) en abril de 1998, le habían dicho en un control de TC ventral (27.10.98) que las células "malignas" del testículo ya habían hecho metástasis en el vientre. Finalmente (junio del 99) el vientre estaría lleno de metástasis, no habría nada más que hacer.

El correspondiente conflicto de líquidos se aclaró rápidamente: había tratado de reanimar a una niña de cinco años ahogada en la ambulancia de emergencias de un primitivo sanatorio extranjero en el que trabajaba. Por el deficiente equipamiento de la clínica, pero del que él mismo se sentía en parte responsable, murió la criatura que tenía la misma edad de la suya.

Esto lo caló hondo. Sufrió un conflicto de líquidos, pero que pudo resolver recién medio año después. El quiste renal, que para este momento ya estaba en gran parte indurado, fue descubierto por primera vez en octubre de 1998 y entendido erróneamente como nódulos linfáticos, y mal diagnosticado en junio del 99 como enorme conglomerado de metástasis.

Pero otra cosa fue mucho más importante para los dos en cuanto el joven médico comenzó a comprender bien el asunto: cuando se realiza una extirpación de testículo en la Fase Pcl del SBS, como también se hizo conmigo, entonces el SBS continúa igual hacia su objetivo, a pesar de la extracción del "órgano de choque". Se incorporan la hipófisis y la corteza de las glándulas suprarrenales y causan que se produzca más testosterona que al comienzo del SBS. No sabemos con exactitud todavía si la producción de la testosterona adicional tiene lugar en la corteza de las suprarrenales o en el testículo restante. De todos modos, queda alto el nivel de testosterona. Así su esposa, quien lo describe como "softie" en el pasado, le dijo hace poco que se ha vuelto más masculino en los últimos tiempos, lo que no era así antes de la extirpación del testículo. Él mismo se siente más masculino. A la mujer no le gustó, lo prefería como era antes. Casi las mismas palabras me dijo mi mujer un año después de la muerte de mi hijo Dirk, o sea de la extirpación del testículo.

Pero el conflicto de pérdida se aclaró pronto: a comienzos de 1998 se mudó la familia de Alemania a Sudamérica, el lugar natal de la esposa. Él creyó no volver a ver con vida a sus padres, especialmente a su amada madre. Pero al volver a Alemania tres meses después, y no parecer el éxodo a Sudamérica tan definitivo, pudo resolver este conflicto de pérdida. Inmediatamente después de esto se comenzó a hinchar el testículo izquierdo. El izquierdo porque (en él como zurdo el lado de la pareja) veneraba a su madre (una mujer muy bella pero severa) siempre en exceso de una manera edípica como pareja.

 

12. Definición del concepto: "conflicto" en la 1ra Ley Biológica.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

Un conflicto debe definirse siempre de tal manera que en principio pueda tener validez semejante para todos los seres vivos. Yo defino la palabra conflicto conceptualmente como: "conflicto biológico". Un profesor de psiquiatría de una universidad fue interrogado por el juez sobre cómo definía en su lenguaje, por ejemplo, un conflicto sexual, al que el Dr. Hamer encontraba en un proceso conflictivo en que la mujer descubría a su marido "in fraganti" y entonces padecía un "Foco de Hamer" sobre la oreja izquierda. Respuesta: "Yo la llamaría una enfermedad narcisista". Mi contra pregunta: ¿Le atribuiría también a mi perra la misma calidad de definición del conflicto psíquico? Ya no hubo respuesta.

Allí está el quid de la cuestión: nuestras definiciones de conflicto son definidas por la medicina establecida siempre en primera línea religiosa-filosófica-psicoanalíticamente, de manera dogmática.

Para mí no hay dogmas que puedan estrechar la ciencia. Cuando observo que el hombre y el animal enferman por el mismo tipo de conflicto biológico y se observan los mismos procesos y cambios psíquicos, cerebrales y orgánicos, entonces habrá que orientar las conclusiones, reglas o leyes, por los hechos y no al revés.

El conflicto no debe entenderse en el sentido del psicoanálisis, sino como un conflicto biológico, que en el DHS impacta como un rayo en el hombre y en el animal y genera el Foco de Hamer en el cerebro, al igual que introduce el programa biológico especial para todo el organismo, en un segundo. Por supuesto, que toda la personalidad entra también en un conflicto biológico. Pero esto no es generalmente lo decisivo.

Una pelea violenta con la suegra por los hijos puede convertirse, por ejemplo, en DHS por una sola palabra: ¡Cerdo! En ese segundo se define el contenido del conflicto en el entendimiento. Se activa un programa relacionado con injusticia y rencor en el territorio, un Foco de Hamer (FH) periinsular a la derecha y orgánicamente una úlcera en la curvatura menor del estómago.

La suegra también podría haber gritado: "¡Miserable!" Entonces podría haber sufrido un conflicto de pérdida de autoestima y la lucha hubiera girado según el entendimiento siempre alrededor de su autoestima, si era miserable o no. Hubiera sido un contenido conflictivo muy diferente.

El conflicto biológico se decide en el segundo del DHS, se decide en el segundo del contenido conflictivo. Por ejemplo: una mujer que descubre a su marido in fraganti, no debe sufrir obligatoriamente un conflicto biológico sexual. En realidad no debe sufrir un conflicto biológico obligatoriamente, sino que sólo sufrirá un conflicto, si fue confrontada con la situación en uno o más sentidos de manera inesperada. Pero aún si llega al DHS, hay una serie de contenidos conflictivos posibles:

1ª posibilidad: experimenta en el DHS la situación como conflicto biológico sexual de "no ser copulada". Cerebralmente, FH periinsular a la izquierda, orgánicamente ulceración de cuello de útero (si es diestra), además úlcera en las venas coronarias del corazón.

2ª posibilidad: ella tiene quizás un amigo íntimo, ya no ama a su marido. Experimenta la situación en el momento del DHS como afrenta y traición personal, que el marido la ponga en ridículo frente a todos los vecinos. Sufre en el momento del DHS un conflicto general de pareja, cerebralmente un FH en el cerebelo izquierdo y orgánicamente un adenocarcinoma del seno derecho. (Siempre que sea diestra).

3ª posibilidad: experimenta a la joven y bonita rival en el momento del DHS como un conflicto propio de pérdida de autoestima. "Le pudo brindar lo que yo ya no le puedo brindar". En el momento del DHS un conflicto biológico de pérdida de autoestima, un FH en el asiento medular occipital y una osteolisis en la zona de la pelvis.

4ª posibilidad: ella está quizás ya en la menopausia y reacciona masculinamente. Entonces podría experimentar la misma situación en el momento del DHS como conflicto territorial, con un FH periinsular a la derecha y una úlcera de las arterias coronarias si lo percibe como pérdida de territorio o ulceración de la mucosa de los bronquios si lo percibe como amenaza del territorio (están por quitármelo), siempre que sea diestra.

5ª posibilidad: frecuentemente sería también una atrofia de ovario, como conflicto de pérdida de un miembro del grupo con desvalorización con FH en la región occipital paramediana.

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Solo lo que se siente en el momento del DHS decide el contenido del conflicto biológico.

Estas relaciones conducen también al absurdo las eternas propuestas ignorantes de los estudios "prospectivos". La "no convertibilidad" de un sistema no es una debilidad científica, sino que es la conclusión obligada de que es casi imposible para un examinador predecir con alguna seguridad en qué dirección experimentará un conflicto prospectivo.

Incluso los parientes más cercanos quedan asombrados cuando han indagado, por ejemplo, cuál conflicto pudo haber provocado un cáncer diagnosticado en su familiar. Dicen entonces a menudo: "solo pudo haber sido esto y esto". Se le pregunta entonces a la persona delante de sus parientes, y contesta frecuentemente: "no, eso no me provocó nada". Y lo que realmente provocó el conflicto y el DHS es lo que a menudo deja a todos asombrados.

Más tarde, cuando han comprendido el asunto, suelen decir: "sí, naturalmente, eso debió ser así". Un buen ejemplo de esto fue alguien de la Clínica Universitaria de Erlangen, al que pude examinar en su habitación. Había sufrido un infarto cardíaco agudo (coronario). Debe haber padecido un conflicto de pérdida de territorio.

En presencia del médico del servicio le pregunté cuándo y qué conflicto de pérdida de territorio había sufrido. Respuesta: ninguno. El era un hotelero exitoso, las personas más honorables del pueblo eran sus huéspedes, tenía dos hijos sanos, una buena mujer, ninguna preocupación monetaria, todo estaría en orden, no se podría hablar de ningún conflicto de pérdida de territorio. Entonces le pregunté desde cuándo había aumentado de peso. Respuesta: desde hacía seis semanas. En el ECG pude observar que el infarto no pudo haber sido muy fuerte. Calculé: hace unas seis semanas debió haberse producido la conflictolisis, el conflicto pudo haber durado a lo sumo tres a cuatro meses. Le dije: "hace unos seis meses debe haber pasado algo grave, que le causó muchas noches de insomnio. Y hace seis u ocho semanas el asunto se terminó". "Sí, Doctor, si usted lo pregunta así, pero no, no me puedo imaginar que de algo así pueda venir un infarto". Sucedió lo siguiente:

Su orgullo era una pajarera con pájaros exóticos. Todos sus huéspedes amigos podían admirar estos pájaros. No había escatimado dinero, incluso había especies raras. Ya se cruzaba antes del desayuno y miraba sus pájaros, que ya eran unos 30.

Una mañana se acerca como de costumbre y queda con la boca abierta: todos los pájaros habían desaparecido con excepción de un pequeño gorrión. "Ladrones", fue su primer pensamiento y estampó su DHS. Vinieron los vecinos, se examinó toda la pajarera. Finalmente se encontró un pequeño agujero escarbado debajo de la pajarera. Un lugareño experimentado dijo una sola palabra: "comadreja". Desde entonces tuvo un solo pensamiento en la cabeza: atrapar a la comadreja. Logró después de algunos intentos fallidos atrapar a la comadreja en una trampa. Recién entonces pudo ocuparse de reconstruir la pajarera "a prueba de comadrejas", y comprar nuevos pájaros. Después de unos tres meses y medio volvía a estar todo en orden y el conflicto definitivamente resuelto. Al reflexionar sobre el asunto retrospectivamente, él estaba tan orgulloso (en el tiempo conflicto - activo) de haber bajado un par de kilos. Pero desde hacía seis semanas había vuelto a subir todos y algunos kilos más.

El médico del servicio acompañó la conversación asombrado. Ahora se levantó y dijo: "Sr. Hamer, no lo puedo creer. Quizá sea equivocado todo lo que hacemos aquí. Pero su demostración me superó". Incluso el afectado dijo: "ahora que lo pienso, después de nuestra conversación, no sé con qué me podrían haber afectado más que al robarme mis pájaros".

Esto no tiene nada que ver con el psicoanálisis y los conflictos en el sentido psicológico de hasta ahora. En el conflicto biológico no se trata de si el conflicto aún parece significativo más tarde, cuando ya todo está en orden. En el momento del DHS sintió así y eso fue decisivo. Después el conflicto desarrolló una dinámica propia. Alguien, aunque solo fuera una pequeña comadreja, le había robado su territorio. El podría haber comenzado enseguida con la renovación de su pajarera. No. Como dice el vulgo, no tuvo paz. Recién cuando derrotó al enemigo pudo reconstruir su pajarera en paz y recuperar el territorio perdido. Se siente formalmente lo dramático biológico de este conflicto.

 

13. Riñones: conflicto existencial.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

En los pasados días estaba ocurriendo un maravilloso caso, el Sr. G., a quien se le diagnosticó con "cáncer maligno en la boca". Le querían cortar la mitad de la cara a pesar de que él ya estaba avanzado en la Fase Pcl. Ahora está bien de nuevo, porque no siguió esta loca manía de terapia, o quizás debiéramos decir locura de pseudo-terapia.

¿Es realmente posible que uno pueda restablecerse completamente sin una operación, sin medicamentos, y aún sin drogas de alta potencia, más aún si, de acuerdo a la medicina convencional, se le dijese a una persona que no tiene oportunidad alguna de sobrevivir? Como Uds. verán ¡es posible! Sin embargo, ayer recibí un llamado de Mr. G. terriblemente agitado y tuvimos este diálogo:

- Doctor, estoy terminado. Desde ayer apenas puedo orinar. En los últimos días, ha sido menos y menos. Aún mi señora, una enfermera de emergencias, está muy preocupada. Tengo terribles dolores de cabeza; siento que mi cabeza está a punto de explotar.
- ¿Qué fue exactamente lo que ocurrió inmediatamente antes que Ud. comenzara a eliminar menos orina?
- Hasta hace una semana atrás, todo estaba normal. Entonces, de repente, comencé a orinar cada vez menos. Un doctor me sugirió que bebiera mucho para limpiar mis riñones. Desde entonces, la presión y el dolor en mi cabeza se han vuelto cada vez peor.
- ¿Y qué tipo de conflicto existencial ocurrió una semana atrás?
- El abogado de uno de mis primeros clientes amenazó con demandarme ante el juzgado. ¿Ud. realmente piensa que esta puede ser la causa?
- ¿Y cuál es el monto del reclamo?
- 16,000 Euros.
- Y por supuesto, ¿Ud. no tiene tanto?
- No, mi abogado me aseguró que tengo una buena oportunidad de ganar, pero uno nunca sabe...
- Sr. G., tramemos un plan. ¿Hay alguien en su familia que tenga ese dinero en efectivo?
- Sí, mi abuela.
- ¿Ud. quiere decir que su abuela puede transferir 8,000 euros a su cuenta hoy?
- ¿Por qué exactamente 8,000 Euros? Creo que ella podría posiblemente transferirlos.
- Entonces, la mitad es 8,000, eso lo reduce a algo más realista y más manejable. Aparte, Ud. siempre puede regresar el dinero a su abuela cuando no pierda el caso. Pero esto debe ocurrir ya.
- ¿Está seguro que después de eso yo podré orinar nuevamente y no tendré que someterme a diálisis, etc.?
- Si, estoy absolutamente seguro.
- Entonces, se lo voy a pedir gentilmente. ¿Y Ud. no duda que yo pueda orinar otra vez?
- Estoy absolutamente seguro.

Hoy llamó alrededor de las 3:00 pm y dijo:

- Doctor, luego de mi solicitud, mi abuela transfirió inmediatamente los 8,000 Euros. El dinero ya está en mi cuenta. Me acaban de notificar. ¿Qué sigue ahora?
- ¡Felicitaciones! De ahora en adelante no tendrá más problema para orinar.
- ¿Y qué tengo que hacer para que eso pase?
- Siéntese en un sillón y deje de preocuparse por nada.

Tres horas más tarde me llamó y exclamó exaltado:

- Doctor, en las últimas 3 ½ horas he eliminado 1 ½ litros de orina, ¡y voy de nuevo! Por la medianoche de hoy voy a haber eliminado más de 2 litros.
- Si, eso es como debe ser. Ahora podemos olvidarnos de la diálisis.
- Doctor, dígame, ¿cómo supo eso?
- Bueno, yo hice un poco de cálculo y formulé una pequeña terapia que incluía su psiquismo, nada más.
- Doctor, he perdido todo el miedo completamente. La lección de hoy ha sido absolutamente convincente.
- ¡Y todavía hay gente ahí afuera que afirma que las Leyes Biológicas no tienen terapia! ¿Puede pensar usted una mejor terapia?
- Usted está tan en lo cierto, no hay nada mejor. Pero dígame doctor, ¿aparte de Ud., quién conoce este nuevo paradigma de salud?
- Espero que pronto todos los médicos lo conozcan.

 

14. Epílogo del libro: SIDA: la enfermedad que no existe.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

El SIDA, llamada enfermedad de inmunodeficiencia, no sólo es una mentira, es un fraude muy deliberado para establecer una posición de poder, con la cual se puede eliminar a cualquier persona. Si hubiera funcionado y si se hubiera podido continuar embruteciendo a la gente con la ayuda de la prensa totalmente controlada, usando el truco de Gallo, entonces los "conocedores" hubieran podido construir un dominio a nivel mundial.

Consideré que mi labor tenía que ser la de investigar un poco más de cerca ese hecho, ya conocido, de que únicamente se enfermaban de SIDA (con síntomas manifiestos) aquellas persona que sabían (o creían saberlo) que eran VIH positivas. Todos toman simplemente la noticia de este hecho y no se ponen a pensar más sobre el tema.

Precisamente aquí se encuentra el nudo con el que todo la estafa del SIDA tiene que ser llevado a reventar: la pregunta debe ser respondida, el cómo se llega en absoluto a aquellos síntomas con los que se hace creer a las personas que son síntomas del SIDA y que con cuya ayuda ellas deben ser (y son) asesinadas.

Esta pregunta puede ser respondida con el "Sistema Ontogenético de los Programas Especiales Biológicos (SBS) de la Naturaleza", y con las 5 Leyes Biológicas naturales.

Los "clínicos del SIDA" suelen decir: "vamos, ¿de dónde más van a venir los síntomas? ¿De qué mueren?" Incluso se promueve y se instala la eutanasia por todo lugar a favor de los "pacientes de SIDA mortalmente enfermos". ¡Y con todos estos terroríficos casos clínicos la prensa, controlada uniformemente, puede continuar celebrando el "cuento de horror SIDA", como si fuera una misa satánica!

Con el debido respeto que se merecen las otras refutaciones teóricas de la estafa del SIDA, que ya había revelado como el primero en 1987, creo que tenemos que empezar a tratar justamente en este punto los síntomas clínicos. Sólo allí podemos exponer toda la estafa y quitarle el piso a todo el "sindicato del SIDA". Porque en este punto se puede entender muy bien cuán profundo se piensa engañarte. Tan solo se necesita explicar exactamente el mecanismo de cómo los mismos médicos generan el shock psíquico del diagnóstico y del pronóstico y que, a su vez, hacen surgir los Focos de Hamer en el cerebro y los supuestos síntomas del SIDA en los órganos.

Son los mismos círculos religiosos que no quieren que se hagan público las correlaciones de la incidencia de cáncer. Correlaciones que ya he expuesto desde hace 28 años. Y son exactamente los mismos círculos que crearon el SIDA, "enfermedad mortal de inmunodeficiencia" y que ahora están muy afanados en edificar una segunda columna, junto a la del cáncer, para crear una nueva "enfermedad" que lleve a la muerte, con lo que los colocaría en estado de poder totalitario.

Discúlpenme, soy una persona pragmática: es muy interesante discutir teóricamente el SIDA, pero mientras tanto las pobres personas siguen siendo aterrorizadas y destruidas de la manera más brutal posible con la ayuda del "protocolo del SIDA".

Con nuestras discusiones de salón a estas pobres personas no se les ayuda. ¡Hay que hacer algo! Pero si el VIH es tan solo una inofensiva prueba de alergia a la esmegma, no muy diferente a la alergia al heno, las nueces, las naranjas o a la salchicha. Entonces, toda la mentira-SIDA fue una única y enorme estafa.

Todos estamos llamados a participar activamente, todos somos responsables. Levantémonos por fin y pongamos fin a esta danza de brujas y de tortura. ¡Para esto es el tiempo justo! ¡Tened piedad por fin!

 

15. Leucemia.

 Articulos Ryke Geerd Hamer NMG GNM

La leucemia no es una “enfermedad”, sino mas bien la Fase Pcl de un conflicto de desvalorización que involucra a la medula ósea, en donde se producen las células sanguíneas como los eritrocitos (células rojas de la sangre) y los leucocitos (células blancas de la sangre).

De manera incuestionable, la medula ósea puede ser dañada a través de la contaminación toxica, por ejemplo: la radiación nuclear (como lo hemos observado en Chernobyl en 1986). Después de la exposición a la radiación, la medula ósea produce grandes cantidades de células sanguíneas “inmaduras” rojas y blancas, tan llamados eritroblastos o leucoblastos, los cuales desempeñan un papel vital en la reconstrucción del tejido óseo, incluyendo la medula ósea. En la medicina oficial este proceso es llamado, una “reacción leucémica”.

La medicina oficial etiqueta a estos leucoblastos como células malignas, aún cuando estas no tienen la capacidad de dividirse y multiplicarse como las células "cancerígenas". Por el contrario, después de unos pocos días estas son degradadas en el hígado y excretadas rápidamente.

Debido a que los eritroblastos “inmaduros” son más grandes en tamaño que los eritrocitos “normales”, incluso se asumió que estos podrían obstruir los vasos sanguíneos. Esto es una afirmación infundada, ya que el lumen de los vasos sanguíneos se expande de tres a cuatro veces en tamaño durante la Fase Pcl leucémica vagotónica. Por lo tanto, no existe riesgo de que los vasos puedan ser obstruidos. Además de esto, ningún patólogo ha observado nunca vasos sanguíneos obstruidos por eritroblastos.

El argumento de que no hay suficientes leucocitos en el torrente sanguíneo durante la Fase Leucémica es también incorrecto, porque a pesar de cuantos leucoblastos “inmaduros” se puedan encontrar, siempre se tienen de 5,000 a 10,000 leucocitos “normales”, que son más que suficientes, considerando que la sangre se encuentra diluida durante la Fase PclA.

Durante la reparación de la medula ósea, después de la exposición a radiación, la cuenta de células blancas sanguíneas básicamente se regula a sí misma (dependiendo de la extensión del daño de la medula ósea, el numero de leucoblastos puede incrementar a más de un millón).

Esta clase de proceso de reparación leucémico no es del todo diferente del proceso de reparación causado por un conflicto biológico de desvalorización. Durante la Fase Activa del conflicto observamos una pérdida de tejido óseo, incluyendo pérdida de médula ósea en el área del esqueleto relacionada. De manera absurda, la perdida de tejido óseo u osteolisis es interpretada por los patólogos como cáncer de hueso.

Los conflictos de desvalorización son probablemente los conflictos biológicos más frecuentes en los seres humanos y en los animales que se le parecen. Si la actividad del conflicto es intensa y dura un largo período de tiempo, el individuo puede morir como resultado de la anemia causada por la pérdida de tejido óseo y de médula ósea, en donde se producen las células rojas de la sangre.

Con la solución del conflicto de desvalorización, la Fase PclA leucémica trae consigo un incremento significativo de leucoblastos, los cuales son leucocitos “inmaduros” que asisten al proceso de reparación del hueso. Tenemos que considerar que paralela y proporcionalmente a la inflamación del hueso en reparación, también hay hinchazón en el área cerebral relacionada. Un gran edema cerebral si no es atendido apropiadamente puede producir serias complicaciones, incluyendo el peligro de coma cerebral.

Los síntomas típicos de la leucemia son fatiga y fiebre. También durante la PclA existe un descenso de eritrocitos y leucocitos, pero solo en términos de números. Esto es por el agrandamiento de los vasos sanguíneos (característico de la Fase Vagotónica) y la dilución de la sangre con el suero sanguíneo. Al mismo tiempo, a menudo se sufre de mucho dolor debido a la distensión del periostio (capa ectodérmica con sensibilidad interna que cubre al hueso) en la localización donde previamente estuviese la osteolisis (agujeros y huecos) del hueso en la Fase Activa y que ahora se encuentra recalcificándose. Pero ambos, dolor y fatiga sirven a un propósito biológico que es descansar.

Debido a la distensión del periostio, que normalmente está cubriendo estrechamente a los huesos, estos pueden romperse fácilmente durante este periodo. Estar en reposo realmente disminuye el riesgo de fracturar al hueso.

En los niños la osteolisis del hueso (perdida de tejido óseo durante la Fase Activa) usualmente es generalizada, porque los niños sufren a menudo conflictos generalizados de desvalorización. Por ejemplo, un niño sufre un estrés emocional como: “mamá ya no me quiere, solo se preocupa por mi hermanito”.

La medicina oficial no está interesada ni en el cerebro ni en la psique. Citando al pediatra Prof. Niehammer: “¡de ningún modo los niños, y particularmente los lactantes, pueden sufrir ningún conflicto!”

Los médicos están locamente obsesionados en disminuir artificialmente el numero de leucocitos, proceso que naturalmente ocurre mientras el hueso se está reparando! Eso sin mencionar que durante este tiempo la psique también cambia y lo mismo ocurre en el área del cerebro (Sustancia Blanca) desde donde este particular “Programa Especial de la Naturaleza con Sentido Biológico” es dirigido y controlado.

Los tipos de leucemia

- La leucemia aguda indica un proceso de reparación leucémico de primera vez.
- La leucemia crónica implica que el proceso de reparación es continuamente interrumpido por recaídas del conflicto de desvalorización.
- La leucemia monocítica: cuenta elevada de monoblastos “inmaduros”.
- La leucemia mieloide: cuenta elevada de mieloblastos “inmaduros”.
- La leucemia linfática: cuenta elevada de linfoblastos “inmaduros”.

Las leucemias monocítica, mieloide y linfática pueden ocurrir simultáneamente durante la Fase Leucémica; estas también pueden alternarse entre una recaída y la siguiente.

La leucemia linfoblástica es un tipo de leucemia en la cual los linfoblastos se encuentran tanto en la sangre periférica como en la medula ósea. Son llamados “linfo” porque se asume que estos son producidos en los nódulos linfáticos.

En el pasado, la leucemia en los adultos mayores y la leucemia linfática (linfoblástica) en niños muy pequeños eran consideradas como enteramente inofensivas; no eran consideradas como tipos genuinos de leucemia. Ningún pediatra hubiera llevado a cabo una punción de la médula ósea porque una revisión después de tres meses usualmente mostraba que la leucemia se había ido. ¡Un hecho es que cada caso de lumbalgia (dolor en la espalda baja) se acompaña de una pequeña leucemia!

Cuando nos damos cuenta de todo esto, nos percatamos de que nadie, y particularmente ningún niño, debería morir más de leucemia. De hecho, hablamos de la “buena fortuna de la leucemia” basados en la comprensión de la leucemia como signo positivo de que el correspondiente conflicto de desvalorización ha sido resuelto y de que los síntomas tienen siempre un significado biológico.

La administración de quimioterapia o de morfina en esta etapa es pura demencia. Contradice completamente la reparación biológica natural que se está llevando a cabo. La insensatez de los tratamientos convencionales radica en el hecho de que ambos, quimio y radiación, dañan a la médula ósea justo cuando esta se encuentra en proceso de recuperación. A menudo el daño del tratamiento es tan severo que la médula ósea no tiene ninguna oportunidad de poder llegar a recuperarse.

La culminación de esta locura es el tan llamado “trasplante de médula ósea”. Primero, la médula ósea es destruida por completo a través de quimio “terapia” y radiación; luego la médula ósea de un donador (ocasionalmente también la médula ósea propia en una fase de remisión) es inyectada en el torrente sanguíneo con la esperanza de que las células echen retoños como si fuesen hongos, en la previamente y ahora destruida médula ósea.

Hasta ahora, ningún investigador ha sido capaz de ubicar o seguir la migración de células de médula ósea donada a la médula ósea del receptor, en donde éstas supuestamente prosperan.

El caso es exactamente lo contrario: las células del donador son rápidamente descompuestas y no se detectan más. Los únicos que sobreviven son aquellos cuya médula ósea no ha sido completamente destruida previamente con el tratamiento de quimio y radiación. Esta es la única oportunidad en que se le permite a la médula ósea regenerarse. Ahora entendemos por qué ningún doctor llevaría a cabo nunca tal tipo de “tratamiento” en sí mismo o en sus familiares.

Dr. Winkler, Centro de Leucemia de Münster, Alemania: “después de cuatro semanas de régimen de quimio, las células cancerígenas no son ya detectables bajo el microscopio. A pesar de eso, debemos continuar otros cinco meses de terror” (Spiegel, 1991/47, p.336).

 

 

 


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